Por qué las cifras de recaudación de Podemos son inverosímiles
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Juan Ramón Rallo

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Por qué las cifras de recaudación de Podemos son inverosímiles

O Podemos nos está vendiendo nuevamente humo o el sablazo que pretende perpetrar desde el poder es mucho más salvaje del que ha comunicado en sus intervenciones públicas

placeholder Foto: El candidato de Unidas Podemos a la Comunidad de Madrid, Pablo Iglesias. (EFE)
El candidato de Unidas Podemos a la Comunidad de Madrid, Pablo Iglesias. (EFE)

Las dos grandes apuestas fiscales de Podemos para la Comunidad de Madrid consisten en reintroducir el impuesto sobre el patrimonio y en eliminar la bonificación a familiares directos en sucesiones y donaciones. Con ello, aseguran ser capaces de recaudar 2.500 millones de euros anuales (más del 1% del PIB madrileño de 2019), lo que les permitiría aumentar el gasto público regional en un 10%, reforzando con ello servicios públicos supuestamente mermados como el de la sanidad o la educación. Pero ¿realmente cabe pensar que Podemos recaudaría 2.500 millones de euros merced a estos dos tributos?

Empecemos por el impuesto sobre el patrimonio. Los de Pablo Iglesias aspiran a recaudar 1.000 millones de euros mediante este tributo y, para ello, abogan por volver a implantarlo, pero solo para las fortunas superiores a un millón de euros (ahora, a partir de 700.000 euros) con una bonificación de 500.000 euros por vivienda habitual (nuevamente, más elevada que la nacional, de 300.000). Nótese, a su vez, que estos montos se hallan muy por encima de los que estaban vigentes hasta 2008, momento en el que el mínimo exento se ubicaba en 108.000 euros y la bonificación por vivienda habitual en 150.000. Por consiguiente, podemos tomar las cifras de hace más de una década como límite máximo de la recaudación que cabe esperar que afluya a la Hacienda autonómica. ¿Y cuánto recaudaba Madrid por patrimonio en el año 2008? 642 millones de euros. Es decir, en un momento en el que el impuesto vigente era más agresivo que el que propugna Podemos, se recaudaba casi la mitad de lo que promete recaudar Podemos: no suena demasiado verosímil (en este sentido, démonos cuenta de que prácticamente todas las autonomías recaudan a día de hoy menos de lo que recaudaban en 2008, y desde luego ninguna recauda un 60% más que entonces).

Foto: Foto: iStock.

Vayamos ahora con el impuesto sobre sucesiones y donaciones. La formación morada confía en obtener por esta vía 1.500 millones de euros anuales. Para ello, apuesta por acabar con la bonificación del 99% entre familiares directos para las herencias de más de un millón de euros y rebajarla (no se sabe hasta cuánto) para las que oscilen entre 500.000 y un millón. En caso de hacerlo, se establecería una legislación más laxa que la vigente antes de 2004, cuando el PP de Aguirre reformuló por entero el tributo. En aquel entonces, el mínimo exento para las herencias solo alcanzaba los 50.000 euros y prácticamente no había bonificaciones íntegras para ninguna transmisión. ¿Y cuánto recaudaba Madrid por sucesiones y donaciones en el año 2004? 426 millones de euros. Una cifra muy cercana a lo que sigue recaudando hoy —455 millones de euros—, pese a que hoy el impuesto está enormemente bonificado.

Por supuesto, y a este último respecto, suele afirmarse que si Madrid ha sido capaz de estabilizar su recaudación aun bajando intensamente tipos efectivos en sucesiones y donaciones, ello ha sido porque ha practicado un agresivo 'dumping' fiscal contra otras autonomías. Pero, dejando de lado que ese 'dumping' fiscal ha sido mucho menos agresivo de lo que suele creerse, aquí reside la madre del cordero de la trampa recaudatoria de Iglesias: presuponer que todas las fortunas que se han domiciliado en Madrid para no abonar el impuesto sobre patrimonio o sobre sucesiones y donaciones permanecerán en Madrid una vez se reintroduzcan tales figuras impositivas. ¿Por qué si regresamos a un impuesto similar que el vigente en 2008 (patrimonio) o en 2004 (sucesiones) la recaudación debería ser muy distinta a la de entonces? ¿Es que acaso todas las fortunas que han venido para no pagarlos no se volverán a marchar (especialmente cuando ya cuentan con alternativas muy atractivas dentro de España en materia de sucesiones)?

Foto: Quim Torra, presidente de la Generalitat. (EFE)

Sí, cabe pensar que las bases imponibles de aquellos que se queden dentro de Madrid se habrán ensanchado desde entonces (aunque tampoco exageremos este fenómeno: en 2004-2007, estábamos en plena burbuja inmobiliaria y bursátil, y desde entonces el precio de ambos activos no se ha recuperado), pero ni mucho menos como para justificar un aumento de la recaudación del 60% en patrimonio (de 642 millones a 1.000 millones) y uno del 252% en sucesiones (de 426 millones a 1.500 millones). En ninguna autonomía que mantiene ambos tributos se han experimentado aumentos de ingresos ni remotamente similares a los anteriores.

Bastarán, de hecho, dos datos adicionales para que comprobemos lo disparatado de las estimaciones de Podemos. Primero, la propia formación morada estimaba, en las autonómicas madrileñas de 2015, que reintroduciendo patrimonio y sucesiones recaudaría 800 millones de euros… ¡Casi un 70% menos que en la actualidad! Segundo, ingresar 1.000 millones de euros en patrimonio y 1.500 millones de euros en sucesiones significaría que solo Madrid recaudaría entre el 80% y el 85% de lo que recaudan hoy todas las restantes autonomías de régimen común (1.154 millones de euros en patrimonio y 1.905 millones de euros en sucesiones y donaciones).

Así que, una de dos: o Podemos nos está vendiendo nuevamente humo con sus promesas de recaudación o el sablazo que pretende perpetrar desde el poder es mucho más salvaje del que ha comunicado en sus intervenciones públicas. Sea como fuere, no es en absoluto tranquilizador.

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