Atlanta '96: La chispa de la vida y la soledad del poder

Los Juegos estuvieron marcados por una bomba que estuvo a punto de suspender la cita, como quería el presidente Clinton. Samaranch decidió en el cénit de su poder

Foto: Juan Antonio Samaranch y Bill Clinton (Reuters)
Juan Antonio Samaranch y Bill Clinton (Reuters)

LA SOLEDAD DEL PODER.

Atlanta, 27 de Julio, 1996.

Estalla una bomba en el Atlanta Cenntenial Olympic Park, una instalación a escasos metros del Centro Internacional de Radio y Televisión de los Juegos Olímpicos. Estoy en directo. Gran conmoción. Luego supimos que hubo una muerte y 111 heridos. Además, un cámara de la Televisión turca sufrió un ataque al corazón y murió horas después. Inmediatamente se hace cargo de la investigación el FBI y se establece el protocolo de ataque terrorista en la ciudad de Atlanta. Luego se supo que todo había sido obra de un terrorista estadounidense llamado Eric Robert Rudolph. Nosotros en TVE establecimos una conexión permanente con el jefe de Informativos, Ernesto Sáenz de Buruaga y emitimos información en directo durante horas. 

Desde el punto de vista de la organización de los Juegos Olímpicos, el dilema era el de siempre: siguen o no siguen los Juegos. Hubo una  multiconferencia entre los máximos mandatarios locales y nacionales: Presidente Bill Clinton, Vicepresidente Al Gore, Director FBI, cargos olímpicos y de la ciudad de Atlanta. La reunión fue tensa y los Juegos están a punto de ser suspendidos. Finalmente, se decide continuar. Todo queda pendiente de la apertura de la jornada del 28 de Julio, que comenzará a las 8 de la mañana. Samaranch está en su hotel, equipado con señal televisiva a todos los eventos y a todos los centros neurálgicos de seguridad. 

Me mandan a entrevistarlo para luego emitir a todo el mundo. Es un momento delicado. Partimos hacia el hotel: atravesamos cuatro círculos de seguridad, uno de ellos con un destacamento de Marines en control. No se me olvidará nunca la cara del capitán que me saludó para pedir identificaciones de la cinco personas que íbamos en la furgoneta. Casco de acero. Muy intimidante. La tensión entre nosotros era cada vez mayor a medida que íbamos asimilando lo que estaba pasando: siete de la mañana, las calles de Atlanta vacías, los vehículos de la policía, el ejército, circulando a gran velocidad. 

La entrevista

Hotel sede del Comité Olímpico Internacional=pandemonium; enseñar las acreditaciones múltiples veces, todos mirando con sospecha las dos cámaras que llevábamos. Un asistente de Samaranch nos conduce al ático. Una pared, repleta de monitores. Samaranch paseando nervioso. Cuando observo la situación de la habitación y me pongo de acuerdo con los cámaras sobre cómo hacer la entrevista, observo sorprendido que Samaranch, dos ayudantes de su máxima confianza aparte, ESTÁ SOLO.

Nadie de mi equipo dice una sóla palabra. Es un día en el que todos estamos al 100% de atención. Todo gestos, entre gente que sabe lo que hay que hacer. Colocamos dos sillas en la situación habitual plano/contraplano. Samaranch se sienta. Los cámaras ajustan ópticas.

"¿QUÉ DIGO?"

La pregunta de Juan Antonio Samaranch, Presidente del COI, indiscutido, en la cima de su poder, me estalla en el cerebro... Levanto la mirada, hago un gesto a los cámaras para que no empiecen todavía y contesto:

"Dígales la verdad. Dígales por qué deben continuar los Juegos en su opinión. Dígales lo que le dijo a Clinton, a Gore".

Samaranch asiente. Me mira de otra manera. La entrevista se hace, se emite, se facilita a todos y cada uno de los medios desplazados a Atlanta. Yo he dado orden de que no salga ningún plano mío. Una persona muy imporante del equipo de TVE me dice: "¿No has querido salir en imagen en algo tan importante?, eres tonto".

