Desconfía de la tendencia, 'the trend is not your friend'

Invertir en bolsa es invertir en negocios. El análisis que se debe hacer es similar al que realiza un empresario o un inversor que invierte en pequeñas empresas no cotizadas

Foto: 'Trader'. (Reuters)
'Trader'. (Reuters)

'La tendencia es tu amiga' ('the trend is your friend') es un dicho muy extendido y defendido en el sector de gestión de activos. Algunos inversores sostienen que la forma de ganar dinero en la bolsa es subirse rápidamente al tren cuando detectan una tendencia positiva y bajarse cuando empiece a darse la vuelta el sentimiento de mercado. Otros simplemente no se pueden permitir ir en contra de mercado porque no podrían justificar pérdidas puntuales en momentos de plusvalías generalizadas de la competencia.

Actualmente, las bolsas han encadenado varios meses de subidas. Se ha reducido el riesgo político, aumenta el crecimiento, desciende el desempleo, hay bajos tipos de interés, moderada inflación, elevada confianza de empresarios y consumidores, etc. Es un buen momento de ciclo y nadie quiere perderse las subidas. Se recomienda comprar todo y especialmente lo que más haya bajado desde sus máximos históricos.

Esta forma de invertir es contraproducente a largo plazo. Invertir en bolsa es invertir en negocios. El análisis que se debe hacer es similar al que realiza un empresario o un inversor que invierte en pequeñas empresas no cotizadas. Estos no invierten en cualquier empresa solo porque prevean fuerte crecimiento económico.

Foto: Reuters.
Foto: Reuters.

Pongamos un ejemplo. Un inversor tiene tres amigos que quieren montar cada uno un restaurante y le piden dinero a cambio de una participación en sus empresas. El inversor estudia los tres proyectos y concluye que hay uno que le genera mucha más confianza que los otros dos por diferentes motivos (persona que lo dirige, tipo de restaurante, calidad de la cocina, decoración del local, plan de comunicación y 'marketing', etc.). ¿Qué hace entonces? Invierte solamente en el modelo de negocio en el que confía.

Sin embargo, a la hora de invertir en negocios que cotizan en bolsa nos dejamos aconsejar por quienes nos dicen que invirtamos un poco en cada banco, un poco en cada aerolínea, un poco en cada empresa industrial, etc. Esta manera simplista de decidir funciona solo mientras dura la tendencia.

Antes o después la euforia desaparece, sin previo aviso, y quedan solo los resultados de las compañías. Es entonces cuando el mercado se da cuenta de que en el mismo ejercicio algún banco, alguna aerolínea y alguna empresa industrial siguen aumentando sus beneficios y cotizan en máximos históricos. Por otro lado, ese mismo año, otro banco, otra aerolínea y otra empresa industrial generan fuertes pérdidas y han estado o están cerca de la quiebra. La diferencia entre unos y otros resultados obtenidos en el mismo entorno macroeconómico se deben principalmente a los distintos modelos de negocio de las compañías.

Es necesario considerar si la coyuntura es propicia o no para el crecimiento y la inversión. Pero no por invertir o desinvertir con celeridad debemos relajar la exigencia del estudio de las inversiones. Cuando el mercado sube, parece que todo son buenas inversiones; cuando baja, da la sensación de que todo son equivocaciones. Sin embargo, es a largo plazo cuando se descubre si las decisiones han sido correctas. Analizar y seleccionar inversiones requiere mucho más esfuerzo que invertir en todo, pero a largo plazo se ve la diferencia.

Rumbo Inversor
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