Simeone no entrena el ataque y así le luce el pelo en el Camp Nou

El Atlético de Madrid perdió este domingo ante el Barcelona por 1-0 y también tanto la oportunidad de haber apretado la Liga como de haberle jugado de tú al Barça en la primera parte

Foto: Diego Simeone durante el Barcelona - Atlético. (EFE)
Diego Simeone durante el Barcelona - Atlético. (EFE)

“Yo me voy tranquilo con lo que hicimos en el segundo tiempo, porque es lo que queremos y lo que somos nosotros. Perder como el primer tiempo los dos tiempos hubiese sido diferente mi apreciación, perder como perdimos se puede perder porque es fútbol y es un juego”. Tras escuchar esta reflexión de Diego Pablo Simeone tras caer derrotado en el Camp Nou 1-0 ante el Barça se mantiene la duda de por qué el entrenador argentino no sacó a su equipo al ataque en el primer tiempo como sí hizo en la segunda mitad.

Si como dice Simeone lo que hizo el Atleti en el segundo tiempo “es lo que queremos y lo que somos nosotros”, ¿por qué no fueron lo que quieren y lo que son en la primera mitad? La verdad es que analizando su declaración, no se entiende mucho su explicación. Porque el Atleti había sido el del segundo tiempo en los últimos cuatro partidos, presionando arriba y buscando otro gol después de haber marcado el primero. El Cholo había sido permeable a las peticiones de jugar mejor y dejar de aburrir a las ovejas. Y el Atleti jugó mejor y marcó muchos goles.

Jugar mejor para el Atlético no significa jugar al tiqui taca. Jugar mejor para el Atlético significa sacar la defensa del borde de su área, adelantar las líneas y hacer una presión alta. El problema que se ha visto en el Camp Nou es que el Atlético no parece tener muy preparado la fase de ataque. Simeone ha acumulado a delanteros en el campo (Griezmman, Costa, Gameiro y Correa), pero no sabían cómo colocarse ni tenían ensayada ninguna jugada de ataque, tanto de contragolpe como de ataque estático.

Simeone el mejor del mundo en defensa

Diego Simeone es un experto en entrenar la fase defensiva. Es el mejor entrenador de defensa del mundo. Pero para ser el mejor entrenador del mundo debe trabajar también la fase ofensiva. Y eso le cuesta. Se lo pidieron Griezmann y Gameiro hace un par de meses. Y Diego Costa hace unas semanas. Pero Simeone cree que no hace falta entrenar el ataque. Así se lo dijo a sus jugadores antes del partido contra el Copenhague. Les aseguró que las jugadas de ataque no se entrenaban y que les daba libertad para atacar porque eso dependía de la calidad individual de cada jugador. Algo fácilmente rebatible porque el ataque se entrena igual que la defensa. Pero donde manda patrón...

El Cholo no entrenó la fase ofensiva, pero sí echó al equipo más para arriba y le fue de maravilla ante el Copenhague en la ida y en la vuelta y ante el Sevilla en el Pizjuán y el Leganés en el Wanda Metropolitano. Humilde, entendió que tenían razón los que señalaban que los partidos de su equipo eran muy difíciles de ver porque no eran nada vistosos porque su única propuesta era defender una vez que lograba ponerse por delante en el marcador (el último ejemplo de los muchos que ha habido esta temporada es el del Málaga-Atleti) y modificó su forma de jugar para deleite de los que se lo venían pidiendo y demostrando que el Atleti realmente podía jugar mejor y renunciar al ‘unocerismo’ o código binario del cholismo.

La oportunidad que no volverá

Como también apuntó Simeone tras el partido, la diferencia entre el Barça y el Atleti fue Messi. Es cierto. Pero el Barça le jugó con el máximo respeto al Atleti y el Atleti dejó pasar una oportunidad de puntuar en el Camp Nou. Nunca se sabrá que hubiera ocurrido si el Atleti hubiera salido más ofensivo desde el minuto uno. Es cierto que Griezmann estuvo desaparecido y no enganchó entre líneas para lanzar los contragolpes y que Diego Costa no ganó ni un duelo (tampoco le llegó casi el balón) a Umtiti y Piqué, pero la estrategia de defender en el primer tiempo y atacar en el segundo le salió mal a Simeone. Acumular delanteros en el campo no es solución si los delanteros están apelotonados y no tienen mecanizados movimientos de ataque para no estorbarse. Eso también hay que trabajarlo.

Simeone se ha quedado con una plantilla muy corta porque ha autorizado todas las salidas que ha habido en la ventana de invierno (Vietto, Augusto, Carrasco, Gaitán y Moyá). Seguro que considera suficientes los jugadores que tiene para volver a salir campeón, pero asume el riesgo de que haya lesiones (¡ojo a Oblak!) y sanciones. El objetivo de ser tercero lo tiene en la mano (parece improbable que se le escape la segunda plaza), pero debe apurar sus opciones en la Liga y apretar para volver a ganar la Europa League. Si tira el equipo para adelante tendrá más opciones. En la primera y en la segunda parte. Durante todo el partido, vamos. Es lo suyo.

Mata-dor

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