Lo que fue, lo que le espera

Los retos que le esperan a Jorge Garbajosa como presidente de la FEB

El exjugador internacional tiene ante sí el reto de liderar una etapa de transición después de que la generación de Lisboa 99, con Pau Gasol al frente, dé un paso a un lado tras los Juegos de Río

Foto: Jorge Garbajosa fue el más votado en las elecciones celebradas este sábado (Víctor Lerena/EFE)
Jorge Garbajosa fue el más votado en las elecciones celebradas este sábado (Víctor Lerena/EFE)

Jorge Garbajosa, con 17 años, fue reclamado por Manel Comas para jugar un trascendental partido de Copa de Europa con su equipo, el TAU Vitoria. Estaban lesionados Green y Ramón Rivas. Lo hizo de cine. Era 1994. Manel lo incorporó al primer equipo enseguida. Un jugador con una capacidad de lectura del juego colosal, con uno de los juegos de pies en defensa del más alto nivel que haya visto. Un Cedric Maxwell o un ML Carr, 'treses' de los Celtics, marcando a sus pares mirándoles a los pies para saber lo que iban a hacer. Su actuación en el Mundial de Japón fue primordial. Su partido en la final, de clínic. Destrozó todo el sistema de ataque poste alto, bloqueo y continuación del equipo griego, que previamente había acabado con Estados Unidos. Algún día habrá que hablar de las semifinales de aquel mundial inolvidable:

Estados Unidos-Grecia, laminación de conceptos con un Papaloukas inconmensurable.

España-Argentina, campeona olímpica en ejercicio ante un equipo dinámico, moderno, vibrante.

Garbajosa jugó en la Benetton de Treviso, un equipo dirigido por el italoamericano Mike D'Antoni de aromas Chanel número 5 que practicaba un baloncesto de estremecedora belleza.

Unicaja, el rey de la estrategia, Garbo. Un talento de referencia en lecturas e indicaciones. Copa del Rey y al año siguiente, liga ACB. Garbajosa es Dios en Málaga.

De ahí a la NBA, muy consciente de sus limitaciones y sus capacidades. Todo frustrado por una gravísima lesión que dejó secuelas. Volvió a España con la cabeza llena de bicicletas blancas, como diría Pablo Guerrero. Unos años entre Madrid, Khimki y nuevamente Unicaja.

Retirada. Pepe Sáez sabe del valor de Garbajosa como aglutinador y le da trabajo en la federación. El resto, E=MC2.

Garbajosa va aprehendiendo las peculiaridades de ser ejecutivo en una organización que tiene un equipo estrella con una temporada de cuatro meses de la máxima intensidad con jugadores prestados de todas partes. Se llama 'Team España'.

Cuando Pepe Sáez se pasa de frenada y comete un error gravísimo, hábilmente aprovechado por aquel pívot de la Penya llamado Joan Fa, funambulista de la puñalada legal, todos los ojos del equipo de trabajo de la Federación Española de Baloncesto se vuelven a Garbajosa. El resto, de carril.

Pepe Sáez llamará a Garbajosa una media de 5.622 veces al día porque cree, como Aznar con Rajoy, que el presidente sigue siendo él y tiene que obedecerle

En ese laberíntico sistema de elección, que no por muy democrático deja de ser de la 'democracia orgánica' creada por Franco, con aquello de la familia, el municipio y no me acuerdo qué más, Garbo era ya presidente hace un mes.

Enhorabuena, Jorge. Nos conocemos hace 22 años y cuando acabó el Mundial de Japón te dije en los micrófonos de 'Radio Marca' que si tuviese otro hijo, me gustaría que fuese como tú. Cojonudo, pero ahora viene esta otra actividad de máximo responsable ejecutivo y hay que ver el panorama que ha dejado Pepe Sáez, que como sabes te llamará una media de 5.622 veces al día porque cree, como Aznar con Rajoy, que el presidente sigue siendo él y que obedecerás todo lo que te diga... Qué poco te conoce, Jorge.

