Bale dinamita a Lewandowski en el Real Madrid

Gareth Bale quiere saber de primera mano los planes de Julen Lopetegui. De no contar como una pieza importante podría buscar una salida, y el Bayern y un canje pueden ser posibles

Foto: Gareth Bale, en el Bernabéu. (Reuters)
Gareth Bale, en el Bernabéu. (Reuters)

Lopetegui es el nuevo entrenador del Real Madrid y, gracias a Rubiales ya puede ejercer como tal, y hasta ser presentado. El presidente de la Federación Española le ha ahorrado dos millones de euros a Florentino Pérez -la cantidad que ejecutaba su contrato con Las Rozas- y con su decisión ha conseguido que el técnico guipuzcoano pueda trabajar antes de tiempo en Concha Espina. Desde ya tendrá más fechas para solucionar la recua de problemas que ha dejado Zidane, uno de ellos el futuro inminente de Gareth Bale.

Con la destitución de Julen, cualquiera sirve a la hora de buscar culpables, pero queda claro que el mal hacer blanco ha acrecentado la decisión de quien ha terminado expulsando al seleccionador. Por valores, sí, pero echando más gasolina al fuego. Que alguien ampare a Hierro, el relevo. Que la pelota nos ponga donde nos merezcamos. Pero si ha quedado algo claro en esta crisis es que Rubiales, el hombre que lo arregla todo a golpe de micrófono, no ha nacido para bombero.

Antes del frenético episodio que ha vivido la Roja en Krasnodar, en el Real Madrid se manejaron diferentes alternativas tras la fuga de Zidane. La oferta de novedades ascendió por encima de los mejores precios de demanda de cualquier superficie comercial. Llegaron propuestas desde todas las latitudes. Pero Florentino, que entendía como poco procedente una guerra con su colega Rubiales, terminó, ante la desesperación, por tocar el sentimiento madridista de Lopetegui. Luego, han dado igual los arañazos o heridas profundas que han salpicado al escudo blanco. El mandamás ha decidido y todos, propaganda incluida, se han puesto en fila. La causa es la causa.

En todo caso, los movimientos en los despachos se ejecutan con o sin entrenador. Tampoco importa. Florentino toma decisiones sobre los que se manejan como las estrellas. Con o sin Lopetegui hay futuros que transcienden exclusivamente para el ático del club. Y uno de esos es el devenir de Bale, a quien el anterior técnico trataba de aburrir para espantarlo y alejarlo del Real Madrid. Sin embargo, el galés ha demostrado, pese a su escasa integración, que quiere seguir de blanco y que sólo una llamada frontal de Pérez lo podría desahuciar del Bernabéu. Pero Gareth desea saber si el nuevo técnico cuenta con él.

Como mientras se buscaba entrenador nadie presagiaba movimientos, un intermediario se encargó de hacer un trabajo, a día de hoy, estéril. Se trata de Pini Zahavi, el nuevo asesor deportivo de Lewandowski, a quien se le observó excesivamente tibio en la eliminatoria de semifinales de la última Liga de Campeones. El polaco, que optó por arriesgar y dejar a su gente de toda la vida para posicionarse como alternativa blanca, mantiene vivo su objetivo desde que Pérez lo engatusó siendo jugador del Dortmund, aunque por aquellas fechas ya se había comprometido con el Bayern.

Robert Lewandowski. (EFE)
Robert Lewandowski. (EFE)

La disensión entre Hoeness y Rummenigge

Recientemente el diario británico ‘Mirror’ desveló los contactos entre Bale y el Bayern. El mensaje era directo para el mandamás del Real Madrid: solo pienso como alternativa la Premier League, nada del campeonato alemán. El resultante de la información también afectó al delantero polaco por quien existe un profundo debate entre la dirigencia bávara. Existen dos criterios entre Hoeness y Rummenigge. Mientras que el legendario presidente descarta reforzar en profundidad al equipo y, sobre todo, evitar incorporaciones que se eleven por encima de los cien millones de euros, el ejecutivo comprende que si de verdad se quiere asaltar la corona europea no existe otro método que gastarse los euros. Por eso, a ‘Kalle’ Rummenigge no le inoportuna cambiar cromos y adquirir al que entiende es el mejor relevo para Robben o Ribery, quienes caminan en su último tránsito entre la elite. Esta diferencia de criterio en el Bayern también afecta a Lewandowski. Hoeness es partidario de frenar su marcha, mientras que Rummenigge lo cree ya amortizado.

Mientras que Zidane se negaba a firmar a un nuevo delantero, para el francés tanto Cristiano Ronaldo como Benzema eran dos intocables por sus condiciones y por su conexión impenetrable, la dirigencia estima que los dos necesitan competencia. Por eso, a la presidencia no le importuna que el polaco, que se ha ofrecido hasta la extenuación incluso con la decisión de cambiar de asesor deportivo, se ponga a tiro. El trabajo lo ha realizado el hombre que también acerca a Neymar al Real Madrid. Sí, Zahavi se ha comprometido con Lewandowski a sacarlo de Munich, etapa que ambos admiten que está más que clausurada. La secuencia implicaba a Bale porque en palabras del mandamás, “o sale uno de los grandes o los salarios no se pueden sostener”.

El Mundial de Rusia, más caliente para España tras la decisión de Florentino de contratar a Lopetegui y la posterior destitución, será quien determine si la opción del polaco es válida o se resuelve en otras direcciones. En todo caso, la opinión del nuevo entrenador, tras su crítica salida de la Roja, será más que admitida porque en Concha Espina son conscientes de los daños colaterales que ha supuesto la firme decisión de Rubiales. Así las cosas, Zahavi se compromete a acercar a Lewandowski…y a Neymar. Pero antes se trata de desalojar cuentas corrientes inaceptables juntando a tanto gallo en el corral.

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