Un indicador mundial clave se sigue desplomando

Me invita Daniel Lacalle a visitar su blog (http://www.dlacalle.com). Incluye los posts que cada sábado publica en El Confidencial, como el de esta semana referido a

Me invita Daniel Lacalle a visitar su blog (http://www.dlacalle.com). Incluye los posts que cada sábado publica en El Confidencial, como el de esta semana referido a la burbuja de crédito que vuelve a existir en los mercados financieros y su impacto en la actividad del capital riesgo (Lleno de Energía,  “Burbuja de crédito, adictos al dinero fácil”, 22-03-2014). Una entrada que encuentra buen refrendo en esta otra del Financial Times de ayer sobre cómo la financiación sin garantías al private equity, está en máximos desde 2007 (FT, “European regulators warn as risky loans rise above bubble peak,” 23-03-2014). Algo de lo que, por cierto, ya advertimos en Valor Añadido hace ahora seis meses: “El monstruo que causó la crisis resurge de sus cenizas”, 17-09-2013.

Hecha esta autopromo, la web de Daniel va mucho más allá, al incluir buena parte de sus colaboraciones en otros soportes –fundamentalmente televisión– así como análisis macroeconómicos y sectoriales propios. Dentro de las distintas secciones en las que se divide, destaca la referida a las materias primas, activo que conoce bien después de más de 20 años en la industria de la gestión de fondos de inversión, a uno u otro lado del mostrador.

Pues bien, es ahí donde el viernes se despachó con un breve comentario sobre lo que está sucediendo con el cobre. Antes de entrar en los detalles, echen un vistazo al porqué de su idoneidad. Miren este gráfico de largo plazo:

Ruptura de libro para una commodity que lleva una caída acumulada en lo que va de 2014 del 15% tras tres años de clara tendencia bajista con diferentes altibajos. Y que no es un metal más, sino que ha sido contemplado tradicionalmente como un buen termómetro tanto de la salud de la economía china como de la actividad constructora y manufacturera global.

¿Hay que preocuparse? Sí y no.

Estas son las razones del desplome según Lacalle (cito literalmente, las cursivas son propias):

  1. Demanda menguante. Es una de las materias primas con mayor uso industrial del mundo. El precio del cobre es un buen indicador de la economía mundial ya que las fluctuaciones en el precio vienen determinadas por la demanda industrial. Dado que la demanda de China representa aproximadamente el 39% del mercado mundial de cobre, la desaceleración de su economía tiene un gran impacto sobre el precio –y ayer conocimos como la confianza de sus empresarios sigue deteriorándose y permanece instalada en modo ‘recesión’–.
  2. Oferta creciente. La estimación de superávit del mercado del cobre refinado se ha revisado al alza en 2014 desde 327.000 de toneladas métricas (TM) a 369.000, y en 2015 se prevé que supere las 400.000. (…) Se espera que la producción global crezca un 5,2% y un 5,5% en 2014 y 2015. (…) Tradicionalmente los productores buscan producir más cuando cae el precio para mantener los ingresos, típica (y absurda) actitud procíclica. Una moderación en el crecimiento de la demanda de cobre refinado de China, de +8,5% a +6,5% para 2014 y 2015 supondrá, junto a la menor demanda europea, un aumento de la sobrecapacidad de casi 81.000 toneladas anuales. China ha visto su stock almacenado de cobre crecer un 4,6% hasta las 207.320 toneladas. Se estima que el total de cobre almacenado en China supera las 725.000 toneladas.
  3. Financiera. Gran parte de los préstamos de baja calidad en China usan el cobre como garantía, hasta un 30% según HSBC. (…) Al comenzar a ponerse en duda la capacidad de repago de su deuda de muchas empresas locales en dificultades –el sesgo de las autoridades parece haber cambiado en favor de permitir defaults selectivos de sectores con sobrecapacidad y no hay día en el que no nos asalte el rumor de un nuevo incumplimiento– saltan los “margin calls”, ejecuciones de tales garantías que son inmediatamente vendidas, y con ello cae el subyacente.

La desaceleración del ritmo comprador es realmente el único factor que tiene implicaciones a nivel global. Hay que monitorizarlo de cerca. El crecimiento de la oferta anticipa precios estructuralmente más bajos durante una temporada en tanto que la demanda no remonte, proceso lógico de fijación de un nuevo punto de equilibrio. Por el camino, la liquidación desordenada de posiciones por parte de los prestamistas puede ofrecer, a los amantes de las emociones fuertes, oportunidades de compra de corto plazo importantes. Es cuestión de tener la caña puesta, sangre fría y vender disciplinadamente una vez alcanzado el retorno esperado.

Ustedes mismos.

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