(des)Memoria Democrática ante los crímenes del comunismo en España
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(des)Memoria Democrática ante los crímenes del comunismo en España

Durante los primeros años de la Dictadura, el PCE liquidó física y moralmente a destacados dirigentes del partido. Trilla, Quiñones, Monzón y Comorera son algunos de ellos

Foto: Hombre sosteniendo una bandera comunista. (EFE)
Hombre sosteniendo una bandera comunista. (EFE)

Tras la exhumación del cadáver del dictador del Valle de los Caídos, el periodista Jorge Bustos promulgó la Ley del Heroísmo Socialista. Ley que determina en su único artículo que "La intensidad de la lucha (del PSOE) contra Franco es directamente proporcional al tiempo transcurrido desde la muerte del dictador". A la vista de algunas recientes decisiones políticas quizá sea el momento de avanzar en su articulado. “Art. 2.- De la Memoria Fluida. Si la pervivencia de un gobierno socialcomunista dependiese de ocultar, olvidar o negar sucesos de la Guerra Civil y posteriores, la facción socialista actuará atendiendo al principio de preservar la coalición."

La aprobación del proyecto de Ley de Memoria Democrática, en el último Consejo de Ministros del mes de julio, vino precedida por dos sucesos sin relación aparente. El primero, la reedición de El Libro Negro del Comunismo, una obra colectiva dirigida por el historiador francés Stéphane Courtois, publicada en 1997 y que dedica un capítulo a la represión comunista en la retaguardia republicana, especialmente tras los sucesos de abril de 1937 en Barcelona. El segundo, el voto negativo del PSOE, en el Parlamento Español, de una resolución condenando todos los totalitarismos, incluido el comunista, que socialdemócratas y conservadores habían apoyado en el Parlamento Europeo. "La izquierda cierra filas para evitar que el Congreso condene el comunismo", se leía en titulares el pasado 23 de marzo.

Foto: Valle de los Caídos. (Reuters)

Con ese “cierre de filas” propio de una consigna del Komintern, las organizaciones comunistas en el Congreso sumaron a la ignominia a sus compañeros de viaje socialistas evitando que se abriera la posibilidad de condenar los casos de violación de derechos humanos, tortura y desapariciones, que agentes soviéticos con la participación necesaria, según muy distintas fuentes, de destacados miembros del Partido Comunista de España infligieron a militantes de izquierda, españoles y de otras nacionalidades. Represión que buscó la destrucción física y moral. Aplicada con saña contra antifascistas del Partido Obrero de Unificación Marxista (POUM) y la Confederación Nacional del Trabajo (CNT). Posteriormente, durante los primeros años de la Dictadura, el PCE liquidó física y moralmente a destacados dirigentes del partido. Los nombres de Trilla, Quiñones, Monzón y Comorera son algunos de ellos.

Asesinato del dirigente del POUM Andreu Nin

“A las cuatro de la tarde del día 16 de junio de 1937, Andreu Nin salió de Barcelona en automóvil. Le habían detenido agentes rusos de la GPU y del Partido Comunista. No puede asegurarse si la caravana se detuvo en Valencia; pero lo cierto es que rápidamente continuó el viaje hasta Madrid. En la capital, se le recluyó en la ‘checa’ secreta del Paseo de la Castellana. A los dos días, se le volvió a trasladar a un hotel particular y aislado situado en Alcalá de Henares. El 22 de junio un grupo de oficiales rusos y polacos de la Brigada Orloff, entonces de guarnición en el Pardo, le arrancó de esta prisión clandestina y le asesinó alevosamente”. Así recoge Juan Andrade el secuestro y la muerte de Nin (cuadernos Spartacus: L’assassinat d’Andrés Nin. Ses causes, ses auteurs, junio de 1939. Citado en Pelai Pagès, EBRE nº 38, 2010).