¿Por qué estaba Samaranch sólo en ese crucial momento para el movimiento olímpico?.

1) Porque las decisiones fundamentales SIEMPRE se toman en soledad. Puede haber muchos asesores, PERO FINALMENTE EN SOLEDAD. LA SOLEDAD DEL PODER.

2) Porque las ratas abandonan el barco en momentos de peligro. Samaranch tenía muchos enemigos y muchos amigos sólo unidos por la argamasa del poder.

3) Porque el radical cambio instaurado por Samaranch, tiene su zona de cosas menos buenas, como pasa con todo en la vida. La confirmación de Atlanta como sede de los Juegos del Centenario, en vez de la lógica sentimental de Atenas, un ejemplo. Samaranch intenta maquillar la situación concediendo a Atenas los Juegos de 2004, pero es tarde. La imagen de primero la pasta, los patrocinadores, ya está instalada en el inconsciente colectivo.

Samaranch había tardado 16 años en cambiar el ADN de los Juegos Olímpicos; el modelo está basado en cuatro patas fundamentales: 

a) Apertura masiva a mercados fuera del tradicional en Europa, con particular incidencia en Asia.

b) Usar el marketing de los patrocinadores para fortalecer el marketing olímpico, con especial hincapié en la identificación y prestigio de los aros olímpicos: ya no se prestan bonachonamente. El que quiera utilizarlos, tiene que pagar. 

c) Profesionalizar los deportes olímpicos, el Comité Ejecutivo; todo debe funcionar empresarialmente. resultados, de las dos habitaciones sede del COI en la que le recibió Berlioux en 1981, a una sede monumental en un parque de Lausana, un Museo Olímpico con un sistema digital de visionado convenientemente esponsorizada, la creación de la Televisión Olímpica dirigida por un español, Manuel  Romero Canela, un despótico jefe de todo lo audiovisual del COI, QUE NO HA AYUDADO NADA, NUNCA, A LAS TRES CANDIDATURAS DE MADRID, siendo uno de los ejecutivos con mayor incidencia en el quehacer del COI.

d) COI convertido por tanto en una eficaz empresa que vende cuatrienalmente un evento deportivo llamado Juegos Olímpicos a países que los utilizan para promoción, impulso turístico, con especial atracción mutua por y de regímenes totalitarios porque los ejecutivos del COI consideran que hablar con uno que mande es más cómodo que hablar con una comisión.

e) Los últimos Juegos otorgados sobre los que Samaranch tiene control, Pekin 2008. A partir de ese momento, es todo patada a seguir, bajo mandato de mediocres: Rogge, Bach.

Johnson y Cacho

Deportivamente, Atlanta tiene en atletismo la figura de Michael Johnson, oro en 200 y 400m, pruebas muy difíciles de compaginar. En 200m, récord del mundo con 19.32 que no fue batido hasta Bolt, Pekin, 19.31.

Fermín Cacho, medalla de plata, 1.500. El mejor atleta español de todos los tiempos, oro en Barcelona, plata en Atlanta. Un prodigio.

Hockey hierba masculino, España plata, con algunos hijos y sobrinos de los héroes del bronce en Roma, 1960.

Oro en Gimnasia Rítmica, concurso completo por conjuntos.

Oro en Waterpolo masculino, quitándose el mal sabor de boca al perder la final de Barcelona '92.

Bronce en Balonmano, con Iñaki Urdangarín protagonista por razones deportivas y extradeportivas. 

En baloncesto, la anécdota de Miguelo Betancor pitándole técnica a Barkley cuando éste le retó diciéndole "Que no te atreves...".

En la Maratón, el error estratégico de Martín Fiz que dejó ir a los tres primeros y cuando quiso recuperar, era tarde. Una carrera que sufrí paso a paso...

Atlanta cerraba un ciclo, pero entonces no lo sabíamos. 

En Atlanta Juan Antonio Samaranch consiguió subir al carro, a su hijo Juanito, que ahora, en 2016, aspira a una Vicepresidencia. TOCANDO PODER MÁXIMO.

Mañana, Juanito Samaranch y Manuel Romero Canela, dos personajes.   

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