Por qué Fernando Alonso es carne de cañón para volver a la F1 (y no de cualquier manera)

Alonso se tomará 2019 para bajar el ritmo de un intenso 2018, para otear el panorama y sus oportunidades. Pero sigue dejando la puerta abierta a la Fórmula 1. Por algo será

Foto: Fernando Alonso, en la última cita del Mundial de Resistencia en Japón (EFE)
Fernando Alonso, en la última cita del Mundial de Resistencia en Japón (EFE)

"Necesito descansar, recuperar la motivación, no quiero hacer una temporada completa de IndyCar porque sería igual que seguir en Fórmula 1. A lo mejor la recupero en 2020, y regreso a la Fórmula 1". En Austin supimos que McLaren no competirá en el IndyCar en 2019. Y que tampoco lo hará Fernando Alonso, quien también dejaba la puerta abierta a un posible retorno, ¿será posible?

Imaginemos por un momento. En 2019 un equipo anuncia la vuelta de Alonso tras un año alejado de los circuitos. Una vez experimentado el hueco dejado por su figura, recuperar semejante talento y carisma supondría un gran bombazo mediático y un atractivo incuestionable para la Fórmula 1, porque Alonso no volvería -no debería volver- sin un proyecto ganador. A Liberty se le saltarían las lágrimas. Y aunque nadie tiene la bola de cristal, el pasado nos ha enseñado que semejante historia no es descabellada en las circunstancias apropiadas. Algunas, de hecho, siguen aún en juego.

Parar tras un ritmo de locura

Alonso mantiene vías paralelas para decidir su programa en 2020. Mientras tanto se perfila el paisaje, el piloto español reconoce que necesita “descansar” por encima de todo. Solo quienes han vivido de cerca su programa de trabajo en 2018 conocen el ritmo de locura exigido entre bastidores. Por los viajes y por el esfuerzo intelectual y físico necesarios para ponerse al nivel del WEC en paralelo con la Fórmula 1.

Pero la situación de Alonso también recuerda a otros campeones que volvieron a la Fórmula 1 tras una primera retirada: Alan Jones, Alain Prost, Niki Lauda, Nigel Mansell, Michael Schumacher, Kimi Raikkonen… Como reza en el mundo financiero, ganancias pasadas no garantizan rentabilidades futuras, y estos antecedentes no sirven como augurios. Pero el de Alonso es un ejemplo de libro, ‘carne de cañón’ para una vuelta a la F1.

El vacío que va creciendo

Tras una retirada, el vacío aflora con el tiempo para quienes han vivido empapados en adrenalina, con proyectos de altísima intensidad, y están dotados de un instinto competitivo poco comprensible. Schumacher ha sido el mejor y más reciente ejemplo. Tras un tiempo de descompresión, ese vacío irá inflando la habitación de gas. Si abre ventanas a otros aspectos de la vida relegados a un segundo plano, no volverá a la Fórmula 1. No parece su perfil a día de hoy.

Campeones retirados han vuelto por dinero (Lauda o Jones), por completar el vacío y falta de retos (Schumacher, Raikkonen), o por contar nuevamente con un proyecto ganador. Como Alain Prost en 1993 con Williams, por ejemplo. Alonso respondería a las dos últimas circunstancias, sin olvidar que exprimiría la bayeta de su valor de mercado. De momento, al español no le faltarán retos la próxima temporada.

2019 servirá para bajar el ritmo y otear el panorama. Sin dejar de correr. Se amaga con las 500 Millas de Daytona, un evento gigantesco en Estados Unidos. Las 500 de Indianápolis serán de cajón, y quizás algunas carreras del IndyCar para preparar el ataque en 2020 con McLaren. Parece mentira la ingenuidad o el desconocimiento de algunos para subestimar el desafío que supone un IndyCar completo. Cabría seguir con Toyota en el WEC, o con el fabricante japonés en algún sitio más... Pero siempre dejando la puerta abierta contractualmente a una posible llamada de la Fórmula 1.

¿Quién será el Alonso de 2019?

La Fórmula 1 y garantías de victoria deberían ser sinónimos. Pocos campeones del mundo han soportado cuatro años al nivel de Alonso con un McLaren de tercera división, de modo que resulta inconcebible volver con un proyecto sin opciones. Tan solo un fabricante oficial puede ganar los títulos en esta Fórmula 1 actual. Esa bola de cristal no se ilumina favor del español en el presente. Pero, dentro de un año... ¿Qué pasará con Ferrari en 2019, tanto en la pista como fuera de ella? ¿Logrará Hamilton un sexto título y dirá adiós? ¿Se producirían otras circunstancias sobrevenidas durante 2019? Por si acaso, Alonso ha lanzado al mar la botella con su mensaje: “Si me queréis…”, ha venido a decir este fin de semana. Quién sabe si no le han tanteado ya para ello de manera informal.

Los americanos de Liberty intentaron que Alonso no se marchara, lo que el español agradeció públicamente. Si tuvieran poder fáctico y músculo, su vuelta supondría un impacto extraordinario para una Fórmula 1 que necesita más pimienta. Ecclestone se trajo a Mansell de vuelta desde Estados Unidos. Pero los astros deberían alinearse en el contexto idóneo para que Alonso vuelva en las condiciones apropiadas.

Sin embargo, una pregunta crucial no tiene hoy respuesta. ¿Quién será Fernando Alonso dentro de un año? Hablamos de la persona por delante del piloto. ¿Cómo evolucionarán sus valores y prioridades? “Mientras le siga corriendo la adrenalina al levantarse por las mañanas…”, te dice alguien que le conoce bien. Si hubiera que poner la mano en el fuego, ni esa adrenalina se ha agotado, ni quizás tampoco la Fórmula 1 para ese piloto que lanzaba su guante contra la pared en Austin. Todavía no.

Dentro del Paddock
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