Pacto fiscal con Cataluña: menos pensiones y más impuestos

"Los estadounidenses son libres de estar en desacuerdo con la Ley, pero no de desobedecerla. Ninguna turba tiene el derecho de desafiar a la Justicia", JFK al enviar la Guardia Nacional al sur

Foto: Un hombre, con dos claveles y una estelada, en las concentraciones de Barcelona a favor del referéndum. (Reuters)
Un hombre, con dos claveles y una estelada, en las concentraciones de Barcelona a favor del referéndum. (Reuters)

“Oigo, Patria, tu aflicción y no entiendo por qué callas, viendo a traidores canallas despedazar la nación”.

José de Espronceda

Un aciago día de finales de 1977, al entrar en el despacho del entonces ministro de Hacienda, Francisco Fernández Ordóñez —como consejero delegado de Campsa, el ministro de Hacienda era mi jefe y despachaba con él de vez en cuando—, le vi tan apesadumbrado y enfadado, algo nada habitual en él, que le pregunté: "¿Pero qué te pasa, Paco?". Me miró fijamente y me dijo: “Pues que este irresponsable de Adolfo [Suárez], que además de ser un ignorante cortoplacista no tiene el menor sentido del Estado, me ha obligado a restituir el régimen foral a Guipúzcoa y Vizcaya en lugar de quitárselo también a Navarra y Álava, que es lo que, como sabes, tenía previsto en mi proyecto de reforma fiscal”.

Y añadió: “Cuando le vamos a pedir a los españoles 100.000 millones de pesetas adicionales, la mayor subida fiscal de nuestra historia para cambiar el régimen, lo menos que podemos ofrecerles es equidad en la carga y justicia en la distribución, pero Adolfo, que es un falangista que pacta todo en 'petit comité' a espaldas del pueblo, se la ha cargado porque Marcelino [Oreja] y Agustín [Rodríguez Sahagún] —cabezas de lista de UCD por Guipúzcoa y Vizcaya respectivamente— dicen que si no hacemos esto, perderán las elecciones; ¿te puedes creer que unos intereses personales se van a cargar la justicia tributaria en un país que pretende ser moderno y democrático?”. Le dije que dimitiera, como haría Fuentes Quintana unos meses después, pero Paco no era un luchador y no lo hizo.

Este es el nefasto régimen del 78 desde su nacimiento, con una subida brutal de impuestos para financiar el modelo de Estado más despilfarrador y deshonesto de Europa. Incompetencia, latrocinio, falta de sentido del Estado y corrupción y nepotismo a todos los niveles. De un PIB per cápita relativo a los nueve países centrales de la entonces CEE del 83% en 1975, hemos pasado al 71% hoy. De la octava potencia económica del mundo, hemos pasado a la 16ª. De una producción industrial que era el 36% del PIB en 1975 hemos pasado al 15% hoy. De tener la misma renta per cápita que Irlanda, 10.000 dólares, hoy tenemos un 40% menos. De tener la cuarta mejor enseñanza pública de Europa, hoy tenemos una de las peores, tanto, que ha dejado de ser el gigantesco ascensor social que fue en el pasado.

España lleva más de 40 años creciendo muy por debajo de su potencial. Y respecto al reparto de la renta y la riqueza, nunca ha habido tanta desigualdad y hoy somos maillot amarillo en desigualdad en toda la UE, y las inequidades territoriales son hoy escandalosas y mayores que nunca, al haber desaparecido en la práctica todo vestigio de solidaridad interterritorial. Buen ejemplo de ello es lo que ha devenido en la práctica el régimen foral vasco-navarro restituido por Adolfo Suárez, en contra de los más elementales criterios de equidad, solidaridad y democracia que este “desastre sin paliativos”, como le llamaría el Rey años después, decía defender.

El régimen foral vasco-navarro se ha convertido a día de hoy en un gigantesco expolio al resto de españoles que supera los 20.000 millones de euros anuales, una cantidad que sería suficiente para garantizar las pensiones indefinidamente, cuyo déficit actual se cubre con deuda, algo que utilizan algunos mercenarios para pedir su recorte en un 40%, porque resulta que la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores españoles al jubilarse es demasiado pequeña y debe ser mucho mayor, para permitir privilegios como el escandaloso cupo y la financiación del Estado autonómico cuyo coste supone anualmente un despilfarro de 100.000 millones de euros, respecto a un Estado descentralizado.

