¡La solución es nuclear!
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Rodrigo Rodríguez

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¡La solución es nuclear!

La energía nuclear es la más barata de producir, y la única que garantiza el suministro eléctrico. Es la tecnología que más horas funciona al año (en España)

Foto: Planta de energía nuclear. (EFE)
Planta de energía nuclear. (EFE)

Los ingleses, cuando las cosas se ponen feas, tienen un dicho: "the only way is to go nuclear". Si bien la traducción al castellano sería “la única solución es ir a por todas”, literalmente sería que hay que utilizar una solución nuclear. Pues bien, ahora mismo, en lo relativo a la crisis energética actual, hay que buscar una solución nuclear, una solución de energía nuclear. Hoy nos centraremos en EDF.

La Unión Europea, después de martirizar a Francia con la restructuración de EDF y de obligar a casi todos los países a abandonar la energía nuclear, ahora se plantea incluirla dentro de las “energías verdes”. Un despropósito más de la “burocracia” europea que solo hasta que no ha visto el precio del gas dispararse por encima de los 300 €, el del pool energético por encima de los €200, las eléctricas vaciando los pantanos y las renovables incapaces de generar un 10% de la energía requerida, empieza a plantearse, con 10 años de retraso, que la energía nuclear igual es una parte importante de la solución.

La energía nuclear es la más barata de producir, y la única que garantiza el suministro eléctrico. Es la tecnología que más horas funciona al año (en España), estando disponible prácticamente las 24 horas los 365 días al año. De esta forma, asegura el abastecimiento de electricidad y la estabilidad y la operatividad del sistema eléctrico. Así mismo, como la fisión nuclear es una reacción física, no se emiten gases de efecto invernadero, siendo la única fuente de energía que puede producir electricidad sin contaminar la atmosfera.

El problema de los residuos está en constante evolución, y no solo parece que se encontrarán soluciones alternativas al enterramiento a muy corto plazo, si no que existe la posibilidad de que, en un breve periodo de tiempo, pudiéramos pasar de la fisión a la fusión, lo que acabaría con ese problema. La fusión nuclear, tal y como explica el Foro de la Industria Nuclear Española, sería una fuente prácticamente inagotable de producción de electricidad, puesto que su combustible son dos isótopos del hidrógeno (deuterio y tritio), que son muy cuantiosos en la naturaleza dada la abundancia de agua en la superficie terrestre.

Además no genera residuos radiactivos de forma intrínseca (el resultado de la reacción de fusión es un gas noble, el helio) aunque, de forma indirecta, puede activar los materiales estructurales de las centrales de fusión, lo cual podría tener cierto impacto en la seguridad del proceso. El problema es que, para obtener esa fusión, necesitamos una temperatura del orden de 100 millones de grados y ahora mismo no existen materiales que soporten dicha temperatura. Es posible seguir los avances de este proyecto en la web.

Foto: EC.

Después de que el precio del carbón, y por tanto de la electricidad, se haya triplicado en lo que va de año, nuestros políticos empiezan a mirar la electricidad nuclear con ojos distintos. ¿Y cuál es el proxy más cercano para jugarlo en Europa? EDF o Electricidad de Francia, que al cierre del viernes estaba un 5% abajo en el año.

EDF, al igual que el sector en general, ha sufrido por la percepción de que el riesgo de intervención regulatoria está creciendo en medio de los altos precios del gas/energía, más aún tras las medidas introducidas por el gobierno español el mes pasado. Los comentarios recientes de los responsables políticos franceses sugieren un enfoque más sensato que el aplicado en España, con lo que cabe cuestionarse por qué el precio de las acciones de EDF no se ha movido mucho, a pesar de las revisiones de consenso del beneficio por acción (BPA) de más del 80% este año.

La acción ha estado lastrada por los continuos retrasos por parte de la Unión Europea en la potencial aprobación de la reestructuración de la compañía. Dicha restructuración permitiría a EDF separar su negocio nuclear del no nuclear pero, más importante, le permitiría revisar los precios "máximos" a los que tienen que vender su energía, pudiendo disparar el valor fundamental de la acción por encima de los €20 en el momento que esta reestructuración fuera aprobada.

Dejenme que se lo explique: EDF es, el generador de energía más grande del mundo, la mayor parte de la producción proviene de la flota nuclear e hidroeléctrica francesa con un total de 84 GW de capacidad. La producción de la flota nuclear está sujeta a una compleja normativa, con claros efectos en los precios comerciales, si bien, por otro lado, la generación nuclear e hidroeléctrica totaliza alrededor de 400 TWh y es positivamente sensible a la subida de los precios de la energía.

Alrededor del 30% de esta producción está expuesta a precios de mercado, el 7% se vende en contratos a largo plazo (precios no divulgados) y el 63% restante está vinculado de diferentes formas al precio regulado, conocido como ARENH, que actualmente está en 42 € por MWh. El panorama se complica aún más, ya que parte de la producción se vende efectivamente a clientes con tarifas reguladas (utilizando una fórmula que asume que la energía se adquiere a mix incluyendo 68% a precio mayorista regulado (ARENH) y 32% a precio mayorista precios de mercado). Esto resulta en un precio medio de venta para EDF en 2020 de €45 MWh. Con el precio de mercado de MWh en la actualidad en torno a €250 MWh, tras tocar los €300 en un momento dado esta semana, no hace falta mucha imaginación para entender lo que un posible ajuste puede significar para EDF: si el precio es 5 veces el actual, el beneficio de EDF se disparará y la valoración se irá muy por encima de los 20€.

Foto: EC.

UBS, en su última nota, estimaba una subida del precio regulado hasta los €50 MWh para 2022 y obtenía un precio objetivo de €16 para la acción, frente a los €12.2 del viernes. Mi impresión es que el precio medio no bajará de €60 y que Francia exigirá la aprobación de la restructuración de su buque insignia energético. Es ahora cuando se puede negociar duro y los franceses no perderán la oportunidad, especialmente cuando sus sindicatos, si bien no apoyan la medida, tampoco la rechazan.

Con los precios de la energía a estos niveles, y las familias y negocios desesperados, Macron tiene la sartén por el mango y Europa tendrá que cambiar su apuesta. Renovables sí, pero amigos míos, ¡¡¡la solución es NUCLEAR!!!

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