El piloto que más crudo lo tendrá en 2019, mientras otro (Alonso) sigue hibernando

La cúpula de FIAT sigue reforzando su equipo de Fórmula 1 para lograr definitivamente el título. Tras dos años de errores, la presión sobre Sebastian Vettel será brutal

Foto: Sebastian Vettel en el pasado Gran Premio de Brasil. (Reuters)
Sebastian Vettel en el pasado Gran Premio de Brasil. (Reuters)

La presión extrema es compañera de cama de cualquier piloto de Fórmula 1 y no siempre visibilizada, como nos recordaba la pasada semana Brendon Hartley. Curiosamente, el neozelandés se une ahora a Ferrari para ayudar a quien soportará las cotas más extremas de toda la parrilla en 2019. Porque no habrá una posición semejante a la de Sebastian Vettel en 2019, hasta el punto de enfrentarse un colosal desafío ¿Exageración?

A Vettel solo le vale el título como único resultado final, y su futuro en el equipo italiano estará amenazado si no pule los errores que han debilitado ante la opinión pública su liderazgo frente a Lewis Hamilton y Mercedes. Necesitará desmentir esa percepción, máxime cuando Ferrari está echando toda la madera disponible en su caldera. Con los argumentos del fiscal, juzguen ustedes mismos.

Ferrari ha fichado a Charles Leclerc para apretarle las tuercas a Sebastian Vettel. (Reuters)
Ferrari ha fichado a Charles Leclerc para apretarle las tuercas a Sebastian Vettel. (Reuters)

El rol de la F1 para Ferrari

Cuando Sergio Marchionne llegó a la presidencia de Ferrari, ya en su primer año exigió títulos argumentando los mayores medios económicos y técnicos puestos a disposición del equipo. Pero siguen pendientes, con el agravante de que Ferrari contó con un monoplaza ganador en 2019. Estos días, el CEO de la marca italiana, Louis Camillieri, anunciaba en una conferencia de inversores que el objetivo era el de siempre, ganar. "En 2019 proyectamos un incremento de inversión que parcialmente refleja esta ambición", dijo. Es decir, Ferrari bombeará más recursos económicos este año para que la pelota acabe en la red de una vez.

Ferrari reconoce también en su informe de mercado que el programa de Fórmula 1 es "el elemento esencial de sus esfuerzos en marketing" porque su participación apuntala "el prestigio, la identidad y el atractivo de la marca Ferrari". El impacto del rendimiento de Vettel influye así sobre círculos concéntricos que exceden al equipo de Fórmula 1.

También John Elkann ha decidido prescindir del estilo de gestión y métodos de Mauricio Arrivabene, impotentes para batir la eficacia operativa de Mercedes. En otro apartado, Brendon Hartley se acaba de unir a Pascal Wherlein, Antonio Fuoco y Davide Rigon para trabajar en el simulador. Un equipo potentísimo que confirma la determinación absoluta de Ferrari para no dejar ninguna piedra sin remover en la evolución de su monoplaza en 2019. Cabría recordar el nivel de medios técnicos y de los pilotos en este área de Ferrari cuando Alonso aterrizó en Ferrari y incluso hasta la llegada de Pedro Martínez de la Rosa. Eran patéticos.

El título ha de ser el único resultado final. De lo contrario el futuro de Vettel en el equipo italiano estará seriamente amenazado

Su peor enemigo

¿Más madera? La cúpula de Ferrari también apuesta por Charles Leclerc para apretar las tuercas a Vettel allá donde Kimi Raikkonen siempre fue incapaz. Frente este delicado para el piloto alemán. Porque Mark Webber solo pudo plantarle cara en determinadas circunstancias, también condicionado por los favoritismos de Helmut Marko. Bastó que llegara un joven talento como Daniel Ricciardo para sacar al alemán de Red Bull. Por tanto, Vettel solo ha batido en su carrera a dos veteranos. Leclerc será un desafío superior en el sentido de que perder el título en 2019 ya sería un desastre, pero caer ante el monegasco sería su sentencia final en Ferrari. Al menos es de esperar que su amplia experiencia juege a favor suyo. De lo contrario...

Pero Vettel también arrastra el efecto acumulativo de sus errores estos dos últimos años. Su activo de pluricampeón se ha debilitado bajo la presión de un extraordinario Hamilton. De reincidir, para el alemán llovería sobre el suelo mojado de estas dos últimas temporadas. En pocas palabras, ha perdido crédito como el líder capaz de llevar a Ferrari hacia la victoria. De repetirse el Hamilton de 2018 —no será fácil—, Vettel necesitará un nivel nunca visto en su carrera, y que no siga ejerciendo como "su peor enemigo", según confesaba el pasado año. Además de una máquina superior al W10 de Mercedes.

En este contexto, ¿cómo no pensar en ese piloto en hibernación que nos recordaba este fin de semana en el 'Corriere della Sera' que su retirada era un hasta luego? Como es habitual, ese piloto no suele haber puntada sin hilo.

Dentro del Paddock

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