Primeras señales de alerta bursátil

El potente patrón envolvente de la volatilidad norteamericana y de los precios del S&P500 y del Nasdaq100, con problemas para acompañar, son un primer serio aviso

Foto: Interior de la Bolsa de Madrid. (EFE)
Interior de la Bolsa de Madrid. (EFE)

Empezaba mi análisis de la semana pasada mostrando que el Nasdaq100 no había roto al alza como parecía sugerir el Nasdaq Compuesto. No por el momento… Y volvía a insistir en las resistencias crecientes del S&P500 y el S&P100 en versión total return. Lo cerraba señalando el brutal soporte del VIX en la zona de los 20 puntos y el patrón expansivo del Dow Jones de Industriales. Una ruptura alcista del Dow con pérdida de los 20 puntos podría abrir el éxtasis final por el que me preguntaba... Sin ello, el pescado está vendido y tendremos una corrección sensible antes de que la gran resistencia ascendente del S&P500 pueda perforarse.

Y es que la mejora que supone batir altos históricos (2018) por parte de Dow Jones de Transportes y Russelll2000 nos habla de plazos largos, y eso es fácilmente compatible con correcciones del 10/15 por ciento en estos tiempos. No en vano, desde primeros de septiembre tenemos una situación en términos de sentimiento inversor que es, si cabe, más delicada que la que teníamos a primeros de año cuando escribí que la bolsa tenía un virus y no era el de Wuhan.

Gráfico 1
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Las lecturas de ratio 'put/call' en media 10 sesiones, con el 'spread bull/bear' de Investors Intelligence por encima de los 30 puntos —está cerca de su máximo histórico—, hablan de un mercado maduro en el tramo de medio plazo, de un mercado que está listo para corregirse sensiblemente en cualquier momento o que, en el más alcista de los casos, devolverá pese a ello todo o muy buena parte de lo que avance en adelante con alta probabilidad.

En ese contexto, la semana empezó a poner palos en las ruedas de los alcistas. Desde el miércoles tomando como referencia al Nasdaq. El potente patrón envolvente de la volatilidad norteamericana y de los precios del S&P500 y del Nasdaq100, con problemas para acompañar, son un primer serio aviso.

El líder del mercado se detuvo en septiembre, al tiempo que el sentimiento inversor se extremaba completamente. Como el DAX en Europa. Desde ese momento el esfuerzo comprador ha quedado reservado a las partes que venían retrasadas a uno y otro lado del charco. Las grandes tecnológicas, con la excepción de Alphabet —y Tesla que se ha convertido en una de ellas—, no han vuelto a máximos.

Gráfico 2
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Con todo, la debilidad no resulta por ahora evidente pese a las fuertes resistencias frente a las que todo sucede y al sentimiento inversor. La vuelta semanal del Nasdaq, sin estridencias, es casi imperceptible en el Dow Jones Industrial. Éste sigue por encima de los soportes más cortoplacistas que podamos plantear. De hecho, incluso el Nasdaq se habría mantenido por encima del 'gap' de ruptura o agotamiento que señalé hace siete días.

Los progresos de la volatilidad, más inquietantes, tampoco resultan concluyentes. Ni siquiera en Europa, donde la ruptura en cierre de la del Stoxx no fue rubricada por la del DAX aunque en precios éste último sí perdía su soporte de muy corto plazo sin que lo hiciera el primero. Nuevos altos crecientes en volatilidad podrían cerrar el capítulo comprador que nace a finales de octubre y que, como podemos ver tomando como referencia al principal índice germano, nos muestran un mercado con resistencias notables por batir.

Gráfico 3
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