La 'X' de la Iglesia: Barriocanal contra las cuerdas

Algunos obispos están encantados de que la institución a la que dicen servir haya dejado de ser un referente de poder como antaño

Foto: Fernando Giménez Barriocanal, vicesecretario para Asuntos Económicos de la Conferencia Episcopal. (EFE)
Fernando Giménez Barriocanal, vicesecretario para Asuntos Económicos de la Conferencia Episcopal. (EFE)

Un obispo mesetario no tiene inconveniente en confesar (nunca mejor dicho) la preocupación de sus colegas respecto a un hecho que evidencia la pérdida de prestigio de la Iglesia Católica en España: la paulatina pérdida de contribuyentes que suscriben la 'X' en su declaración de la renta para que una parte de sus impuestos vayan a parar a las arcas de los ensotanados.

Hasta el propio responsable de la cosa, Fernando Giménez Barriocanal, el todopoderoso señor de la caja eclesiástica, reconoce esa pérdida, aunque, muy propio de él, no achaca el 'default' a sus fallos como vicesecretario general económico de la CE y supremo muñidor de los medios de comunicación COPE y 13TV. Si aspira, como aspira, a irse a Roma a enseñar cómo se gestionan los medios de información católicos, habrán tomado buena nota en el Vaticano sobre algo obvio: el galgo tiene los dientes mellados.

Algunos obispos están encantados de que la institución a la que dicen servir —como otros laicos que trabajan para la causa, pero con millones en sus cuentas corrientes— haya dejado de ser un referente de poder como antaño. Otros, sin embargo, creen que la Iglesia ha pasado a la marginalidad y a nadie (o muy pocos) importa una higa sus sermones. Las iglesias están vacías y en 13TV ponen películas antiquísimas de vaqueros… pim, pam, pum y la rubia en medio.

El dinero. Ya me dirán de qué van a vivir los curas porque el contribuyente mira hacia otro lado, los ansiados gobernantes de izquierda que admira y gusta Barriocanal, les van a poner el IVA en su vasto imperio de propiedades histórica/artísticas y acabarán —según han dicho en mi Curso de Verano Ramón Espinar y el diputado Galeano— poniendo en sordina la educación concertada.

"Los ansiados gobernantes de izquierda, que admira y gusta Barriocanal, acabarán poniendo en sordina la educación concertada"

En esta coyuntura, como los obispos no se atreven a mandar a paseo a Barriocanal —lleva la contabilidad de sus dineros— tendrá que demostrar el profesor de la Autónoma que es un genio de las finanzas y que es capaz de cambiar las cañerías y al mismo tiempo dar agua. Hasta ahora lo único que ha sido capaz de demostrar —obispo dixit— es que a unos les dice lo que quieren oír y acto seguido lo contrario.

¿Quién dijo que le verdad nos hará libres?

¡Qué risa, tía Felisa!

Palo Alto
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