Pierde el 95% de los casos: cómo Tebas fracasa judicializando el fútbol

De los 67 procedimientos judiciales abiertos en contra de la RFEF, LaLiga ha ganado uno o ninguno. Irene Lozano, secretaria del CSD, debe convencer a Tebas de que la solución pasa por el diálogo

Foto: Javier Tebas atiende a la prensa tras una asamble en Lisboa. (EFE)
Javier Tebas atiende a la prensa tras una asamble en Lisboa. (EFE)

El Pacto de Viana entre Tebas y Rubiales, logrado sorprendentemente por Irene Lozano, va a ser muy bueno para el fútbol español. La Presidenta del Consejo Superior de Deportes (CSD), cargo que le otorga el rango de Secretaria de Estado para el Deporte y, por tanto, máxima autoridad deportiva del Gobierno de España (lo del ministro es decorativo), ha conseguido parar una guerra cuyo final no se vislumbraba. En ese pacto les obligó a cumplir un código de buena conducta y Tebas y Rubiales lo han cumplido. El presidente de LaLiga hace esfuerzos para moderar su discurso en sus intervenciones semanales en El Partidazo de Movistar+ y el presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) ha apuntalado un perfil bajo sobre la imagen de estadista del fútbol y máximo representante en España de FIFA y UEFA que proyectó en los primeros días del Estado de Alarma.

Desde aquel sábado 18 de abril, cuando se reunieron en el Ministerio de Asuntos Exteriores, todo se ha desarrollado según la hoja de ruta y la semana pasada, con la resolución judicial sobre si se podían televisar partidos los lunes, la Federación que lidera Luis Rubiales demostró su buen talante al permitir que se puedan disputar los lunes partidos de las once jornadas que restan de Liga. El juez invitaba a las partes a ponerse de acuerdo y desestimaba una de las muchas reclamaciones judiciales de LaLiga. Lo preocupante fue cuando LaLiga anunció que iba a recurrir la resolución judicial. Ese recurso invita a pensar que no hay voluntad de acuerdo y en lugar de negociar, Javier Tebas prefiere seguir la vía judicial. Ese anuncio de recurso agrade el espíritu del Pacto de Viana. Pero tampoco sorprende porque se antojaba muy complicado que Tebas modificase lo que parece una clara estrategia de judicializar todo, de demandar permanentemente a la Federación, en lugar de negociar con Luis Rubiales.

Porque cuando se habla de la guerra Tebas-Rubiales siempre se hace como si ambos actores protagonistas del fútbol español tuvieran la misma responsabilidad en la existencia del conflicto que hace mal al balompié patrio. Y analizando los hechos se comprueba que todas las disputas entre Federación y LaLiga han sido generadas por parte de la institución que preside Tebas y de socios y satélites del presidente de LaLiga. Más del 90% de los conflictos vienen de demandas administrativas y judiciales interpuestas por Tebas. Judicializando todo no se negocia nunca. Prefiere crear el problema, denunciarlo al CSD o a un juzgado y esperar que se resuelva. Y sucede que Tebas ha perdido el 95% de las solicitudes administrativas, recursos y demandas judiciales que ha presentado desde que Luis Rubiales llegó a la presidencia

Javier Tebas y Luis Rubiales, tras el conseno alcanzado en los Pactos de Viana. (EFE)
Javier Tebas y Luis Rubiales, tras el conseno alcanzado en los Pactos de Viana. (EFE)

Igual no es así y es mera coincidencia, lo de judicializar todo parece una estrategia perfectamente estudiada y programada por Javier Tebas. Da esa sensación, igual equivocada, si se analizan todos los procedimientos administrativos y judiciales realizados por Javier Tebas, LaLiga y sus socios, asociaciones vinculadas y satélites desde que Rubiales se convirtió en presidente de la RFEF en mayo de 2018.

En los dos últimos años, entre Javier Tebas, LaLiga, sus socios, asociaciones vinculadas y satélites han interpuestos la friolera de 67 procedimientos administrativos y judiciales a la Real Federación Española de Fútbol. Por tanto, desde que Luis Rubiales se convirtió en presidente de la RFEF, Javier Tebas ha preferido pleitear. Eso sí, de esos 67 procedimientos administrativos y judiciales, a Javier Tebas, LaLiga, sus socios, asociaciones vinculadas y satélites solo le han dado la razón en uno o ninguno. Por su parte la Federación, en esos dos años, sólo ha interpuesto dos demandas. Y las ha ganado las dos.

De esos 67 litigios de los dos últimos años, LaLiga ha interpuesto 12 procedimientos administrativos y judiciales contra la Real Federación Española de Fútbol. Han sido siete los procedimientos administrativos y no ha ganado ninguno. Y han sido cinco los procedimientos judiciales que han sido desestimados o han dado la razón a la RFEF.

Siete han sido los procesos administrativos de Tebas y LaLiga contra la RFEF. Empezando por la denuncia de Javier Tebas ante el CSD contra el presidente, secretario general y presidenta del Comité de Competición de la RFEF pidiendo su inhabilitación por abuso de autoridad al dictar esta ultima una resolución no autorizando la disputa de partidos de Primera y Segunda División los lunes, tal y como habían pactando en los convenios de coordinación desde 2010. El CSD archivó la denuncia. Después, LaLiga solicitó al CSD que calificara como competición profesional la Copa del Rey. También solicitó al CSD que calificara como competición profesional la Supercopa. Ambas fueron desestimadas por el CSD y LaLiga llevó a los tribunales al CSD contra quien interpuso un recurso contencioso-administrativo, al que desistió tras reconocer que no es una competición profesional en el vigente Convenio de Coordinación del 3 de julio de 2019. Por ir contra la Federación también metió en juicio al CSD.

Irene Lozano, secretaria de Estado para el deporte. (EFE)
Irene Lozano, secretaria de Estado para el deporte. (EFE)

Hubo procedimientos administrativos anteriores cuando solicitó conflicto de competencias de LaLiga ante el CSD contra la RFEF por horarios, balón y nombre de la competición. Se pedía al CSD que resolviera a quien pertenecen los horarios, el balón y el nombre de la competición. Y no se admitió la solicitud por parte del CSD por entender que no existe conflicto conforme el argumento esgrimido por la RFEF. Contra la inadmisión, LaLiga interpuso recurso contencioso-administrativo ante los órganos judiciales. Finalmente, LaLiga desistió del recurso al pactar en el Convenio de Coordinación que los horarios, el balón y el nombre de la competición que es una competencia que la RFEF le atribuye a LaLiga (no es de su exclusiva competencia).

Otro conflicto de competencias lo pone en diciembre de 2019. LaLiga plantea conflicto de competencias ante el CSD en relación con la disputa de partidos los viernes y los lunes. Está pendiente de resolución, pero se podría entender como caducado el procedimiento al haber transcurrido plazo de tres meses para la resolución del procedimiento por parte del CSD. También realizó una solicitud al CSD de LaLiga de conflicto de competencias con la RFEF sobre equipamiento e indumentaria de juego, referido también a los dorsales. No ha habido resolución, pero han trascurrido tres meses para la resolución del procedimiento por parte del CSD por lo que podría haber caducado.

Y el último procedimiento administrativo fue cuando LaLiga cuestionó ante el CSD que la Comisión Directiva del CSD deba aprobar la solicitud de nombrar nuevos miembros natos en la Asamblea General de la RFEF. Esta solicitud desestimada por el CSD al aprobar la solicitud de la RFEF.

El partido de Miami

Hasta aquí todos los procedimientos administrativos planteados por LaLiga contra la Federación. Ahora repasemos los procedimientos judiciales, entre los que destacan los del partido de Miami que no se disputó por más que se empeñó y pleiteó Tebas, y los partidos de los lunes, en los que la justicia dio la razón a la Federación y no a las demandas de LaLiga, aunque lo de los partidos de los lunes, en vez de negociar como pide el juez, lo va a recurrir. Al año siguiente, LaLiga vuelve a solicitar al juzgado de lo mercantil una medida cautelar para que le autorizara a jugar el partido Villarreal-Atlético de la temporada 19/20 en Miami. Esa solicitud de medida cautelar de LaLiga fue desestimada, con imposición de costas a LaLiga. En marzo de 2020 se dicta la sentencia que desestima íntegramente la demanda de LaLiga para jugar partidos en Miami, imponiendo costas a LaLiga, ese mismo día la patronal de Tebas anuncia que interpone recurso ante la Audiencia Provincial.

A LaLiga tampoco le dieron la razón en las dos demandas judiciales sobre los actos de explotación de la Supercopa y la calificación de competición profesional de la Supercopa y la Copa del Rey. La táctica de pleitear permanentemente para obtener un embrollo y luego desenredar el ovillo como si hubieras arreglado algo que has creado tu para no pactar ni llegar a acuerdos ni consensos se amplía también al fútbol femenino. Eso se desprende de analizar la actuación de la Asociación de Clubes de Fútbol Femenino (ACFF). Por poner en contexto: el director general de la ACFF es empleado de LaLiga, al igual que el secretario. Su sede social es la de LaLiga, al igual que su teléfono de contacto. Los clubes de la ACFF han vendido sus derechos a Mediapro, en esa vinculación permanente con la empresa audiovisual, por ello Miguel Cardenal, exsecretario de Estado para el Deporte que fichó Mediapro se hizo la foto en el congreso del convenio colectivo con Roures.

El Villarreal-Atlético finalmente no se disputó en Miami. (EFE)
El Villarreal-Atlético finalmente no se disputó en Miami. (EFE)

La ACFF presentó un recurso ante el CSD contra la aprobación de las normas reguladoras de fútbol femenino aprobadas por la Comisión Delegada de la RFEF. La ACFF presentó una denuncia ante la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) contra la RFEF por abuso de su posición de dominio y ejecución de actos de competencia desleal de obstaculización de la comercialización de los derechos televisivos que está pendiente de resolución. Respecto a los procedimientos judiciales también presentó una demanda ante los juzgados de lo mercantil contra la RFEF de abuso por la RFEF de su posición de dominio y ejecución de actos de competencia desleal de obstaculización de la comercialización de derechos audiovisuales. Junto con la demanda se han solicitado 4 medidas cautelares todas ellas desestimadas y se está pendiente de la sentencia. Por tanto, ninguno de los procedimientos iniciados por la ACFF contra la RFEF han sido estimados.

