El Rey confía en que el Congreso debatirá la investidura "atendiendo al interés general"

El jefe del Estado califica la situación de Cataluña como una “seria preocupación” al nivel de otras como el desempleo o la desigualdad

Foto: El rey Felipe VI dirige a los españoles el tradicional mensaje de Navidad, el sexto de su reinado, desde el Palacio de La Zarzuela. (EFE)
El rey Felipe VI dirige a los españoles el tradicional mensaje de Navidad, el sexto de su reinado, desde el Palacio de La Zarzuela. (EFE)

En el sexto mensaje de Navidad desde su proclamación en junio de 2014, sin duda el pronunciado en la coyuntura política más complicada y llena de incertidumbres, el Rey solo ha mencionado Cataluña una vez en su disertación para situar la crisis catalana entre las “serias preocupaciones que tenemos en España”, junto con otras que el jefe del Estado no ha dejado de mencionar: la nueva era tecnológica y digital, el rumbo de la Unión Europea, los movimientos migratorios, la desigualdad laboral entre hombres y mujeres y la “manera de afrontar el cambio climático y la sostenibilidad”. También ha hecho mención expresa a la “falta de empleo y a las dificultades económicas de muchas familias” constatando que “la crisis económica ha agudizado los niveles de desigualdad”.

El Rey confía en que el Congreso debatirá la investidura "atendiendo al interés general"

En la alocución del Rey no ha habido ninguna otra referencia expresa a Cataluña aunque sí un mención directa al Estado y la Constitución, esta última directamente relacionada con las circunstancias que allí concurren desde que se iniciase el proceso soberanista que requirió su controvertida alocución de 3 de octubre de 2017. Del Estado ha asegurado que “ha convertido a España en un país moderno” mediante sus prestaciones sociales, los servicios de educación y sanidad, infraestructuras y seguridad.

De la Constitución, Felipe VI ha destacado su capacidad para “el entendimiento” y la integración de “nuestra diferencias” ya que la Carta Magna “reconoce la diversidad territorial” que, según el jefe del Estado, “nos define” y “preserva la unidad que nos da fuerza”. Al hilo de estas consideraciones, el monarca ha pedido no caer “en los extremos” y ha recabado la “concordia” apelando al diálogo y “al respeto entre personas de ideología muy diferentes”, proscribiendo “el rencor” y la “incomprensión”. Con estas expresiones de gran sutileza semántica, el jefe del Estado se ha referido al principal problema político español en unos términos inclusivos que favorecen la interlocución pero que la sitúan con nitidez en el marco constitucional.

Se ha referido al principal problema político en unos términos inclusivos que favorecen la interlocución pero que la sitúan con en el marco constitucional

Resulta evidente, por otra parte que Felipe VI ha eludido cualquier apostilla a las funciones del Congreso de los Diputados que podría abordar una muy procelosa investidura de Pedro Sánchez en los próximos días. El jefe del Estado, titular de una monarquía parlamentaria, se ha referido a ese acontecimiento en los siguientes términos: “Ahora, después de las elecciones generales celebradas el pasado 10 de noviembre, nos encontramos inmersos en el procedimiento constitucional previsto para que el Congreso de los Diputados otorgue o deniegue su confianza al candidato propuesto para la Presidencia del Gobierno. Así pues, corresponde al Congreso, de acuerdo con nuestra Constitución, tomar la decisión que considere más conveniente para el interés general de todos los españoles”.

Este párrafo, crítico en el discurso del Rey, parece pesado y medido para que su función constitucional, neutral y a la vez arbitral del funcionamiento regular de las instituciones, quede fuera de toda duda, tras algunas especulaciones según las cuales Felipe VI formularía algún tipo de reparo o advertencia acerca de las negociaciones entre el PSOE y ERC. El monarca ha optado, como corresponde a la Corona por reiterar la vigencia del marco constitucional en un Estado democrático y de derecho que “asegura –ha dicho- nuestra convivencia en libertad”, añadiendo que nuestro país es “una nación con una posición privilegiada para las relaciones internacionales gracias a su clara vocación universal, a su historia y su cultura”.

Felipe VI ha vuelto a reiterar su vocación de “servir a España con lealtad, responsabilidad y entrega total” al tiempo que ha reclamado “la defensa y el impulso de la solidaridad, la igualdad y la libertad como principios vertebradores de nuestra sociedad, haciendo de la tolerancia y el respeto manifestaciones del mejor espíritu cívico de nuestra vida en común”. Unas palabras que resultan mensajes-fuerza formuladas por un jefe del Estado que ha tenido que gestionar desde sus competencias constitucionales la transformación más sustancial de nuestro sistema político y de representación desde la Transición y que ha tenido que manejar en cinco años de reinado ocho rondas de consultas para la investidura a la Presidencia del Gobierno en cuatro legislaturas (2015-2019) de breve recorrido.

Notebook
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
76 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios