Por qué Simeone juega con fuego con Joao Félix

Joao Félix ha sido aupado durante esta pretemporada y poco después comienzan a aparecer las primeras dudas en su técnico del Atlético de Madrid. Aquí, cada paso debe ser medido

Foto: Joao Félix durante el partido de Champions ante la Juventus. (Reuters)
Joao Félix durante el partido de Champions ante la Juventus. (Reuters)

Por momentos, Joao Félix se ha acercado en Portugal a la leyenda de Cristiano Ronaldo. Y eso son palabras mayores para un imberbe ante la estrella más reconocida del país. Aquella tarde amistosa en Estocolmo -se enfrentaban el Atleti y la Juventus, para nuestros vecinos el presente frente al futuro más prometedor-, el joven depuró al veterano y el sensacionalismo aupó inmerecidamente a quien aún le quedan muchas leguas por recorrer. Algo parecido debe pensar el entrenador del Atleti. Simeone ha relevado del campo en tres de los cuatro partidos de Liga al portugués. No sin antes, reclamar dos jugadores que por diferentes circunstancias no llegaron al club. Aquel “ni falta ni sobra nada” del Cholo se quedó en una declaración pública de difícil credibilidad, más cuando desde la propiedad se admitieron dos negociaciones que terminaron frustrándose por miedo y por dinero.

A Joao Félix se le ha colocado el listón demasiado pronto demasiado alto. La marcha de Griezmann provocó que la entidad se moviera en el mercado en busca de un jugador top. El asesor deportivo de cabecera del club, el ‘superagente’ portugués, ofreció al futbolista que más crecimiento exponencial presentaba. Siendo conscientes de que se trataba de una perla a la que se debe cuidar, algunos en el nuevo Metropolitano dudaban de si debía tutelarla o no el Cholo. Algún ejecutivo se mesaba el cabello recordando que otros jugadores talentosos, después de un poderoso desembolso económico, terminaron saliendo por la puerta de servicio pese al interés inicial del intocable entrenador. La propiedad afrontaba la mayor operación en la historia del Atlético de Simeone. El técnico se bajó a la arena y deslizó al chico un mensaje convincente. Vino a decirle que observara la metamorfosis de Griezmann en cinco años: aterrizó como un jugador más y hoy se pelea con los mejores delanteros del mundo.

No le falta razón al Cholo, pero tampoco a la propiedad. El Atleti se ha visto obligado a aplazar tres pagos de 32 millones de euros, más los 30 que tuvo que depositar a la firma del contrato, a lo que añadir uno más en la solidaridad de la formación del jugador hasta alcanzar los 127 definitivos, tal y como informó la Comisión del Mercado de Valores de Portugal. Joao Félix se presentó desde el Museo de El Prado de Madrid con un mensaje sereno, prudente, cuerdo, evadiendo las comparaciones y el precio de su traspaso. En lo futbolístico, pronto se abrió el debate. ¿Debe jugar en la banda? ¿Debe participar por detrás del punta? ¿Con uno o delanteros? El entrenador dejó claras sus intenciones de que el chico debía partir del costado para hacer daño proyectando la diagonal. También lo probó junto a Costa y/o Morata. Pero algo no terminó de encajar en el ideario del Cholo cuando reclamó más.

Esos más fueron James y Rodrigo Moreno. El colombiano se veía de rojiblanco, pero el sonrojo sufrido en Estados Unidos evitó otro trasvase al Metropolitano. Otros muchos aficionados se preguntaban si verdaderamente el Altleti de Simeone necesitaba a James contando con Joao Félix. Aquel 3-7 eliminó cualquier hipótesis. Pero no ha sido el único jugador por el que ha suspirado el entrenador argentino. Unas semanas después, se puso en valor la operación de Rodrigo Moreno. Todo pasaba por la salida de Correa y por aumentar la competencia ante la carestía que dejaba Griezmann. ¿Quién marcará los goles del francés?, preguntaba el técnico que observaba en el internacional valencianista un buen antídoto. Tampoco se pudo hacer. Pero más extraño aún era el visto bueno, más allá de completar la operación y rellenarse el bolsillo con una suculenta comisión, del ‘superagente’. La llegada de uno u otro hubiera oscurecido a Joao Félix en los planes de Simeone.

Con la primera derrota de la temporada, las flechas ya se han disparado hacia el rendimiento del joven portugués. ‘Marca’ apuntaba que Correa saltó a calentar en San Sebastián al filo de la media hora de juego ante el descontento del técnico con su joven estrella. Incluso, apunta a que el cambio a los diez minutos de la continuación no sorprendió a nadie del banquillo porque el Cholo lo llevaba rumiando desde el primer tiempo. Horas después, el halago de un mito rojiblanco rompe con la poca comprensión recibida. Paulo Futre augura que “será Balón de Oro y el relevo de Cristiano Ronaldo”, cuando éste se retire. Quizá ni tan rápido como era el extremo luso, ni tan táctico o reservón como se presenta el entrenador rojiblanco. Lo que es evidente es que la ilusión que genera Joao Félix no se derrumba por tres cambios de cuatro, pero sí deja un mal sabor de boca a la gente atlética que flipó con la pretemporada del chaval de 19 años.

Decía Cristiano Ronaldo en una entrevista en la cadena TVI de Portugal que “cualquier jugador vale 100 millones, incluso sin haber demostrado nada”. No se refería directamente a nadie, pero es cierto que los 127 millones de euros que se van a pagar por su compatriota superaban lo desembolsado por la Juventus cuando lo compró al Real Madrid. Todavía no han aparecido los nervios en el ático del Metropolitano. Es más, se rememora a lo que ocurrió hace cinco años con Griezmann, cuando al técnico argentino no terminaba de convencerle el delantero galo. Ya se vivió y hasta forzó lo indecible para retenerlo un año más. Lo mismo ocurrirá con Joao, vienen a decir desde el Atleti de Simeone. Sin embargo, por el portugués se ha desembolsado cuatro veces más de lo que se pagó por Griezmann y la paciencia no va a ser tanta. Especialmente en el ‘superagente’, quien seguro tiene en la cabeza una operación a corto o medio plazo.

Es lo que hay
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios