"El chiste del año" de Fernando Alonso: por qué le 'dan caña' en el Mundial de Resistencia

El Mundial de Resistencia sobrevive gracias a la continuidad de Toyota, lo que parece que olvidan a algunos de los rivales que critican la superioridad del fabricante nipón

Foto: Fernando Alonso, en las pasadas 6 Horas de Fuji, en Japón (EFE)
Fernando Alonso, en las pasadas 6 Horas de Fuji, en Japón (EFE)

“El chiste del año”. El piloto alemán André Lotterer, uno de los mejores pilotos del campeonato, contestaba así en Twitter a un titular de la publicación británica 'Autosport' que recogía unas palabras de Fernando Alonso sobre la igualdad entre Toyota y los equipos privados en el Mundial de Resistencia (WEC). A su estela seguía su compañero de equipo Neel Jani. Otros han tenido palabras más duras hacia el piloto español, que no suele dejar indiferente en sus opiniones. Tanto Lotterer como Jani están integrados en el equipo Rebellion, uno de los rivales de Toyota en el WEC. Ambos, todavía bajo contrato por Porsche, aunque la marca alemana se retirara intempestivamente el pasado año del certamen.

“Fernando Alonso insiste en que los LMP1 (prototipos) privados son tan rápidos como Toyota, y que su derrota es debida a una inferior ejecución de la carrera”. Es decir, según un titular, el nivel de los sofisticados prototipos japoneses es similar en prestaciones a equipos como el propio Rebellion o SMP (donde corre Jenson Button). Cuando has terminado cuatro vueltas por detrás en Silverstone y en Suzuka, como es el caso de Lotterer y sus compañeros en las dos últimas carreras, efectivamente, las palabras de Alonso suenan a chiste…

Para el gran público Lotterer tendría la razón y “Alonso se ha fumado algo”, como algunos contestaban al piloto alemán. Pero al margen de la anécdota, la ironía sí puede servir para situar en su contexto el proyecto de Toyota y, por ende, la participación de Alonso en un campeonato en el que solo los prototipos nipones aspiran y van a conseguir la victoria final.

Colgados de la brocha

De manera inesperada, el pasado verano Porsche decidió retirarse antes de tiempo del WEC. Había adquirido compromisos para competir también esta temporada. Tanto la FIA, el WEC y Toyota se quedaron colgados de la brocha. Tanto, que hubo de tirarse a la basura un nuevo reglamento previsto para 2020, y redactado con la colaboración de Porsche. Los japoneses tenían dos opciones: retirarse ante la falta de rivales de su entidad. O seguir adelante, ayudando a la supervivencia del WEC y justificando las inversiones de su programa adecuadamente.

Para cualquier atisbo de continuidad, era necesario un sistema técnico que igualara el rendimiento por vuelta entre el híbrido japonés y los coches de equipos privados con motores atmosféricos y turboalimentados. Prototipos nuevos que no habían rodado ni un kilómetro el pasado enero. Durante estos meses, la FIA y el WEC fueron modificando las condiciones técnicas para acercar estos al TS050 de Toyota. En Fuji, en algunos momentos, los Rebellion y SMP llegaron a adelantar al coche japonés en pista en los primeros compases de la carrera, lo que no se había visto hasta entonces. La mejor vuelta del SMP de Button quedó a un segundo del Toyota de Alonso. Ya hubiera querido Renault una diferencia semejante en la Fórmula 1, por ejemplo.

¿Y qué decía Alonso sobre la situación? “Tener un coche que ha sido desarrollado en cuatro meses haciendo los mismos tiempos que un Toyota con diez años de desarrollo no es justo, si podemos decirlo así”. Según Alonso, y no el titular, Toyota en realidad impuso la superioridad de sus medios logísticos, la experiencia de estos últimos años peleando con Porsche y Audi, mejores capacidades estratégicas, la mejor fiabilidad…La tecnología híbrida del Toyota también permite superar más fácilmente a los doblados que los prototipos privados, lo que también se refleja en las distancias entre unos y otros al acabar la carrera…En similar línea que Alonso opiniaba en el mismo artículo el presidente de Toyota, Hisatake Murata. Es cierto que los privados tienen pocas opciones globales frente a Toyota. Es la realidad. Pero otra, la de que Lotterer, Jani y otros no estarían corriendo esta temporada ni cosechando la misma exposición mediática sin Toyota y el propio Alonso ¿Por qué?

Las explicaciones, en casa

Por simplificar. Como Porsche decidía retirarse a partir de una fecha determinada, la FIA se veía obligada a acordar con Toyota las condiciones técnicas del campeonato. Está en sus estatutos. El fabricante japonés decidió seguir en el WEC, siempre y cuando se acordara una equivalencia técnica que no les sacara los colores con equipos que estrenaban coches, sin desarrollar, y con una fracción de sus presupuestos y tecnología. De aquí que en estos meses, la FIA haya ido introduciendo medidas para acercar progresivamente a los rivales de Toyota. Una tarea técnicamente muy compleja e incomprensible para el gran público. En Japón, el fabricante japonés llegó a renunciar voluntariamente a una de sus mayores ventajas, la eficiencia de consumo que les permitía tardar más tiempo en parar en boxes. De aquí que los prototipos privados hayan estado más cerca que nunca de los Toyota, como apuntaba Alonso. Por supuesto, no como desearía Lotterer y otros. Pero es que no se pueden comprar duros a peseta, como a todo piloto le gustaría.

Alonso en el podio japonés. (Reuters)
Alonso en el podio japonés. (Reuters)

Y por resumir: gracias a que Toyota decidió cumplir con unos compromisos adquiridos con el campeonato, el WEC sigue existiendo como tal, aunque no en su estado más idóneo. Lo que también vale para las 24 Horas de Le Mans. La decisión nipona ha permitido también dos temporadas de transición en la pista, y tiempo para desarrollar ese reglamento tirado a la basura tras la decisión de Porsche. Otra de las razones de la continuidad de Toyota ha sido la presencia de Alonso -y no es una simple afirmación voluntarista- porque les garantizaba una exposición mediática que ni soñada el pasado año a estas alturas, cuando se temía la desaparición del WEC.

Es cierto que Alonso a veces las pone en bandeja. Ya en Le Mans tuvo alguna declaración polémica en la misma línea. Pero en esta ocasión más que reirse de sus `chistes', Lotterer y Jani harían mejor pidiendo explicaciones a sus jefes sobre por qué ahora Toyota les gana en la pista como lo hacen. Estos años, ambos batían a Toyota con sus prototipos híbridos de Porsche. Hoy, gracias a Toyota y a Alonso, Jenson Button y ellos están corriendo en este WEC de transición.

Dentro del Paddock
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