Cómo actuar ante una eventual explosión de la burbuja de los bonos

El riesgo de que explote la burbuja de bonos es real. Pero las crisis financieras siempre generan oportunidades, y esta no será la excepción

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No hace mucho tiempo escribí un artículo sobre cómo y por qué podría explotar la burbuja de los bonos. Hoy les doy algunas ideas sobre cuál sería la estrategia a seguir en el caso de que sucediera.

Parto de la idea de que tardará en producirse, precisamente porque todo el mundo la está esperando. Las crisis financieras se producen cuando sólo queda un puñado de valientes dispuesto a enfrentarse al todopoderoso “consenso”. Pero lo que está de moda ahora mismo entre analistas y tuiteros es criticar al BCE y hablar de la burbuja de los bonos, motivo suficiente para que la explosión, de producirse, no sea en el corto plazo.

Pero el riesgo es real. Los mercados siempre buscan el equilibrio (aunque nunca lo consigan) y no se puede calificar de equilibrada una situación en la que se tenga que pagar por tener una gran parte de las emisiones de bonos de países desarrollados - por prestar, vaya - cuando, además, el tamaño de esa deuda no para de aumentar. Y en los mercados las “normalizaciones” casi siempre son violentas.

Afortunadamente, las crisis financieras siempre generan oportunidades. Y esta no será la excepción.

El inicio de la crisis se producirá, en mi opinión, por:

  1. Una pérdida repentina de confianza de los inversores (en el valor de los bonos), o...

  2. Una mejora significativa de la situación económica global (y consiguiente subida de los tipos de interés)

Supongo que lo segundo llama la atención. Pero no, no se me ha 'ido la olla'. Si las cosas mejoran los mercados pasarán del temor a la deflación con “d” al temor a la inflación con “i”, lo que generaría una fuerte subida de los tipos de interés. ¿Y qué ocurre cuando suben los tipos de interés? Pues que cae el precio de los bonos (igual que sube cuando bajan, como hemos podido comprobar a lo largo de los últimos treinta años).

La crisis de los bonos vendrá por la pérdida de la confianza de los inversores o la mejora de la economía

Lo mismo podríamos decir en la opción que podríamos denominar b.2, en la cual los bancos centrales consiguen su objetivo de que aumente la inflación, pero sin que mejore el crecimiento. Muy “mal rollo” este escenario. Pero, para lo que nos interesa, misma estrategia, porque subirían los tipos de interés y caería el precio de los bonos.

En la opción a) el origen de la explosión es diferente. Y más peligroso. El meteorito impacta como consecuencia de que, de repente, los inversores deciden que todo Occidente y China son como Grecia, que tiene una deuda que no podrá pagar jamás (lo cual es cierto en el caso de Grecia, pero con matices en el resto). Y los mercados son así: de repente uno dice “¡tonto el ultimo!” y allá van todos, a vender como si quemara. Por si acaso.

Lo que nos lleva al meollo de la opción a): la deuda, el propio dinero, basan su valor en la confianza. ¿Qué pasa si un día esa confianza se desvanece? Pues que el activo en cuestión pierde su valor.

¿Y en qué habría que invertir cuando pensemos que va a explotar la burbuja de los bonos y que el desencadenante serán las dudas sobre la capacidad de los emisores para pagar? La respuesta es el oro y el franco suizo.

Los mercados son así: de repente uno dice “¡tonto el ultimo!” y allá van todos, a vender como si quemara

El oro porque el principal aliado del oro es la inflación. Lo ideal sería tener una parte de la cartera en oro físico, pero eso es muy complicado. Y te lo pueden robar. Es mucho más fácil invertir en ETFs sobre oro, que son certificados. Pero mucho cuidado: que no sean 'sintéticos'. El subyacente del ETF tiene que ser físico. Es fácil de comprobar (lo pone en el prospecto). Lo más probable es que le intenten colocar un ETF sintético y no uno 'chachi'. Pero tampoco se obsesione con el oro físico: hablamos de una crisis de confianza, no del diluvio financiero universal.

Otra opción interesante sería un fondo de inversión que invierta en empresas dedicadas a la extracción de oro. El fondo de inversión es fiscalmente más interesante que el ETF, más sencillo de entender y hay menos peligro de que te den gato por liebre que con el ETF.

Finalmente, pero no menos importante, el franco suizo. Hablamos de una pérdida de confianza en el sistema. Pensemos que el sistema financiero y el propio dinero se basan en la confianza. Si acepto un billete como forma de pago - que no deja de ser un papelito - es porque confío en lo que hay detrás. En una crisis de confianza no todos los 'papelitos' se perciben igual. El franco suizo siempre será percibido como sólido y fiable.

¿Y si el meteorito viene en forma de mejora de la economía? La parte inicial de la estrategia es similar al inicio: oro y en franco suizo. Pero en este caso hay una segunda derivada tan o más importante que la primera: deberá comprar renta variable aprovechando el descontrol. Si lo que ha generado el derrumbe del precio de los bonos es la mejora de la economía, lo que nos interesa es pasar de prestamistas – tenedores de bonos – a socios de empresas cuyos beneficios aumentarán como consecuencia de la mejoría económica.

No es el diluvio financiero universal

Por supuesto que todo puede quedar en nada, o en un simple cambio de tendencia en el que simplemente debamos pasar de bonos a acciones y listo. No lo descarto, porque si aplico ahora mismo mi 'ratio del consenso' (ver 'La fórmula matemática con la que ganar en el mercado nadando a contracorriente') saldría que no habrá crisis, ya que todo el mundo piensa que la habrá. Pero hay que estar preparado, no vaya a ser que, por una vez en la historia, el consenso vaya y acierte.

¿Cuándo empezar a prepararnos? ¿Cuáles serán los síntomas de la pérdida de confianza? ¿Cómo sabremos que la economía abandona el escenario desinflacionista? Seguiremos informando.

Que tengan una buena semana.

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