Lo malo de ser jugadora de rugby en España (de momento)

A las dificultades que existen de practicar rugby en nuestro país se añade el caso frustrante de no poder competir en Europa con las mejores en el Seis Naciones, a pesar de tener el nivel

Foto: Lourdes Alameda con el balón junto a su compañera Erbina. (EFE)
Lourdes Alameda con el balón junto a su compañera Erbina. (EFE)

Se puede decir más alto, pero no más claro. Si hace unos meses derrotó a Escocia -que juega en el Seis Naciones-, este fin de semana, España arrasó a Holanda en la final del campeonato de Europa de rugby (54-0) y gritó por cuarto año consecutivo que su sitio no está ahí, sino más arriba. “Parece ser, y lo digo entre comillas, que con todo el cambio en World Rugby y la nueva liga mundial, quieren hacer ascensos y descensos también en el femenino”, comenta el seleccionador José Antonio Barrio, Yunque, a El Confidencial, quien reconoce que no es sencillo contener a unas Leonas que necesitan competir con rivales de su nivel lo antes posible.

“Ellas [las rugbiers nacionales] son unas profesionales, pero es complicado… No es normal ganar una final por 54 puntos. Trabajamos sobre nosotras, mirando más hacia el crecimiento del juego y del grupo que a otra cosa, pero no es una situación que podamos mantener mucho tiempo porque las que están a nuestro nivel, están jugando entre ellas. Con partidos de nivel entre ellas”. Si en rugby 7 las españolas sí que disfrutan de las potencias en las World Series, las del XV han de conformarse con choques en campeonatos puntuales como un Mundial o algún amistoso.

Las chicas de España están situadas novenas en el ránking de World Rugby, por delante de potencias como Irlanda, Escocia o Sudáfrica (Holanda tampoco está mal situada: decimocuarta), de ahí que sea frustrante no estar en el Seis Naciones femenino sólo porque compiten los mismos que en el masculino, ¿por qué no al contrario? Eso se preguntaba la internacional Patricia García hace un tiempo en este periódico para dejar claro que desde el punto de vista deportivo no se sostiene este sistema (el Seis Naciones es un torneo privado, con sus propias normas).

Que se vean las Leonas

Sabiendo que eran favoritas y que sólo un descalabro les privaría de su cuarta corona consecutiva, tanto las Leonas como la Federación estaban pendientes de la convocatoria en cuanto a público se refiere. Y los 9.000 espectadores superaron las expectativas creadas, tanto que fue la mejor noticia: “Ganar un campeonato de Europa siempre está bien, es importante… Pero, aunque queda feo decirlo, lo más importante era el poyo del público porque el año que viene vamos a necesitar el apoyo del público contra Irlanda e Italia para clasificarnos al Mundial”, señala Yunque.

Las jugadoras celebrando la victoria. (EFE)
Las jugadoras celebrando la victoria. (EFE)

Y es que el apoyo del 'nuevo público' que está haciendo crecer el deporte femenino se está notando en más de un estadio (no sólo en fútbol con llenos en San Mamés o el Metropolitano). En este sentido, “es fundamental tener un patrocinador -como en este caso Iberdrola-, por la inversión que realiza y, sobre todo, por el entorno mediático. El deporte femenino está creciendo a nivel exponencial. Nuestros deportistas -sin género- son muy buenos y a las mujeres, una vez que les han apoyado, han demostrado de qué son capaces”, reflexiona Barrio.

En el caso del oval, en la Ferugby esperan que los cambios que se avecinan en el rugby mundial lleguen lo antes posible y que no sea demasiado tarde para esta generación de mujeres. De todo ello tomó nota el pasado sábado en el Central la encargada en Rugby Europe de la expansión del rugby femenino, la inglesa Nicky Ponsford, quien se quedó asombrada con las Leonas y con el mensaje aprendido de que si estas chicas hubieran nacido donde ella, en Inglaterra, estarían jugando al más alto nivel… Es lo malo de ser una Leona.

Gordos y melones

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