El propio Andrade identifica a los que participaron en la detención de Nin. A los policías miembros de la brigada especial y a los jefes que tuvieron una participación directa en ella: “David Vázquez, jefe de policía de Madrid; el teniente coronel Antonio Ortega, director general de seguridad, el coronel Ricardo Burillo, comisario en jefe de Barcelona, y Gabriel Morón, quien fuera subdirector general de seguridad del Gobierno de Negrín”. Todos ellos militantes comunistas. La represión contra los dirigentes del POUM fue apoyada tanto por la prensa comunista como por los máximos dirigentes del PCE y del PSUC, que bramaban los mismos argumentos inventados por los soviéticos.

Foto: Paquita (captura de pantalla de 'La Sexta Noche')

El asesinato de Nin y el proceso contra el POUM están detalladamente narrados en la obra de Julián Gorkin El proceso de Moscú en Barcelona, editorial AYMA, octubre de 1974. A Juan Andrade, uno de los fundadores del PCE en 1920, y a numerosos militantes y dirigentes del POUM, se les detuvo a las pocas horas del secuestro de Nin, acusados de colaboración con los fascistas.

A tenor de la lectura de la Ley de Memoria Democrática, la detención, tortura y desaparición de Andreu Nin, dirigente del Partido Obrero de Unificación Marxista (POUM), quedaría sin la necesaria justicia y reparación.

El intérprete que sabía demasiado

Igual sucedería con la desaparición de José Robles, intérprete del general Gorev y responsable del GRU, la inteligencia militar soviética, en la contienda de España. Robles ostentó el cargo de jefe de prensa extranjera del Ministerio de Guerra con rango de teniente coronel. En noviembre del 36 lo trasladan con el resto del Gobierno a Valencia. Una noche llaman a su puerta y desaparece para siempre.

El 2 de junio de 2005, El País Semanal publicó un reportaje firmado por Ignacio Martínez de Pisón en el que se afirmaba: “La reciente desclasificación de los archivos de Moscú ha revelado que los planes de la URSS para aplastar a las otras fuerzas revolucionarias (la CNT y el POUM) están documentados desde el comienzo de la colaboración rusa con la República, y existe, por ejemplo, un informe del propio Vladímir Gorev en el que se dice que “una lucha contra los anarquistas resulta absolutamente inevitable”. Robles tenía por fuerza que conocer esos planes. Eso, unido a su condición de no comunista, bastaba para hacerle sospechoso a ojos de los servicios secretos soviéticos.

El escritor estadounidense John Dos Passos buscó a Robles, su amigo y traductor, sin encontrar rastro de él. Se marchó de España con una certidumbre: a Robles no lo habían asesinado porque hubiera hablado, sino para que no hablara”. Enterrar a los muertos, el libro de Ignacio Martínez de Pisón donde cuenta la historia de José Robles está editado por Seix Barral.

Los doce de las Juventudes Libertarias

El 4 de mayo de 1937 doce militantes de las Juventudes Libertarias fueron torturados y asesinados. Pertenecían al grupo local de Sant Andreu. Detenidos por miembros del PSUC (la sección catalana del PCE) en el Parque de la Ciutadella, les trasladan al cuartel Voroshilov, el centro de mando militar del Partido Comunista en Barcelona. De allí salen para ser arrojados a una cuneta. Los cuerpos fueron encontrados por la policía de Pins de Vallés el domingo 9 de mayo, en el cruce de las carreteras de Cerdanyola y Bellaterra. Así se recoge en la Tesis Doctoral de Manuel Alejandro Aguilera Povedano, La Sexta Columna. Enfrentamientos entre facciones antifascistas durante la Guerra Civil Española (Madrid, junio de 2008).

El asesinato de Gabriel León Trilla

El 23 de abril de 1980, Jorge Semprún escribía un artículo titulado 'Con motivo de un aniversario'. En él pedía a la dirección del PCE, al cumplirse el 60º aniversario de su fundación, que hiciera públicos los motivos por los que se ordenó el asesinato de Gabriel León Trilla, que fue uno de los jóvenes socialistas que fundaron, en 1920, el primer partido comunista español. Vano intento el de Semprún.

