El gran escándalo no es lo que hizo China, sino lo que le hemos hecho al mundo

La verdadera pregunta que nos deberíamos estar haciendo es por qué en los últimos años hemos visto cómo los virus saltaban de animales a humanos con tanta frecuencia

Foto: Una científica china trabaja en un laboratorio investigando el nuevo coronavirus. (Reuters)
Una científica china trabaja en un laboratorio investigando el nuevo coronavirus. (Reuters)

La administración Trump está tratando de conducir al país a un delirio antichino porque el nuevo coronavirus se podría haber transmitido accidentalmente desde un laboratorio en vez de desde un mercado de animales. Pero la verdadera pregunta que nos deberíamos estar haciendo es por qué en los últimos años hemos estado viendo cómo los virus saltaban de animales a humanos con tanta frecuencia. El SARS, el MERS, el ébola, la gripe aviar y gripe porcina todas empezaron como virus en animales y después saltaron a humanos, desencadenando brotes mortales. ¿Por qué?

Peter Daszak es un ecologista y renombrado "cazador de virus". Él se adentra en cuevas de murciélagos con trajes protectores para conseguir la saliva o la sangre de los animales y determinar así el origen del virus. Fue muy claro mientras hablaba con él: "Todos los días hacemos cosas que hacen las pandemias más probables. Tenemos que entender que esto no solo viene de la naturaleza, sino de lo que le estamos haciendo a la naturaleza".

Recuerda que la mayoría de los virus vienen de los animales. El Centro de Control y Prevención de Enfermedades estima que el 75% de las enfermedades en humanos se originan en animales.

Este coronavirus pudo haber venido de uno de los mercados salvajes de Wuhan. En China los animales vivos son sacrificados para venderse, una práctica que debe ser erradicada en todo el mundo. Pero al mismo tiempo que la civilización humana se expande —construyendo carreteras, despejando tierras de cultivo, construyendo industrias, excavando minas— también estamos destruyendo el hábitat natural de los animales salvajes, acercándolos más y más a nosotros. Algunos científicos creen que esto hace que la transmisión de enfermedades de animales a humanos sea mucho más probable.

El enigma de los murciélagos

El virus que provoca el covid-19 parece haber sido originado en murciélagos, que son particularmente buenos incubando el virus. Los científicos aún están investigando qué ocurrió, pero en otros casos hemos visto cómo la invasión humana puede llevar a los murciélagos a buscar comida en granjas, donde infectan al ganado y, a través de ellos, a los humanos.

Hay otros caminos para los patógenos. El más probable viene directamente de nuestro apetito insaciable por la carne. Cuanto más rica es una persona más tiende a comer carne. Cada año, alrededor de 80.000 millones de animales terrestres son sacrificados para el consumo de carne en todo el mundo. La mayoría del ganado se cría en fábricas —el 99% en EEUU y el 74% en el resto del mundo—, según una organización de derechos de los animales. Eso implica amontonar a miles de animales a centímetros el uno del otro en condiciones horribles que están casi diseñadas para incubar virus y alentarlos a propagarse, volviéndose más virulentos en cada salto. El periodista de 'Vox', Sigal Samuel, citaba al biólogo Rob Wallace: "Las granjas industriales son la mejor manera de seleccionar los patógenos más peligrosos posibles".

Las granjas industriales también son la zona cero de una bacteria nueva y resistente al antibiótico, que es otro camino hacia la infección humana. Los animales de granja serán un potente foco de infección. Hasta 2,8 millones de estadounidenses enferman cada año de bacterias resistentes a los antibióticos. Alrededor de 35.000 mueren, según la CDC.

El problema del cambio climático

Y después está el cambio climático, que intensifica todo: transforma los ecosistemas, obligando a más animales a salir de sus hábitats; desencadenando condiciones tropicales en sitios que antes eran templados. Un informe científico estadounidense: "Las condiciones más cálidas y húmedas traídas por el cambio climático están… haciendo más fácil transmitir enfermedades como la malaria, la fiebre del dengue, el chikungunya, la fiebre amarilla, el virus del Zika, el virus del Oeste del Nilo y la enfermedad del Lyme en muchas partes del mundo". Al tiempo que cambiamos ecosistemas y hábitats naturales, enfermedades desde hace tiempo dormidas pueden emerger. Y no tenemos inmunidad.

En mayo de 2015, dos tercios de la población mundial de saigas, un pequeño antílope, murieron repentinamente en unas pocas semanas. Una bacteria llamada 'Pasteurella multocida', que había vivido mucho tiempo en el animal sin hacerle ningún año, se volvió virulenta de repente. ¿Por qué? El periodista del Atlantic Ed Yong explica que la región de Asia Central donde vive la saiga se estaba convirtiendo cada vez más en un área tropical. Y 2015 fue un año particularmente húmedo y cálido. "Cuando la temperatura sube mucho y el aire se vuelve húmedo, las saigas mueren. El clima es el desencadenante y la 'Pasteurella' es la bala".

El verdadero escándalo no es lo que China nos hizo a nosotros, sino lo que le estamos haciendo todos juntos al planeta. Y solo juntos podemos parar esto.

El GPS global
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