Volatilidad: el precio de la incertidumbre

La volatilidad intenta reflejar el movimiento que se puede producir en un activo en un momento dado

Foto: Pantallas con cotizaciones bursátiles reflejadas en una ventana. (Reuters)
Pantallas con cotizaciones bursátiles reflejadas en una ventana. (Reuters)

La semana pasada, apuntábamos a la posibilidad de que los mercados corrigiesen o experimentaran movimientos que no estaban reflejados en el precio de las opciones, en la volatilidad implícita de las mismas. La volatilidad no estaba cara, decíamos, simplemente que estaba a niveles elevados frente a la media histórica. Pero las medias no son más que eso, medias y la realidad suele ser muy distinta.

Cierto es que pensaba que el desencadenante serían las elecciones americanas, pero las noticias sobre los distintos cierres en Europa, en especial en Alemania y Francia, provocaron una caída inicial que se convirtió en una enorme bola de nieve al unirse el miedo a unas elecciones americanas sin un resultado claro y el posicionamiento excesivamente complaciente de los operadores (el nivel de protección medido por el ratio Puts/calls estaba en mínimos de los últimos seis meses).

¿Resultado? el principal índice europeo se dejaba un 7,5% esta semana, mientras que el S&P perdía un 5,5%.

La peor semana desde el mes de marzo.

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El Eurostoxx caía dos días distintos esta semana algo más del 3%, o lo que es igual a una volatilidad en términos anuales de casi un 50%. Y el miércoles en el S&P se producía un hecho difícil de encontrar en la historia (solo 5 veces en los últimos 50 años): mientras que el S&P caía un 3,5%, el oro se movía en la misma dirección un 1,6% y el bono americano a 10 años permanecía prácticamente plano.

Se producía básicamente una salida de dinero del mercado de capitales, un dinero que no buscaba alternativa a la bolsa. Simplemente se ponía a refugio. La incertidumbre se disparaba de tal modo que la curva de la volatilidad se invertía, haciéndose más cara la protección a corto plazo que a medio o largo.

¡Hace una semana la volatilidad a noviembre estaba a 26, mientras que ahora está a 36! (+38%).

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Para aquellos que no estén familiarizados con el concepto de volatilidad se lo intentaré explicar tal y como lo solía hacer con mi madre: la volatilidad intenta reflejar el movimiento que se puede producir en un activo en un momento dado.

La volatilidad se suele medir en términos anuales. Así, una volatilidad anual en un índice, digamos de 16, significa que el mercado espera un movimiento aproximado de un 1% diario, mientras que una volatilidad de 48 significará que el movimiento esperado es de un 3%. (Para pasar de volatilidad anual a diaria, dividimos por la raíz cuadrada de los 250 días que el mercado está abierto o, redondeando, dividir por 16).

Con una volatilidad de 16, el mercado espera un movimiento aproximado de un 1% diario

Pues bien, después de la reducción de riesgo que hemos tenido esta semana, de la inversión de la curva de volatilidad y de que todos los titulares sobre el covid-19 fueran negativos; a mi entender es momento de empezar a reconstruir posiciones y deshacerse de parte de la protección/volatilidad.

Nos queda un ultimo puerto: las elecciones americanas. Pero, siempre y cuando tengamos un resultado claro, independientemente del color, creo que el mercado recuperará la senda alcista y la volatilidad se normalizará, puesto que la vacuna es solo cuestión de tiempo.

Y recuerden que igual el actual presidente estadounidense Donald Trump es capaz de emular a Truman vs Dewey (en aquel entonces las encuestas predecían entre 345 y 366 'electoral votes' para Dewey, frente los 189 que finalmente logró).

En ese caso mi consejo es: “All in”.

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