“Parece demostrado que a Trilla lo engañó una mujer de su confianza, a la que el partido encargó citarle frente al cine Argüelles, en Madrid, para, simulando ausentarse unos minutos, dejarle indefenso a manos de sus verdugos. [Posteriormente se identificó a esta mujer como la militante comunista Angelines Agulló. Ejecutada a su vez el 26 de marzo de 1946. Al igual que sucedió con Robles, Agulló sabría demasiado]. Los militantes comunistas Carranque y Olmedo lo condujeron a punta de pistola hasta el Campo de las Calaveras [el actual Estadio Vallehermoso], muy cerca de un antiguo cementerio despoblado, donde el gitano le asestó varias puñaladas mortales en la zona precordial. Era el 6 de septiembre de 1945. Lo dejaron tirado en el suelo, ensangrentado y desnudo para simular que se trataba de un asunto de faldas. Nada pudieron hacer quienes, alertados por sus desgarradoras voces, lo trasladaron rápidamente a una Casa de Socorro. Trilla moriría a las pocas horas en el Hospital Provincial.” Así se describe el asesinato de Trilla en Asesinado a manos de sus camaradas, un artículo publicado en El Norte de Castilla, el 6 de febrero de 2018, firmado por Enrique Berzal.

El voto negativo del PSOE es una nueva condena a estos compatriotas

El 19 de septiembre de 2019 el Parlamento Europeo aprobó la Resolución 2019/2819. Un texto presentado por el Partido Popular Europeo y la Alianza de Socialdemócratas, las dos principales fuerzas políticas europeas. Votaron a favor de la resolución 555 eurodiputados; en contra 66.

Estos son algunos de los enunciados de la Resolución a cuya adhesión se opuso el PSOE en el Parlamento Español el pasado 23 de marzo:

- “Considerando que, mientras que los crímenes del régimen nazi fueron evaluados y castigados gracias a los juicios de Núremberg, sigue existiendo la necesidad urgente de sensibilizar sobre los crímenes perpetrados por el estalinismo y otras dictaduras, evaluarlos moral y jurídicamente, y llevar a cabo investigaciones judiciales sobre ellos;

- Considerando que, en algunos Estados miembros, las ideologías comunista y nazi están prohibidas por ley;

- Recuerda que los regímenes nazi y comunista cometieron asesinatos en masa, genocidios y deportaciones y fueron los causantes de una pérdida de vidas humanas y de libertad en el siglo XX a una escala hasta entonces nunca vista en la historia de la humanidad; recuerda, asimismo, los atroces crímenes del Holocausto perpetrado por el régimen nazi; condena en los términos más enérgicos los actos de agresión, los crímenes contra la humanidad y las violaciones masivas de los derechos humanos perpetrados por los regímenes comunista, nazi y otros regímenes totalitarios;

- Expresa su profundo respeto por cada una de las víctimas de estos regímenes totalitarios y pide a todas las instituciones y agentes de la Unión que hagan todo lo posible para asegurarse de que los atroces crímenes totalitarios contra la humanidad y las graves violaciones sistemáticas de los derechos humanos sean recordados y llevados ante los tribunales, …

Foto: Imagen: Rocío Márquez.

- Pide a todos los Estados miembros de la Unión que hagan una evaluación clara y basada en principios de los crímenes y los actos de agresión perpetrados por los regímenes comunistas totalitarios y el régimen nazi”.

En su intervención en el debate contra la aprobación de la propuesta de Resolución, el diputado y secretario general del PCE Enrique Santiago, dirigiéndose a los diputado del PP y tras exclamar "¡Qué ignorantes que son!", hizo una afirmación que sonó a amenaza: “Los comunistas…, les habíamos perdonado. Pero que les hayamos perdonado no les da ninguna autoridad moral para presentarse como demócratas y descalificar lo que ha representado y representa el Partido Comunista de España.” (Diario de Sesiones, 23 de marzo 2021).

"Ya es hora de que hablen los muertos comunistas…" así concluía Semprún su artículo. Lamentablemente, la ‘Fluida Memoria Histórica’ del PSOE lo impide y lo niega.

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