El régimen foral vasco-navarro se ha convertido a día de hoy en un gigantesco expolio al resto de españoles que supera los 20.000 millones de euros

Del expolio de 20.000 millones, la mitad aproximadamente corresponden a lo que dejan de ingresar en el Tesoro descontando los servicios que ellos financian de más, y la otra mitad, al hecho de que muchas empresas, pymes generalmente, que ingresan el IVA de sus ventas en las diputaciones forales, y deberían devolver al Tesoro la parte correspondiente al IVA generado fuera de sus territorios —lo que sucede en teoría con grandes empresas como Iberdrola o el BBVA—, no devuelven la mayor parte, y Hacienda, que exprime a muerte a los ciudadanos, mira para otro lado, al igual que ocurre con sociedades por los beneficios fuera de las provincias forales. Y ahora, además de expoliarnos, están a favor de los sediciosos totalitarios, y aprovechando la aprobación de los Presupuestos, van a chantajear al cobarde patológico de Rajoy para exigir más dinero y más competencias.

Premiar a los enemigos de España

Y ahora los 'líderes' políticos, Rajoy, Sánchez y Rivera, que todavía no han ganado el pulso a los sediciosos totalitarios y a la CUP, ya están ofreciendo negociar la ruina de España ofreciendo a Cataluña un nuevo “modelo de financiación”, que en el mejor de los casos consistiría en reducir su déficit fiscal a cero y en dotarse de una Agencia Tributaria propia, y en el peor, el mismo poder de expolio que los vascos y navarros, que en el caso de Cataluña —que es tres veces mayor— nos costaría al resto de los españoles 60.000 millones. En este supuesto, tendría que salir del recorte de las pensiones en un 40%, como piden algunos, de mayores impuestos sobre la clase media y los trabajadores y de más deuda.

Rajoy es nuestro Chamberlain en provinciano, pero no tenemos un Churchill capaz de despertar a esta aborregada nación para que se defienda

Resulta realmente sorprendente el paralelismo entre las cesiones de Chamberlain ante Hitler para conseguir la paz, y las cesiones que están dispuestos a realizar Rajoy y toda la clase política a los sediciosos de Cataluña para conseguir la paz o el consenso. Pero mucho más paralelismo aún entre la histórica intervención de Churchill el 5 de octubre de 1938, seis días después de Múnich, cuando Chamberlain se presentó ante el Parlamento para defender el acuerdo con los nazis. La Cámara le apoyó, gritando “paz, paz”, pero Churchill se alzó frente a la cobardía y la claudicación, concluyendo con su conocido y rotundo “os dieron a elegir entre el deshonor y la guerra, elegisteis el deshonor, y tendréis la guerra”.

Pero fue en su menos conocida intervención donde está la gran lección para nuestros políticos: “Esto no es más que el primer sorbo, el primer anticipo de una copa amarga [la destrucción de España, en nuestro caso], que nos ofrecerán año tras año [consiguiendo un nuevo expolio económico], sometiendo al pueblo checo [catalán hoy] a un férreo régimen nazi, mientras los checos [catalanes no separatistas], en silencio, desesperados y abandonados, se hunden en la oscuridad, y mientras tanto exigirán la anexión de otros países [Valencia, Baleares y Aragón, como ya han anunciado], a menos que estemos decididos a defender por todos los medios nuestra posición a favor de la libertad, y la defensa de la Patria”. Rajoy es nuestro Chamberlain en provinciano, pero no tenemos un Churchill capaz de despertar a esta aborregada nación para que se defienda.

El lendakari, Iñigo Urkullu, interviene en el mitin central del Alderdi Eguna del PNV. (EFE)
El lendakari, Iñigo Urkullu, interviene en el mitin central del Alderdi Eguna del PNV. (EFE)

Según las balanzas fiscales publicadas, que inexplicablemente solo contemplan los gastos del Estado, el déficit de Cataluña es de 9.892 millones y el de Madrid, de 19.205, pero excluyen los de las CCAA y las CCLL, donde los gastos en sanidad y educación los recibe masivamente el sector empresarial catalán. Cuando se computan, el déficit es casi cero. Pero, además, ¿en qué país del mundo se hace tal cosa?, ¿acaso en Alemania los 'länder' más ricos y que pagan más impuestos tienen pactos fiscales para pagar igual que los más pobres?, ¿o en EEUU, o en Francia, o en Italia? Y puestos a proponer disparates, habría que acabar también con el superávit comercial catalán, que es de 18.000 millones, ¿o es que déficit fiscal no y superávit comercial sí? Es absolutamente abyecto, pero la propuesta de “negociar un nuevo modelo de financiación” es mucho peor: el cupo vasco. Y eso, queridos lectores, les afecta muy gravemente, supondrá menores pensiones, mayores impuestos y más deuda, que arruinará el futuro de sus hijos.

P.D: leo con estupor que Sánchez advierte a Rajoy de que no puede recortar derechos a los sediciosos. Realmente inaudito. ¿Cuándo Sánchez ha levantado la voz para exigir a los separatistas totalitarios que no recorten los derechos de los no separatistas? ¿Cuándo que respeten los derechos humanos más elementales? La gran bandera de la izquierda española de defender a los oprimidos es una escandalosa patraña: siempre defiende a los opresores y a los enemigos de España.

El Disparate Económico

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