Inflación y bonos
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Inflación y bonos

La inflación es una realidad aunque el bono “largo” ya no se lo cree. Hay una apreciadísima subida de precios en los 'commodities', fundamentalmente energía y mercado inmobiliario

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¿Inflación a la vista? ¡El mercado de bonos no se lo cree! Muchos son los que siguen escépticos por el futuro inmediato del sector financiero. Unos no entienden de tecnología, ni de SPAC ni de criptomonedas, ni tampoco de los nuevos métodos de valoración, ni multiplicadores. Si además le añadimos incertidumbres geopolíticas, ya solo nos queda un brevísimo repaso y un 'back to basics' que nos enseñaron, que en el fondo es la única herramienta que queda “a mano” de toda una generación, pero que con tiempo y paciencia, funciona.

El principal motivo de la explosión alcista del mercado bursátil de los últimos años es el bajísimo nivel de los tipos de interés de todas las economías occidentales rozando los tipos negativos tipo Suiza y Japón en los últimos 30 años. Esto hace que cualquier alternativa de inversión, incluso con más riesgo, sea mucho más atractiva. Este factor refleja dos realidades: una muy agresiva actuación de los bancos centrales respecta a su política monetaria, además de un cierta incredulidad sobre posibles brotes de inflación que el mercado, en especial el de bonos, no quiere ver ni creer.

Sobre este último tema -relación bono largo 10 años americano y la inflación- a todos nos enseñaron que el tipo de interés nominal más la inflación nos daban la fórmula para definir el tipo de interés real sumando las expectativas de inflación. La explicación de la fórmula es sencilla; inflación más tipo de interés nominal. Y en ese caso la previsión sobre expectativas de inflación ajustaba los plazos. En ese supuesto ¿es posible que el tipo de interés nominal (pura oferta y demanda) estén tan en negativo? ¿Habrá algún plazo anterior en la historia de mercados comparable? ¿Habrá desaparecido para siempre el bono o la renta fija como asset class a costa de la creación de nuevos tipos de activos como capital riesgo, 'hedge funds' o criptomonedas?

La inflación es una realidad aunque el bono “largo” ya no se lo cree. Hay una apreciadísima subida de precios en los 'commodities', fundamentalmente energía y mercado inmobiliario. Además, existen grandes compromisos de inversión como el de Biden con las infraestructuras a través del agresivo programa de $3.5 trillones que irán directo al gasto y al déficit público que a su vez generará más necesidad de financiación y presión en los tipos. Con todos estos fundamentos y una inflación proyectada de 2.5/3.5% para las grandes economías, ¿no serían normales unos tipos de interés cercanos al 4%? Aún más si el mercado de oferta y demanda de crédito sigue su marcha con la cada vez superiores necesidades de financiación de déficits de la mayoría del mundo occidental.

Algunos gestores hablan de que son cuestiones de flujo que ya no obedecen a datos económicos y solo responden a tipos bajos. ¿Qué pasaría si el mercado de bonos se pone nervioso y vuelve a tipos de hace 10 años?

El 'back to basics' quizás nos dé un poco de luz. Si la inflación persiste, la rentabilidad del bono corregirá al alza. ¡Y entonces veremos! Entonces la pandemia, la geopolítica y los demás factores nos dirán y el 'back to basics tendrá sentido'. Keynes, Adam Smith o el mismo Milton Friedman tirarían de la caja de las herramientas y posiblemente llegarían a esa misma conclusión.

*Rafael Salama Falabella. Tufts University (Medford, Massachusetts)

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