El caos de tráfico que los políticos no hacen nada por solucionar

El trabajo de los políticos es buscar las soluciones a los problemas. Por eso es por lo que se les paga un buen sueldo y no por hacer los problemas cada vez más difíciles

Foto: Cualquier sábado en la A1, a la altura del circuito del Jarama, el tráfico es un caos al pasar de cinco a dos carriles.
Cualquier sábado en la A1, a la altura del circuito del Jarama, el tráfico es un caos al pasar de cinco a dos carriles.

El sector del automóvil vive un momento de revolución, con la llegada de las tecnologías más avanzadas, con el coche eléctrico, autónomo y conectado, con el vehículo compartido, con las empresas de 'carsharing' o 'motosharing', las bicis o los patinetes. La movilidad, tal y como se entendía hasta ahora, está cambiando radicalmente. Las grandes marcas de coches, que antes vendían automóviles, ahora ya solo quieren vender movilidad... pero al final todo pasa por los coches, las furgonetas o los camiones. Y nuestros políticos parece que solo piensan en hacer más difícil su circulación.

El coche eléctrico es una de las principales rupturas con el pasado. Es ya una realidad imparable que requiere un gran esfuerzo por parte de todos los sectores implicados para que llegue lo antes posible. Y con ello se reduzca la contaminación de nuestras ciudades. Requiere el apoyo de la Administración para facilitar la instalación rápida de infraestructuras de recarga, imprescindible para que se generalice.

También requiere notables cambios en el sector de la energía, de la producción y la distribución de la electricidad, o de su gestión. Y, por supuesto, también requiere un apoyo por parte de los ciudadanos, que pese a las dificultades que ofrece un coche que hay que recargar cada día, de su precio más alto y sus limitaciones, también deben dar el paso de adquirir un coche eléctrico.

Para España, el automóvil es un pilar de la economía. Un 10% del PIB depende directamente de este sector, con 17 fábricas en el país

Para España, el automóvil es un pilar importante de la economía. Un 10% del PIB depende directamente del sector del automóvil, de las 17 fábricas instaladas en nuestro territorio y de una gran industria auxiliar que suministra los componentes necesarios para poder fabricar cada año casi tres millones de vehículos.

Nuestros políticos deben entender la importancia que tiene este sector y cuidarlo en la medida necesaria para poder asegurar los cientos de miles de puestos de trabajo que dependen directamente del sector. Pero sobre todo deben entender que los ciudadanos tienen derecho a una movilidad con libertad, más allá del transporte público. Potenciar el transporte público en las ciudades, sobre todo en las grandes urbes como Madrid o Barcelona, es imprescindible. Pero también se debe proteger la movilidad privada porque muchas veces el transporte público no puede cubrir todas las necesidades de los usuarios.

Por su parte, los ciudadanos también deben dar un gran paso y acostumbrarse a utilizar, siempre que sea posible, el transporte público en función de sus circunstancias y necesidades concretas. Los atascos de las carreteras de entrada a Madrid cada día para ir a trabajar no tienen sentido y hay que buscar una solución de manera urgente. Igual que no se puede asumir que cada año mueran 1.500 personas consecuencia de accidentes de tráfico, tampoco es viable que para recorrer tres kilómetros haya que tardar más de una hora cada día, a la salida y a la entrada del trabajo.

El Mii electric será el primer coche de producción de Seat movido solo por electricidad.
El Mii electric será el primer coche de producción de Seat movido solo por electricidad.

Caos de tráfico

Si hay varios miles de personas que van desde la zona de Pozuelo hacia Manoteras, de la A6 a la A1, todos los días y colapsan la M40 hasta dejarla parada durante tres horas, hay que buscar una solución. Y no sé si se llama tren ligero, Metro o Cercanías, o un carril bus y autobuses cada cinco minutos y miles de plazas de aparcamientos disuasorios. Pero hay que buscar una solución. Ese es el trabajo de los políticos, buscar las soluciones a los problemas. Por eso es por lo que se les paga un buen sueldo y no por hacer los problemas cada vez más difíciles.

La A1 de entrada a Madrid es un caos de tráfico diario, cada día más atascado, y lo peor es que no hay ninguna alternativa. Todos los fines de semana los atascos de salida por esta carretera son de al menos una hora de parón. En este caso el problema es muy sencillo de entender: hasta el kilómetro 28 hay cinco carriles de circulación, que pasan a ser dos carriles en ese punto. Creo que es algo que no se le ocurre a nadie... pero así sigue desde hace 15 años.

En estos años, los pueblos de la zona han crecido mucho, hay más casas, más negocios, más bares, más impuestos... pero parece que a nadie le importa lo que ocurre con el tráfico. Es una zona de Madrid que no tiene tren, ni cercanías ni Metro más allá de San Sebastián de los Reyes. La única alternativa al coche particular es ir a Madrid en autobús, pero en un autobús que está metido exactamente en el mismo atasco que el resto de los coches y que tarda horas en llegar.

Hace ya 12 años, Esperanza Aguirre puso en marcha un proyecto para estudiar la viabilidad de hacer una variante para esta carretera, incluso se barajó hacer una radial, la R-1. Pero finalmente todo se quedó en pagar a los equipos que hicieron todos los proyectos necesarios para estudiar las alternativas. Y cada cuatro o cinco años se vuelve a poner en marcha un proyecto similar, para pagar dinero a unos equipos de ingenieros que desarrollan posibles soluciones... pero siempre todo queda ahí, se gasta el dinero en pagar los proyectos, pero nunca se hace nada. Y 15 años después el tráfico sigue pasando de cinco a dos carriles en el km 28 de la N1.

Automaníacos
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