El Banco de España y mi abuela

Ha publicado su informe anual, recordando cosas que ya sabíamos y añadiendo otras, que también sabíamos: que el déficit debe estar por debajo del 3% del PIB y que la deuda no debe pasar del 60%

Foto: Sede del Banco de España. (EFE)
Sede del Banco de España. (EFE)

Wikipedia dice que el Banco de España es el organismo del Estado español que actúa de banco central nacional. Además, en el marco del Mecanismo Único de Supervisión (MUS), es el supervisor del sistema bancario español junto al Banco Central Europeo.

El banco ha publicado su informe anual, recordando cosas que ya sabíamos y añadiendo otras, que también sabíamos.

Las primeras son dos:

  1. Que el déficit debe estar por debajo del 3% del PIB.
  2. Que la deuda no debe pasar del 60% del PIB.

Ya las sabíamos, porque esto es lo que se acordó en Maastricht hace 26 años y se publicó, y si se busca 'Maastricht' en Google, se ven esos porcentajes.

El banco ha publicado su informe anual, recordando cosas que ya sabíamos y añadiendo otras, que también sabíamos

Las sabíamos porque cuando el presidente Zapatero anunció que iba a hacer un severo ajuste, lo que estaba diciendo es que el déficit era del 9,1% del PIB y había que bajarlo al 3%. En otras palabras: considerando que el PIB es de un billón (millón de millones) de euros, había que rebajar el déficit de 91.000 millones a 30.000. Como nos dieron plazos, hemos estado desde entonces subiendo los ingresos (impuestos y privatizaciones) y reduciendo gastos (los famosos recortes). O sea, pasándolo mal, como siempre que se intenta pasar de la locura a la cordura.

En 2017, el déficit ha sido del 3,07% (30.700 millones) y, en el borrador de Presupuestos para 2018, hemos propuesto y enviado a Bruselas (que, no olvidemos, es donde están los que mandan) un déficit del 2,2%, aunque los de Bruselas, que son como son, dicen que no se lo acaban de creer y que nos quedaremos en el 2,7%.

(En confianza, cuando estábamos en el 9,1% nos hubiéramos dado con un canto en los dientes si nos llegan a decir que ahora no se creerían lo del 2,2%. Y, más en confianza, a mí, que no sé nada, como les pasa a bastantes, no me importan nada estas delicadezas y estos afinamientos y creo que la reducción del déficit ha sido un auténtico éxito, aunque nuestros sudores nos ha costado).

Como nos dieron plazos, hemos estado subiendo los ingresos (impuestos y privatizaciones) y reduciendo gastos (los famosos recortes)

Como hay que aprobar los Presupuestos en el Congreso, empiezan las negociaciones de compra de votos. Hay que conseguir que voten a favor Ciudadanos, UPN, Foro Asturias, Coalición Canaria y Nueva Canaria. Y cada uno tiene su precio. El precio del PNV era:

  1. Que se levantase el 155 en Cataluña.
  2. Subir todas las pensiones públicas un 1,6% retroactivo a 1 de enero de 2018.
  3. Ligar sucesivas subidas al IPC.
  4. Inversiones de 540 millones en Euskadi, principalmente en infraestructuras.

El 155 no se ha levantado, pero se levantará algún día. Lo demás, aceptado.

No tengo a mano lo que ha habido que pagar a los otros partidos. Eso quiere decir que está en peligro el 2,2% de déficit, o el 2,7%. O sea, que, una vez sumadas todas las exigencias para que esos partidos voten que sí, se le llama a Montoro y se le dice: "Cristóbal, a cuadrar las cuentas".

Cristóbal, inmediatamente, les pone un impuesto a las tecnológicas. Y hará cosas similares con las no tecnológicas y con las más o menos tecnológicas. Porque hay que llegar al 2,2%.

Como ve el peligro del descuadre, el Banco de España confiesa que tiene dudas sobre el mantenimiento de la senda de reducción del déficit. Y avisa que seguimos estando bajo el procedimiento por déficit excesivo. (Somos el único país de la UE). O sea, que desde Bruselas nos vigilan y nos exigen que no volvamos a las andadas.

No tengo a mano lo que ha habido que pagar a los otros partidos. Eso quiere decir que está en peligro el 2,2% de déficit, o el 2,7%

Para rematar las dos primeras cosas que todos sabíamos (déficit y deuda), el Banco de España recuerda la vulnerabilidad de ese billón de deuda. Los intereses que hay que pagar son 31.547 millones, o sea, un 3,15% sobre lo que debemos. Todo esto, con Draghi echando dinero y dinero a la economía. El día que Draghi pare la maquinita de fabricar euros y suban los intereses, habrá que subir los impuestos para seguir estando 'dentro de la ley'. Y protestaremos. Y volveremos a insultar a Cristóbal, que sonreirá y dirá para sus adentros: "A más gasto, más impuestos. Y no lo acabáis de entender".

El Banco de España dice más cosas.

Si se me ocurre algo y no pasa nada 'espectacular', las comentaré otro día.

Como moraleja de lo visto hasta ahora, nos tiene que quedar claro que cuantas menos tontadas hagamos, mejor.

Mi abuela, la de Irún, me lo decía con frecuencia.

Desde San Quirico

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
2 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios