Por dónde le puede robar la cartera la Fórmula E a la Fórmula 1 si se descuida
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Javier Rubio

Dentro del Paddock

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Por dónde le puede robar la cartera la Fórmula E a la Fórmula 1 si se descuida

Aunque en nada comparables por su dimensión y proyección global, la Fórmula E empieza a ofrecer algunos ingredientes para el entretenimiento que se echan de menos en la Fórmula 1

placeholder Foto: Felix Rosenqvist, de Mahindra, este domingo en Hong Kong. (Reuters)
Felix Rosenqvist, de Mahindra, este domingo en Hong Kong. (Reuters)

La Fórmula 1 puede aprender de la Fórmula E, y viceversa. De algúna manera, la FE es una especie de pionera, está haciendo cosas nuevas, es interesante de ver porque no está copiando…”. Nico Rosberg estuvo presente en la apertura de la cuarta temporada del campeonato de monoplazas eléctricos, celebrada en Hong Kong. Y aunque el alemán busque involucrarse en este campeonato como ha reconocido, quien haya seguido las carreras del pasado fin de semana quizás pueda compartir su opinión.

Pero no se trata tanto de comparar ambos certámenes como de valorar su capacidad de generar entretenimiento. En este sentido, y evolución tecnológica al margen, la Fórmula E empieza a ofrecer un grado de incertidumbre e igualdad para sus protagonistas muy interesante. Factores que posiblemente Liberty tenga presentes. Y cuando se escuchan los planes de Ross Brawn para la F1 a partir de 2020, parece que por aquí van los tiros.

Ni punto de comparación con un F1

En esta cuarta temporada de la FE se anticipa una mayor igualdad técnica entre los equipos presentes, varios de ellos de fabricantes oficiales como Renault, Mahindra, Jaguar y el recién llegado Audi. Por un lado va convergiendo paulatinamente la competitividad de los recursos de tecnología eléctrica. Por otro, los monoplazas son difíciles de manejar, asegurando los golpes de efecto en circuitos urbanos que hacen impredecible el resultado. Además, el formato reglamentario es un campo de minas para los equipos y pilotos.

Foto: El piloto bicampeón del mundo Fernando Alonso. (Reuters)

Olvidemos poner un monoplaza la FE junto a un F1. Como la noche y el día. Aquel sirve y lo hará durante mucho tiempo como plataforma base y estándar para que los equipos y fabricantes sigan desarrollando la tecnología eléctrica (no la batería por ahora) y las áreas que les son permitidas. Tampoco ofrece gran atractivo estético ni emocional. De hecho, ni hace ruido, una de las mayores quejas sobre la Fórmula 1 actual. No es muy rápido. Pero resulta idóneo para el contexto en el que se mueve, los circuitos urbanos en grandes capitales mundiales.

Grandes pilotos que van el 'porras'

Y si el resto de la nueva temporada fuera como en Hong Kong, la FE puede ofrecer carreras relativamente entretenidas. En su pista estrecha y bacheada hubo más cambios de posiciones y remontadas que en algunos grandes premios de F1 esta temporada. Los sistemas de regeneración varían constantemente la frenada, y los muros esperan ante cualquier error. Los adelantamientos son de pura habilidad en el mínimo espacio, y hay que sudarlos. Al ser monoplazas impredecibles y difíciles de dominar, los errores de los pilotos -todos de altísimo nivel- son frecuentes.

Algunos ejemplos de este fin de semana: el primero de parrilla Felix Rosenqvist hacía un trompo en cuando afrontaba casi en solitario la curva inicial. Cayó numerosas posiciones, pero remontó hasta la tercera. Edoardo Mortara heredaba su puesto, aunque perdía la victoria a solo dos vueltas del final cuando inesperadamente bloqueaba de atrás en una frenada. Al campeón del pasado año, Lucas de Grassi, se le paraba el motor a pocos metros de la parada en boxes. Al subcampeón le ocurrió otro tanto el día anterior. Ninguno puntuó. Pilotos debutantes de gran prestigio como Neil Jani, Andreas Lotterer (ambos ganadores en Le Mans) y Kamui Kobayashi fueron de 'porras’ durante todo el fin de semana ante la dificultad de controlar este nuevo concepto para ellos.

Diez fabricantes oficiales dentro de dos años

Por su naturaleza, las carreras eléctricas también suponen un nuevo desafío que los equipos deben controlar. Las sanciones son numerosas por diferentes conceptos: superar los límites de potencia reglamentarios (180kw en entrenamientos y 200 en carrera), razones de seguridad, por el comportamiento del piloto en pista (con bastante manga ancha de los comisarios aquí), por diferentes imponderables.... El ganador del sábado, Sam Bird, no acertó a meterse en boxes en la prueba para cambiar de coche. Y aunque ganó, al día siguiente salía en mitad de la parrilla por sanción. Si existía preocupación por la llegada de Audi con sus grandes recursos, sus pilotos sufrieron. El domingo, los problemas de los rivales antes citados permitieron a Daniel Abt lograr la primera victoria del fabricante alemán. Sin embargo, luego sería descalificado porque Audi no respetó la reglamentación de los códigos de barras que precintan determinados elementos técnicos.

Foto: Márquez conversa con un miembro de Michelin. (EFE/EPA) Opinión

Y si de tecnología se trata, ofrece una selva todavía por explorar en la que dentro de dos años estarán metidos oficialmente diez fabricantes -entre ellos la industria alemana- con la consiguiente artillería de apoyo mediático y promocional. Y avances en las baterías aparte (el próximo año se completarán las carreras con un solo coche), nos comentaba el propio Alejandro Agag que hoy está trabajando con los responsables de Mercedes y Porsche en las actividades de marketing que ambas marcas están ya planificando, a pesar de que aún faltan dos años para su desembarco en el campeonato.

Es el entretenimiento...

En definitiva, no se trata de comparar Fórmula 1 y FEcon un criterio purista de las carreras. A la postres, se trata de entretenimiento, de la competición entre eventos sociales y deportivos. De captar la atención del aficionado, del espectador, del consumidor. En este sentido, la Fórmula E es un producto embrionario que empieza a ofrecer oportunidades para revolver una jerarquía de pilotos de alto nivel, no tan rígidamente establecida como en la Fórmula 1.

Así que Nico Rosberg puede tener algo de razón. Por simple apertura de miras, la Fórmula 1 debería echar un ojo a la Fórmula E…Y no olvidemos a aquel que mira desde las alturas en Denver, Colorado, desde donde otean el horizonte global John Malone y Liberty. El accionista de las dos campeonatos.

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