Vamos a ver lo que te deja Pepe Sáez:

Jorge Garbajosa (izq.) posa con José Luis Sáez (der.), su antecesor en el cargo (Víctor Lerena/EFE)
Jorge Garbajosa (izq.) posa con José Luis Sáez (der.), su antecesor en el cargo (Víctor Lerena/EFE)

De aquí a los Juegos Olímpicos, intentar que los jugadores se concentren en el trabajo, alterados como están por sus contratos y llamadas de agentes desde Estados Unidos. Es un tema que conoces bien... Haz lo que puedas, pero queda para cuando llegue enero, una cuestión primordial: el departamento de comunicación y marketing de la federación debe modernizarse y dar resultados de trabajo en equipo, con una estrategia bien trazada en este tiempo de cambios sustantivos tanto en comunicación como en marketing. La federación debe alejarse del modelo "lo que diga don José Luis (Pepe) Sáez" que tanto daño le ha hecho en comunicación, sometida a los impulsos viscerales del 'expresi'.

Habrá una serie de periodistas de cámara que entrarán en tu despacho con aquello de "¿Qué hay de lo mío?" y tendrás que empezar a tomar decisiones, Jorge, porque mientras Pepe Sáez ha gestionado bajo el viento a favor de la generación más maravillosa del baloncesto español, Lisboa 1999, a ti te toca el camino de la retirada de esos gigantes y su sustitución por jugadores que cegados por aquel brillo, sienten sobre sus espaldas el peso de un pasado colosal, cuya emulación es muy difícil, pero hay mimbres.

¿De quién es el equipo nacional?

Ahora, de Pau Gasol, sin duda.

¿En 2017?

¿Ricky, Willy, Juancho, Rudy, Chacho, Mirotic, Llull?

Garbajosa ha jugado para Sergio Scariolo. ¿Es el entrenador que necesita España para reconstruir?

Garbajosa ha jugado en España, final del Mundial, SIN PAU. ¿Qué se siente? Nadie como él para saberlo.

La federación tiene un equipo de élite, cuyo presupuesto y patrocinadores alimentan la actividad del resto: femenina, categorías sub edad en ambos sexos. Las ligas fueron diseñadas a partir de 1994 por Ángel Palmi, que ha hecho un buen trabajo de organización, pero la crisis económica ha dejado al descubierto zonas de bajo rendimiento económico. Hay que cambiar el modelo, sin duda. Hay que ajustarlo a la realidad actual.

¿Hay fractura entre los barones federativos?

Sin duda. La Federación Española de Baloncesto es lo más parecido al PSOE y sus fracturas actuales que uno pueda imaginar.

¿Cómo se reactiva la relación con la ACB?

En tiempos, todos los jugadores de la selección eran ACB. Ahora no llegan ni a la mitad. La NBA lo absorbe todo. Garbajosa está en posición de privilegio, porque por esas cosas de la vida, la federación está en gestión más eficiente que la ACB en aspectos de atención a la imagen de marca y optimización de recursos, errores de Pepe Sáez aparte. Es evidente que ambas partes se necesitan desesperadamente, pero la naturaleza humana es como es y los egos juegan un papel importante. Si los dirigentes de la ACB siguen considerando a Jorge Garbajosa como un antiguo jugador que todavía está verde en gestión, se van a equivocar gravemente.

Jorge Garbajosa lo tiene muy difícil, porque la sombra de la generación Lisboa 99, es historia palpitante. Una transición cargada de recordatorios al pasado cercano que pueden enterrar buenas intenciones.

Vamos a ver. De momento, los Juegos Olímpicos de la despedida. Ricky tenía 17 años en Pekín y España, flamante campeona del mundo en 2006, plantó cara. En aquel momento veíamos el partido con ojos vidriosos por la emoción. Ahora, Ricky tiene 25... Y Jorge Garbajosa es el presidente de la Federación Española de Baloncesto.

Que Dios reparta suerte.

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