A mi bola
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El Cádiz gana para su gente, pero sin su gente: "No sabéis lo que os habéis perdido"
Lo dijo Álvaro Cervera tras ganar al Barça y después de haber hecho lo propio con el Madrid. Su objetivo es "seguir en Primera para que el año que viene esté aquí nuestra afición"
El 11 de mayo de 1987, horas después de que el Napoli liderado por el recientemente fallecido Diego Armando Maradona conquistara el primero de los dos Scudetto de la historia del club italiano, un desconocido escaló las tapias del cementerio de Poggioreale y colgó una pancarta en la que podía leerse: "No sabéis lo que os habéis perdido". Sin embargo, y por aquello de que todo lo que rodea a Maradona y a Nápoles siempre ha lindado con lo sobrenatural, al día siguiente y en el mismo lugar apareció otra pancarta que decía: "¿Quién ha dicho que nos lo hemos perdido?".
Salvando las distancias y las circunstancias, sirva esta anécdota para no olvidar lo que está sucediendo en este fútbol sin público por culpa del coronavirus. Un fútbol que, tal y como escribió Eduardo Galeano, "es como bailar sin música". La televisión, esa ventana por la que puede verse, pero no vivirse un partido del deporte más apasionado y apasionante, intenta suplir la ausencia de aficionados tiñendo las gradas de colorines y un sonido con el que se pretende sustituir sus cánticos e incluso la celebración de los goles. El mero hecho de que sea opcional y también pueda verse el partido con las gradas vacías y el sonido ambiente, deja claro que a todo el mundo no le gusta. Demasiado artificial, sí.
"¿Nuestro objetivo después de ganar a Madrid y Barça? Salvarnos para que el año que viene, si es posible, a este partido venga la gente", dijo el técnico del Cádiz, Álvaro Cervera, tras derrotar al todopoderoso equipo catalán. Es verdad que los cadistas, a diferencia de los mencionados difuntos napolitanos, tuvieron la oportunidad de ver la victoria de su equipo a través de la televisión. Sin embargo, como los inquilinos de Poggioreale, no pudieron vivirla, de ahí el bonito recuerdo de su entrenador hacia unos hinchas que, sobra decirlo, hubieran disfrutado como pocos con la victoria de su Cádiz ante el Barça. Por más que, como reza el famoso cántico del Ramón de Carranza, es resultado les dé igual...
Lo cierto es que, como siempre sucede cuando Barcelona y Real Madrid están por medio, la noticia fue más la derrota del equipo de Koeman que la victoria del Cádiz, pues no en vano hablamos del peor arranque liguero del equipo catalán desde que la victoria vale tres puntos. Sin embargo, esto no puede restar méritos a los de Cervera, quien lleva en el banquillo amarillo desde abril de 2016, cuando lo ocupó estando en Segunda B y acumula 206 partidos, con un bagaje de 86 victorias, 65 empates y 55 derrotas, a una media de 1,57 puntos por encuentro.
"E che ve site perso!" scritta che apparve al cimitero dopo la vittoria del primo scudetto del #Napoli #10Maggio87 pic.twitter.com/UCpFRWu4
— Marco Cesario (@marco_cesario) May 12, 2012
Futbolista de Primera en Racing, Valencia y Mallorca, Álvaro se estrenó como técnico en agosto de 2002 en el Catarroja y antes de llegar al del Cádiz se fogueó en Villarreal B, Castellón, Almansa, Alicante, Cultural, Jaén, Real Unión, Recreativo, Racing y Tenerife. Como puede verse, una carrera bien diferente a las de Zidane o Koeman. Su Cádiz no está dejando indiferente a nadie y se ha convertido en un termómetro para medir a los mejores equipos de LaLiga. Así, mientras fue capaz de ganar al Real Madrid a domicilio y al Barça en casa, el Atlético le ganó 4-0 en el Metropolitano y la Real solo 0-1 en el Carranza, si bien pudo hacerlo por idéntico resultado.
El dato lo dejó Mister Chip. El Cádiz es el primer recién ascendido que derrota en una misma temporada a los tres históricos de La Liga. Es decir, Real Madrid, Barça y Athletic, desde que lo hiciera el propio equipo gaditano en la temporada 1981-82, en la que, por cierto, terminó siendo campeón la Real Sociedad. En aquella ocasión las tres victorias fueron en el Ramón de Carranza (1-0, 1-0 y 3-0, respectivamente), mientras que ahora dos de ellas han sido fuera, en Valdebebas y San Mamés, más ya la mencionada de este sábado contra el Barça en su casa. Lástima que fuera sin su público, pues, como bien dice el sociólogo inglés David Goldblatt, "un club de fútbol es un patrimonio cultural colectivo".
¿Para cuándo público en las gradas?
Sí, esta es la pregunta: ¿cuándo se podrá volver a los campos de fútbol? Hace unos días, el presidente de LaLiga, Javier Tebas, dijo que espera que a partir del próximo mes de enero haya público en los campos, algo que ya ha sucedido en otros países como Alemania, Francia e Italia, y desde la semana pasada también en la Premier. Sin embargo, y por más que su presidenta comparta esos deseos, desde el Consejo Superior de Deportes se limitan a decir que esperan es que esto ocurra "antes de que acabe la temporada".
"La entrada de gente a los campos de fútbol, ahora mismo, es prescindible y no es prudente", sostiene en ministro de Sanidad, Salvador Illa. Hombre, por muy importante que sea, efectivamente el fútbol no es un bien de primera necesidad. Claro que tanto o más prescindible es que en plena pandemia y con la crisis económica que está generando los políticos se suban el sueldo, como también parece poco prudente que, en lugar de ayudar al consumo, suban aún más los impuestos, a los que, por cierto, el fútbol profesional tan generosamente contribuye.
Sin llegar al extremo de ese mito del Liverpool que fue y es Bill Shankly, quien dijo que "algunos creen que el fútbol es solo una cuestión de vida o muerte, pero es algo mucho más importante que eso", sí podemos decir que el fútbol es la cosa más importante de las cosas menos importantes. Sobre todo cuando genera el dinero y el entretenimiento que genera LaLiga, el auténtico motor del fútbol y de todo el deporte español. Y es que, a diferencia del mencionado cántico del Carranza, aquí no hemos venido a emborracharnos y el resultado no nos da igual...
El 11 de mayo de 1987, horas después de que el Napoli liderado por el recientemente fallecido Diego Armando Maradona conquistara el primero de los dos Scudetto de la historia del club italiano, un desconocido escaló las tapias del cementerio de Poggioreale y colgó una pancarta en la que podía leerse: "No sabéis lo que os habéis perdido". Sin embargo, y por aquello de que todo lo que rodea a Maradona y a Nápoles siempre ha lindado con lo sobrenatural, al día siguiente y en el mismo lugar apareció otra pancarta que decía: "¿Quién ha dicho que nos lo hemos perdido?".