Unión 78

Aplaudo la iniciativa de poner en pie 'UNIÓN 78', para reivindicar dos asuntos que deberían ir de suyo: libertades, igualdad y Estado

Foto: Ejemplar de la Constitución Española. (EFE)
Ejemplar de la Constitución Española. (EFE)

Cuando escucho a determinadas pitonisas de la ultraizquierda (en ello se han especializado algunas jefas de Podemos) arremeter sin piedad alguna —lo que es más grave sin razón o razones estimables— contra todo lo que se ha hecho desde la restauración democrática hasta que ellos han llegado al poder, me produce un efervescente cóctel de desprecio intelectual adobado con una pizca de caridad cristiana.

¡Perdónales no saben lo que dicen! Han vivido opíparamente con los logros de la Transición; han disfrutado de una libertad sin límites; han podido correr sus autos por un país de autovías gratis —de norte a sur—; ir a la universidad; ejercer sin desmayo sus respectivas autodeterminaciones, así como un largo etcétera, cosas todas ellas, consagradas y protegidas por la Constitución del 78. Oiga, no hay ni un mínimo ápice de agradecimiento a las dos generaciones que lo posibilitaron. Y, encima, se ponen estupendos y perdonan la vida a los que fabricaron todo aquello.

Que asesinos múltiples, convictos y confesos sean recibidos como héroes tras muchos tiros en la nuca, debería ser dictaminado por un equipo de psiquiatras

Por eso, aplaudo la iniciativa del filósofo vasco, Fernando Savater, la socialista sin carnet del PSOE, Rosa Díez, la corajuda luchadora contra los asesinos de ETA, María San Gil, y un sinfín de nombres de la sociedad civil que han decidido poner en pie 'UNIÓN 78', para reivindicar dos asuntos que deberían ir de suyo: libertades, igualdad y Estado. ¿Qué ha pasado, confesaba a este columnista un exministro del PSOE, para que estemos donde estamos? Muchas cosas, desde luego, pero en esencia dos cosas: la deriva indecente de las izquierdas y las ultraizquierdas hacia posiciones nacionalistas/independentistas y la inacción de los poderes del Estado cuando el Estado era atacado abierta o subrepticiamente. Con unos y con otros. Que asesinos múltiples, convictos y confesos, sean recibidos como héroes tras muchos tiros en la nuca, es algo que debería ser dictaminado por un equipo de psiquiatras.

Vamos a ver si la nueva versión del ¡Basta Ya! encuentra eco entre la sociedad civil o por el contrario hay que abandonar toda esperanza con Dante a la entrada del V Infierno.

Palo Alto
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