Irene Lozano, secretaria de Estado para el deporte, ha conseguido lo más difícil que era poner de acuerdo a Tebas y Rubiales y que no se tiren los trastos a la cabeza. Ahora debe conseguir que La Liga, sus socios, asociaciones vinculadas y satélites, o sea, Javier Tebas, entienda que el partido no se juega en procedimientos administrativos y judiciales y que debe dialogar, pactar y buscar acuerdos con la Federación que preside Luis Rubiales. Debe entenderlo así Tebas. Primero porque no gana un juicio a Rubiales y, sobre todo, porque eso, el diálogo y el pacto, es mejor lo mejor para el fútbol.

ProLiga y Galán

En esa estrategia de judicializar todo en vez de negociar y pactar también existen procedimientos puestos por satélites de LaLiga movidos por los hilos de Javier Tebas. Estos satélites son por ejemplo ProLiga y sus clubes asociados que han interpuesto 22 procedimientos administrativos y judiciales (6 inadmitidos, 9 desestimados y el resto pendientes pero con ninguna probabilidad de éxito) contra circulares, estatutos, reglamentos y cualquier actuación de la RFEF. Y otro satélite es un tal Miguel Ángel Galán, un ser oscuro y chusco que apareció de la nada en el fútbol madrileño, que ha interpuesto 19 procedimientos administrativos y judiciales (5 inadmitidos, 7 desestimados y el resto pendientes, pero con ninguna probabilidad de éxito) contra circulares, estatutos, reglamentos, y cualquier actuación de la RFEF, especialmente en relación con entrenadores, que es el negocio con el Galán mercadea y medra en clubes madrileños.

Detrás de los procedimientos administrativos y judiciales de la Liga Nacional de Fútbol Sala (LNFP) también se encuentra LaLiga. La patronal de Tebas, que ha comprado por 500.000 euros los derechos audiovisuales de las competiciones a la LNFS y los ha cedido a Mediapro, ha interpuesto dos procedimientos administrativos y tres judiciales contra la RFEF y ninguno han sido estimados.

Por último, Mediapro, 'partner' de LaLiga, interpuso una demanda contra la Federación ante un juzgado de lo mercantil de Madrid por el concurso de derechos de televisión de la Copa del Rey. Se estimaron las medidas cautelares de Mediapro pero sin efecto práctico porque acabó dando el partido RTVE. El juzgado de lo mercantil acordó retrotraer el procedimiento al momento inmediatamente anterior al acuerdo de exclusión de Mediapro y proceder a tramitar el mismo conforme el pliego de contratación. Así se hizo y RTVE, al hacer la mejor oferta, resultó ganadora del concurso.

Jaume Roures, presidente de Mediapro. (EFE)
Jaume Roures, presidente de Mediapro. (EFE)

Mediapro también interpuso una demanda contra la RFEF ante los juzgados de lo mercantil de Madrid por abuso de posición de dominio por parte de la RFEF y declaración de infracción a la normativa de competencia desleal. Se solicita la nulidad del concurso el VAR y de las cláusulas de las bases. La RFEF había convocado un concurso para la prestación de los servicios de VAR para las competiciones de Primera y Segunda División que gana Hawk Eye. Al concurso se presentó Mediapro aceptando las bases. Se desestimó la medida cautelar solicitada por Mediapro, con imposición de costas a Mediapro. Y se está pendiente la sentencia.

Por su parte, en esta auténtica catarata de solicitudes, reclamaciones, demandas de Javier Tebas, LaLiga, sus socios, asociaciones vinculadas y satélites, la Real Federación Española de Fútbol solamente ha interpuesto dos demandas contra LaLiga y las ha ganado las dos. Una fue por conductas desleales de LaLiga en relación con el Mundial Femenino de Futbol (Francia 2019). Y la otra demanda fue por las franjas horarias y también la ha ganado mediante la sentencia que ha declarando nulo de pleno derecho el acuerdo del CSD al que LaLiga voto a favor, al igual que la AFE, y en contra de la salud de los futbolistas.

Irene Lozano consiguió lo que parecía imposible: sentar a Tebas y Rubiales para que alcanzaran un acuerdo. La secretaria de Estado para el deporte tiene el reto ahora de conseguir que Tebas entienda que el partido no se debe jugar en los juzgados y que lo suyo es buscar el pacto y el consenso a través del diálogo. Irene Lozano debe convencer a Tebas de que se deja de pleitear porque no le gana ni un juicio a Rubiales y porque es mejor buscar acuerdos. Irene Lozano debe convencer a Tebas que deje de judicializar el fútbol porque es lo mejor para el fútbol español.

Mata-dor
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