Me temo que vas a odiar al mercado

Si el mercado se reconstruye sin que cedan los mínimos de febrero en Wall Street podría estar dispuesto a reengancharme, incluso con alegría

Foto: Foto: EFE.
Foto: EFE.

La semana pasada cerraba mi tribuna hablando de la posibilidad de que nos viéramos abocados a un drama bursátil. Del amor al odio hay un simple paso… Mucho me temo que este segundo varapalo semanal, que pone al mercado contra las cuerdas de la mano de un drama en octubre, haciendo gala de su leyenda de mes negro, es algo más que eso.

El IBEX35 ha dejado un fuerte movimiento bajista que rompe el movimiento lateral de los últimos meses. La secuencia de mínimos y máximos descendentes es evidente desde hace tiempo, y la ruptura de soportes de importancia en tendencia es un hecho cada vez más evidente. La recaída desde los altos de 2015 en gráfico 'total return' fue cuestionada en falso a primeros de año, y desde ahí nunca más.

El DAX30, como puede verse en el gráfico, marca también nuevos mínimos en casi dos años. Y en su caso eso supone la confirmación de una espectacular formación de tipo cabeza y hombros (HCH). Eche un vistazo a la historia del índice, porque no verá formaciones de este tamaño fácilmente. Más pequeñas son las del CAC40, reincidente como el DAX, y la del AEX holandés. De tipo doble techo (t1t2), en el caso del índice galo supone repetir el intento de cambio de tendencia de primeros de ejercicio. Y sí, en caso de seguir los pasos del DAX, como parece lógico, tendremos otras pautas bajistas más poderosas en tendencia de fondo si caen los mínimos del ejercicio en curso.

De hecho, antes de que eso suceda deberemos ver al Stoxx600 'total return' romper los mínimos de los últimos dos ejercicios, la zona de los 742 puntos. La ruptura de directriz alcista principal y soporte intermedio de esta semana ha sido de las que hacen afición al chartismo cuando acaban funcionando como es debido.

Mire hacia el pasado en el gráfico, no encontrará nada similar en amplitud desde 2009. Salvo 2000 y 2008, casi nada. Estaríamos ante una de las distribuciones más largas y trabajadas de la historia de la renta variable europea, producida por la absoluta incapacidad que han mostrado nuestras acciones para seguir la estela norteamericana desde hace muchísimos meses.

Perder los 742 confirmaría el fin de la fiesta en Europa. Bien desde primeros de 2016, hipótesis odiosa, bien desde el origen del movimiento que nace en 2009. Puede llamarle a esto hipótesis destructiva. Las herramientas del análisis técnico no pueden decantarse, a priori, entre uno y otro escenario. Por mi parte voy a seguir sin esperar el Armagedón, que podemos considerar algo que pasa de vez en cuando a lo largo de la vida y que se lleva entre el 50 y el 90% de la capitalización bursátil por delante. Esto hace demasiado poco tiempo que pasó un par de veces como para repetirlo, en mi humilde opinión.

Aún no hemos perdido los niveles clave, conviene reconocerlo. Pero también resulta necesario rescatar en este momento gráficos como el del MIB italiano o el del sector bancario europeo, que ya he traído a estas páginas en otros momentos: los patrones análogos a ese gran doble techo (T1T2) del Stoxx600 'total return' hace tiempo que fueron confirmados. Y ahí es donde converge esta semana el DAX30. Una ruptura con rebote intermedio sería especialmente fiable.

Al otro lado del charco, hay que darse cuenta de lo sucedido y ponerlo en contexto. No se trata sólo de un golpe bajista que conecta con el de primeros de ejercicio radicalmente, sino de las consecuencias técnicas que tiene. Por un lado pone de manifiesto un evidente fracaso alcista: la reconstrucción general del mercado desde zonas de gran soporte que vimos en febrero (que es un gran predictor bursátil) mediante amplias formaciones de continuidad alcista, ahora ya no es precisamente evidente: son varias las referencias que se han dejado claramente la media de 200 sesiones o su línea/canal de tendencia. El doble techo confirmado por el Nasdaq100 con la pérdida de los 7.400 es de manual y hacía años que no se veía algo así.

Reconozco que yo ando preocupado por la tendencia por primera vez desde primeros de 2016, y mi consejo como empresario del sector EAF ha sido claro: he llevado a mis carteras a los niveles más bajos de inversión que recuerdan mis clientes desde antes del Brexit. Si el mercado se reconstruye sin que cedan los mínimos de febrero en Wall Street podría estar dispuesto a reengancharme, incluso con alegría. Pero por el momento me voy a tomar una especie de vacaciones, me he plantado en términos de exposición como no lo había hecho en mucho tiempo. Y ahora mismo no me parece que deba tener prisa en volver.

Bolságora

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
3 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios