Elecciones del 12 de diciembre

¿Cuernos, abusos, acusaciones? El escándalo sexual da igual, si el escaño se queda en casa

Son varios los candidatos 'tories' que han sido obligados a retirar su candidatura por distintos escándalos sexuales. No pasa nada, sus esposas se presentan en su lugar

Foto: Andrew Griffiths (Chris McAndrew)
Andrew Griffiths (Chris McAndrew)

Campañas electorales, ¿quién puede vivir sin ellas? En el Reino Unido no ha empezado aún el 'sprint' final de cara a los comicios del 12 de diciembre, pero la pura elección de candidatos está dejando momentos gloriosos.

En la calle, al fin y al cabo, existe “brexitfobia”. La gente está saturada después de hablar de lo mismo durante más de tres años. Tras las elecciones de 2015, el referéndum de 2016 y los comicios de 2017, cuesta involucrar ahora al electorado para un nueva cita con las urnas. Hay hartazgo en general con la política y en particular con un divorcio que se antoja eterno.

Pero el 'House of Cards' que ha tenido lugar en el distrito de Burton sí ha despertado interés. En esta circunscripción de Midlands, una de las áreas en la que Boris Johnson se juega la ansiada mayoría absoluta para poder ejecutar el Brexit, el Partido Conservador se ha enfrentado a una gran dicotomía: Andrew Griffiths quería volver a ser candidato.

El que fuera secretario de Estado de Negocios —quien ganó por primera vez su escaño en 2010— se vio obligado a dimitir de su puesto en julio del año pasado, después de que la prensa revelara los 2.000 mensajes de texto que había enviado a dos camareras, a las que llegó a ofrecer incluso 700 libras para mantener relaciones sexuales.

La formación abrió una investigación. Concluyó que "pudo haber violado el código de conducta", pero decidió no tomar más medidas debido al “estado mental” del parlamentario. No salieron muchos más detalles al respecto, aunque Griffiths aseguró que tras el escándalo había podido "comunicarse con Dios". Sus abogados negaron las acusaciones de acoso y defendieron que el político tan solo era un cristiano ejemplar.

El diputado logró quedarse en la Cámara de los Comunes como independiente, pero ahora su gran deseo era volver a ser candidato de los 'tories'. Y la Asociación Conservadora de East Staffordshire decidió darle una nueva oportunidad. En cualquier caso, el pasado lunes, sus miembros se dividieron a partes iguales —117 contra 117— entre los que querían a volver a presentarle como candidato y los que no.

Tampoco es que hubiera muchas otras opciones porque muchos de los aspirantes habían sido expulsados por haber apoyado la campaña del líder laborista, Jeremy Corbyn. Completamente rocambolesco. Griffiths rechazó las acusaciones de haber orquestado todo aquello para quedarse como finalista.

Una 'Hillary Clinton' para un marido infiel

Se fijó, por tanto, ronda de desempate para el día siguiente, pero en el último momento, surgió un inesperado rival: Kate, su mujer. Y ahora es ella quien representará a los 'tories'. Aunque legalmente sigue siendo su esposa, el matrimonio —que acababa de tener un hijo cuando todo el escándalo salió a la luz— está en fase de divorcio.

Él quiere apoyar ahora a la que fuera su pareja en su carrera política. Pero ella marca distancias y ha centrado su campaña en luchar contra el acoso sexual. "Los últimos 18 meses han sido los más difíciles de mi vida y, al convertirme en madre soltera, he encontrado una fuerza y resistencia que no sabía que tenía", asevera.

En cualquier caso, Kate no es la única dispuesta a marcarse un Hillary Clinton. Natalie Elphicke, la mujer de Charlie Elphicke —obligado a dejar el Partido Conservador tras ser acusado de tres casos de abuso sexual— también ha sido elegida ahora para representar a los 'tories' en la cita con las urnas para el 12 de diciembre.

Matrimonio bien avenido

A diferencia de los Griffiths, los Elphicke están tremendamente unidos. Charlie representaba al distrito de Kent desde 2010, pero la formación le expulsó de sus filas en 2017, cuando las denuncias de agresión sexual, que él niega, fueron remitidas a la Policía.

El parlamentario se quedó como independiente, pero fue readmitido en el Partido Conservador en diciembre del año pasado, coincidiendo con la votación sobre moción de no confianza a la que la entonces 'premier' Theresa May tuvo que hacer frente, saliendo victoriosa. Pero el diputado nuevamente fue suspendido el pasado mes de julio, cuando fue acusado formalmente de los cargos.

Su mujer cree en la inocencia que él defiende y asegura que lo más importante ahora es limpiar su nombre. "Si soy elegida como diputada lucharé por los logros que consiguió mi marido. Lucharé incansablemente para brindar una mejor atención médica, más empleos, mejores escuelas, viviendas asequibles de alta calidad, más policías en nuestras calles y fronteras más fuertes y seguras", defiende.

Mondo Cane
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