Gabilondo: la rebelión de los 'patanegra'
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Graciano Palomo

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Gabilondo: la rebelión de los 'patanegra'

Reunión a puerta cerrada. Simancas y Gabilondo con varios diputados del PSM. Se dijeron muchas cosas, pero una destacó: "Mi pan ni me lo toquen". Saben que fuera les espera un frio del carajo

Foto: El candidato del PSM, Ángel Gabilondo, con el presidente de la comisión gestora del PSM, Rafael Simancas. (EFE/Juan Carlos Hidalgo)
El candidato del PSM, Ángel Gabilondo, con el presidente de la comisión gestora del PSM, Rafael Simancas. (EFE/Juan Carlos Hidalgo)

Rafael Simancas se llevó al mirlo blanco de Pedro Sánchez, el metafísico Gabilondo a perorar con el rocoso grupo parlamentario socialista en el Asamblea de Madrid. Es decir, territorio comanche para la gestora que intenta pastorear el PSM.

Hay mucha diferencia entre encandilar a 2.000 personas en el mítin presentación del exrector, que lo único que les va es tener a un correligionario teórico como candidato, yentre aquellos que han hecho de su escaño en la Asamblea su forma de vida y su modus vivendi. Estamos hablando de cosas de comer que son las que marcan la diferencia en la política a la hora de llevar el cuchillo entre los dientes.

La reunión se produjo a puerta cerrada a petición del jefe de la gestora Rafael Simancas, que, en cualquier caso, no era ni resultaba el mejor introductor de embajadores. Entre otras cosas,porque muchos de los electos con pronta fecha de caducidad son y eran deudos del fusilado al amanecer Tomás Gómez.

En ese aquelarre entre un candidato no militante PSOE y los militantes socialistas con carnet se dijeron muchas cosas. Pero una sobre todas ellas: mi pan que ni me lo toquen, oiga. ¿Queda claro?

Muchos de los intervinientes advirtieron y aún amenazaron a Rafael Simancas y Ángel Gabilondo de que no cayeran en la tentación de hacer las listas entre “amiguetes” porque podía ser el llanto y crujir de dientes. Se pueden encontrar con lo que no quieren. Avisos varios a navegantes y al borde de un ataque de ira.

Lo redicho: no es lo mismo el sufrido y pagano militante que los mamandúrricos instalados que viven del pesebre. Saben que fuera les espera un frio del carajo.

Esto es válido para todos los partidos pero resulta especialmente descriptible en el PSOE.

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