El coche y el verano: claves para evitar que sea una mezcla explosiva

Con la puesta en marcha de la primera operación salida del verano, el pasado fin de semana, se da el banderazo de salida a una temporada

Foto: La DGT prevé un crecimiento de los desplazamientos en coche hasta alcanzar los 90 millones este verano. Efe
La DGT prevé un crecimiento de los desplazamientos en coche hasta alcanzar los 90 millones este verano. Efe

Con la puesta en marcha de la primera operación salida del verano, el pasado fin de semana, se da el banderazo de salida a una temporada de muchos desplazamientos en coche y en autobús, y por ello es el momento perfecto para hacer una llamada a la responsabilidad de los conductores, para poder conseguir rebajar las cifras de siniestralidad.

La Dirección General de Tráfico (DGT) prevé 90 millones de desplazamientos por carretera durante este verano, lo que supone un incremento de 1,5 millones con respecto a los que se produjeron el año anterior, siempre según las estimaciones realizadas por el organismo encargado de vigilar el tráfico a nivel nacional.

Por ello, la DGT ha ampliado los dispositivos con los que va a controlar las carreteras. Un total de 9.100 agentes forman el dispositivo de la DGT, lo que supone 300 más que el año pasado. Además, habrá 1.278 radares entre fijos y móviles controlando a los conductores, lo que supone un incremento de 20 respecto a 2018. Se suman al operativo de la DGT un total de 12 helicópteros, 11 drones y otras 216 cámaras de vigilancia para controlar el uso del cinturón de seguridad y el del móvil mientras se conduce.

Cuando se analizan las causas de los siniestros en las carreteras españolas, son muchos los factores que afectan a esta dramática cifra de víctimas. Por supuesto contribuye a esas cifras de víctimas el escaso mantenimiento de la red viaria, la mala señalización de muchos tramos en los que jamás se hace nada por solucionar un tema que sería importante, bastante fácil de arreglar y poco costoso. Tampoco ayuda mucho la escasa, o casi nula educación vial que hay en los colegios y la mala educación, en general, de las nuevas generaciones.

Pero por encima de todo, el principal responsable de los siniestros siempre es el conductor. Es el que va bebido o drogado, el que se pone a mandar mensajes con el móvil o el que se cree que los límites de velocidad son para los otros. Aunque en la carretera haya una señal de tráfico con una velocidad limitada a 80 km/h, por ejemplo, si al ver la curva pensamos que debemos circular más despacio, nadie nos obliga a circular al límite establecido. Y lo mismo con lluvia, niebla o cualquier otra circunstancia que haga que sea aconsejable reducir la velocidad.

Las claves

Hay unas pocas normas básicas que todos debemos cumplir en el momento mismo de sentarnos al volante y, si todos lo hiciéramos, las cifras de accidentes de tráfico se reducirían drásticamente. Conducir bajo los efectos del alcohol o las drogas, creo que no requiere ninguna explicación. Simplemente hay que cumplirlo. Además, la DGT va a ampliar los controles de alcohol en los meses de verano en los que se hacen muchos desplazamientos entre pueblos y después de las fiestas. Pero no es una cuestión de que haya más o menos controles, o que nos vayan a multar. No se puede conducir con alcohol encima.

El cinturón de seguridad es un elemento imprescindible de seguridad, no solo para los mayores, sino sobre todo para los más pequeños, que deben llevar siempre su sillita apropiada a su edad para viajar más seguros. Por supuesto, hablar de "detalles importantes" como lo que significa un stop, un semáforo en rojo o una raya continua parece que están fuera de lugar. Pero todas ellas son para cumplirlas siempre, a rajatabla y sin ninguna excusa.

Solo quería destacar un detalle importante en todo esto de la siniestralidad, la distancia de seguridad. Muchas veces la diferencia entre sufrir un accidente o lograr evitarlo se centra en que se mantenga la distancia de seguridad o no con respecto al coche de delante. Este es un aspecto fundamental para la seguridad vial, pero sobre todo es un tema de educación y de civismo. La gracia de circular pegado al coche de delante, algo que es cada día más frecuente en nuestras carreteras, supone poner en peligro, porque sí, no solo nuestras vidas sino, sobre todo, la de los ocupantes del vehículo de delante.

Pero sobre todo, subirse a un vehículo para conducir supone asumir un compromiso con la sociedad y con todo el resto de usuarios de la vía. Si por cualquier razón no estamos en perfectas condiciones para conducir, por sueño o cansancio, por edad, por haber bebido alcohol o consumido drogas, o porque nuestro coche no está bien revisado y en las mejores condiciones, deje su coche en casa y muévase en transporte público. Y por supuesto deje el teléfono móvil bien guardado y lejos del puesto de conducción. Una solución perfecta para evitar la tentación de usar el móvil es activar el modo 'avión'.

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