Es noticia
Menú
Adivina en qué año estamos
  1. España
  2. Segundo Párrafo
Marta García Aller

Segundo Párrafo

Por

Adivina en qué año estamos

Entre las manifestaciones contra la OTAN y las antiabortistas, cada vez aparece más gente empeñada en que retrocedamos cuatro décadas

Foto: Manifestación contra la ley del aborto. (EFE/Luca Piergiovanni)
Manifestación contra la ley del aborto. (EFE/Luca Piergiovanni)
EC EXCLUSIVO Artículo solo para suscriptores

Los domingos están pensados para escaparse del reloj. Pero de vez en cuando amanece alguno especialmente confuso en el que se hace más difícil de lo habitual saber no ya la hora ni el día, sino en qué año estamos. No ayuda a ubicarse en el espacio-tiempo salir a la calle y encontrarse, como pasaba ayer, con una manifestación que clama 'OTAN no. Bases fuera'. ¿Habremos vuelto a 1985? Seguramente no, pero veamos los indicios.

Aunque los eslóganes de las pancartas contra la Alianza Atlántica entre Atocha y plaza de España eran parecidos a los de hace casi 40 años, esta vez no había ni rastro de Ana Belén, ni de Imanol Arias ni Antonio Gala. Si esto fuera 1985, además de ellos, estarían muchas más decenas de miles de españoles oponiéndose a la OTAN y llenarían las calles en vez de Twitter. Pero con la poca gente que había ya oponiéndose a la OTAN, esto tiene más pinta del siglo XXI.

Foto: Manifestación en contra de la OTAN en Madrid. (EFE/J.J. Guillén)

Sin embargo, no podemos descartar tan rápido que no hayamos retrocedido cuatro décadas, o que al menos haya gente empeñada en que así sea, porque un poco más adelante del paseo del Prado, a la altura de Colón, este domingo había otros miles de personas manifestándose. Estos, contra el aborto. Pero no contra la última reforma, sino contra el aborto en todas sus formas. Muy al estilo del 85.

Aquel año, cuando estaba a punto de despenalizarse la interrupción del embarazo en España, se manifestaron también unas 20.000 personas en la calle Serrano contra la ley del aborto del Gobierno de Felipe González. Es más o menos la cifra que calcula la Delegación de Gobierno que salieron ayer a la calle en Colón contra el Gobierno de Sánchez. Entonces, igual que ahora, coreaban frases como "Abortar es matar", "Si abortáis asesináis". Otros cánticos de los de entonces han envejecido peor. En 2022, si es que esto es 2022, ya nadie grita, como recoge que pasaba entonces la crónica de 'El País' de 1985, aquello de "Juan Carlos de Borbón, excomunión".

Es normal que haya gente hecha un lío. Salimos de una pandemia como la de 1919, la inflación anda en niveles del 86, pero el petróleo sube como en el 73. Ese es precisamente el año al que los que se manifestaban en Colón contra el aborto se alegran de que haya retrocedido la legislación estadounidense tras la sentencia del Supremo. Y lo más inquietante no es que haya gente empeñada en que retrocedamos cuatro décadas, sino que viendo lo que está pasando en EEUU no podemos descartarlo.

Foto: EFE/Luca Piergiovanni.

Este fin de semana sí que ha debido de ser confuso despertarse en Kentucky, Luisiana o Texas y saber en qué siglo estamos. Son tres de los estados que han prohibido la interrupción del embarazo nada más conocerse la sentencia del Tribunal Supremo de EEUU. Cada vez más estados autorizan allí la prohibición casi total del aborto, sin excepciones para las víctimas de violación o incesto. Otros, además, criminalizan cualquier interrupción del embarazo desde el mismo momento de la fertilización y animan a perseguir penalmente a cualquiera que colabore en un aborto, ya sea un médico que ayuda a una mujer para evitar que se desangre por un aborto espontáneo (a ver cómo demuestra que lo fue) o el taxista que la llevó en busca de ayuda.

De repente, EEUU ha retrocedido al menos 50 años en los derechos de la salud reproductiva para muchos millones de mujeres. Los que se manifestaban este domingo en Colón coreando "El aborto es un asesinato" aplaudían con ganas la sentencia del Supremo de EEUU. Su esperanza es que ese sea el futuro para España.

Cada vez es más complicado saber en qué año vivimos. Está claro que no todos vivimos en el mismo.

Los domingos están pensados para escaparse del reloj. Pero de vez en cuando amanece alguno especialmente confuso en el que se hace más difícil de lo habitual saber no ya la hora ni el día, sino en qué año estamos. No ayuda a ubicarse en el espacio-tiempo salir a la calle y encontrarse, como pasaba ayer, con una manifestación que clama 'OTAN no. Bases fuera'. ¿Habremos vuelto a 1985? Seguramente no, pero veamos los indicios.

Aborto OTAN
El redactor recomienda