Víctor Sánchez del Amo o cómo dignificar la profesión de entrenador
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Pedro Gómez Piqueras

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Víctor Sánchez del Amo o cómo dignificar la profesión de entrenador

El fútbol español está de enhorabuena. Vuelve a la palestra uno de esos entrenadores de los que no abundan. Uno de esos profesionales que dignifica la labor del entrenador

placeholder Foto: Víctor Sánchez del Amo, nuevo entrenador del Betis. (EFE)
Víctor Sánchez del Amo, nuevo entrenador del Betis. (EFE)

Sí, les hablo de Victor Sánchez del Amo, nuevo entrenador del Real Betis en sustitución de Gustavo Poyet y espejo en el que mirarse para todos aquellos que se dediquen a esta compleja pero maravillosa profesión. Consciente de que los argumentos que me propongo a exponer no serán compartidos por aquellos cuyas creencias condicionen una percepción distinta a la mía, intentaré, yo que casi nunca personalizo, justificar esta nueva excepción.

Foto:  Toni Kroos, en el partido que el Real Madrid disputó en Vitoria. (EFE) Opinión

Vaya por delante que ni tengo la suerte de conocer a Victor ni he podido comprobar desde dentro su manera de trabajar. En condiciones normales, este nivel de desconocimiento contextual de la persona en cuestión me desautoriza a emitir una opinión responsable sobre sus dotes como entrenador de fútbol. Trataré por tanto de hacer un humilde ejercicio de intuición y desgranar todas aquellas cualidades que, como todo buen entrenador debe tener, sospecho en Victor Sánchez.

El aficionado de a pie suele manejar dos variables a la hora de dirimir si un entrenador es bueno o malo: los resultados y el nivel de simpatía que genera. Algunos otros, un poquito más 'frikis', suelen añadir a esta fórmula su manera de hablar y expresarse en las ruedas de prensa. Reducir la valía de un entrenador únicamente a estas tres variables es un ejercicio imprudente, que aunque puede calmar y aportar sosiego a muchos aficionados, no refleja con justicia el quehacer de esta difícil e inestable profesión.

Ser buen entrenador ni es haber entrenado a muchos equipos, ni ganar siempre, ni saber mucho de fútbol, ni haber sido futbolista, ni, por supuesto, puede reducirse a caer bien (se sorprenderían de la cantidad de buenos entrenadores que todavía no tuvieron la suerte de llegar al máximo nivel). Ser buen entrenador son muchas más cosas, ya que, en la mayoría de ocasiones, será la capacidad de los jugadores a los que tengas la suerte de entrenar la que condicione que ganes más partidos o menos.

placeholder Víctor, con Zidane, antes de un partido entre el Deportivo y el Real Madrid (EFE)
Víctor, con Zidane, antes de un partido entre el Deportivo y el Real Madrid (EFE)

Ser buen entrenador es mucho más que saber de fútbol porque de nada servirá tu erudición futbolística si eres incapaz de convencer a tus jugadores a través del entrenamiento para que pongan en práctica tus ideas respecto al juego. Ser buen entrenador también es liderar y gestionar a personas y situaciones para que se generen contextos favorables para el rendimiento. Pero ser buen entrenador todavía son muchas cosas más: es querer aprender y no dejar de formarse nunca, es ser humilde y reconocer tus limitaciones, es aplicar sentido común en tu día a día sin que las nuevas modas contaminen tu mirada, es saber canalizar tus emociones para que ni las victorias ni las derrotas confundan la percepción que tienes de tu valía, es dejarte asesorar por aquellos que saben más que tú en otras áreas, es saber trabajar en equipo con el resto de miembros del staff técnico para que 1+1, de una vez por todas, deje de ser 2.

En un mundo en el que comprobamos a diario que no se puede estar convencido de casi nada, creo firmemente que Victor Sánchez es un buen entrenador porque al escucharle, si se hace con atención, además de entreverse un conocimiento profundo sobre el juego, pueden extraerse muchas de esas “otras” cualidades que, a los ojos de un don nadie como yo, moldean a un entrenador excelente. Y si no me creen, aunque les entiendo, les invito a pasearse por los perfiles sociales de este gran entrenador para comprobar muchas de las cosas que aquí les cuento. Basta con poner un poco de cariño y atención.

Se necesitan personas como Victor Sánchez en nuestro fútbol. Tipos que, más allá del resultado, dignifiquen el trabajo y el proceso. Entrenadores que comprendan los entresijos del juego y sepan ponerlo al servicio de sus jugadores. Entrenadores con ilusión que no cesen en su continuo aprendizaje. Entrenadores que, como Victor Sánchez, Escribá, Valverde, Garitano, Luis Enrique, etc, hagan mejor al resto, y a nuestra Liga.

Foto: Iniesta, entre Banega y Vitolo, durante la final de Copa. EFE Juan Carlos Hidalgo Opinión

Como todos, más tarde o más temprano, Victor y sus ayudantes perderán y serán criticados. Es la ley del fútbol a la que todo cuerpo técnico está sometido. Tan sólo espero que esto ocurra más tarde que pronto para que de este modo el tiempo de aprendizaje para muchos, entre los que me incluyo, sea mucho mayor.

*Pedro Gómez Piqueras es preparador físico de Fútbol y experto en lesiones deportivas. Autor de 'Fútbol Insatisfecho' (2015), 'El fútbol ¡No! es así' (2014) y 'La preparación física del fútbol contextualizada en el fútbol'.

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