Pero Samsung, ¿de verdad quieres que hable con el Gear S?

Continúa la batalla por lograr el 'smartwatch' perfecto. La última creación de Samsung, el Gear S, permite hablar sin el teléfono pero no tan bien como debería

Foto: Pero Samsung, ¿de verdad quieres que hable con el Gear S?

Continúa la batalla de los fabricantes por lograr el reloj inteligente perfecto. La última creación del gigante Samsung, el Gear S que ya hemos probado, se diferencia del resto de competidores en que no necesita del teléfono para realizar tareas como por ejemplo recibir y realizar llamadas. Sin embargo, el smartwatch se antoja demasiado grande y aparatoso, escribir mensajes en él es una tarea imposible y por si fuera poco la calidad de audio no es precisamente lo que están esperando.

Según publicó el diario The Guardian, la mayoría de wearables como los relojes o pulseras inteligentes, acaban revendiéndose en multitud de páginas de eBay gracias a los miles de consumidores que, después de haberlos adquirido, no quedan satisfechos con su rendimiento. El principal problema al que se enfrentan es al hecho de aportar algo nuevo o mejorar algo que ya tengamos.

Partiendo de la base de que la mayoría de dispositivos (más sencillos y sobre todo baratos que el Gear S), ya ofrecen la posibilidad de recibir notificaciones e interactuar con apps enfocadas en la salud, la gran baza que presenta el reloj de Samsung es la de poder escribir, navegar o hablar acercándonoslo a la oreja o simplemente con el altavoz sin necesidad del teléfono móvil.

El nuevo reloj de la surcoreana tiene como objetivo proporcionar absoluta libertad al usuario y para ello incorpora conectividad 3GEl nuevo reloj de la surcoreana tiene como objetivo proporcionar absoluta libertad al usuario y para ello incorpora conectividad 3G con una SIM en la parte posterior. En el menú de Ajustes por defecto viene activado que cuando esté cerca del teléfono (sólo es compatible con algunos modelos de la gama Galaxy), utilice su red, pero cuando se aleje recurra al propio 3G.

Pero no se hagan muchas ilusiones. En la práctica el sonido que se escucha es regular, no del todo nítido. Similar al de un manos libres de un teléfono de gama media. Si lo quieren para hablar mientras conducen (algo que yo particularmente no recomiendo), el sonido es peor al de un manos libres convencional. Si lo quieren para hablar en un sitio público sin necesidad de recurrir al terminal, ya se lo pueden pegar bien a la oreja porque si hay ruido probablemente no lleguen a entender bien a su interlocutor. Y si han llegado al punto de hacer este gesto, háganme caso, mejor saquen el smartphone.

Escribir un mensaje, una odisea para cualquier usuario

A pesar de que el Gear S tiene una de las pantallas más grandes en cuanto a relojes inteligentes se refiere (cuenta con un panel curvo Super AMOLED de dos pulgadas), escribir un mensaje de texto es todo un reto porque las teclas QWERTY son exageradamente pequeñas.

Desde la propia compañía nos han reconocido que lo ideal no es escribir tecla a tecla, sino utilizando Swype. Una tecnología que no es la panacea (sigue siendo muy fácil cometer erratas), y que realmente dominan muy pocos usuarios y menos en un panel de tan reducidas dimensiones.

El navegador que utiliza es Opera mini (actualmente no hay Chrome en la tienda de aplicaciones), una rareza que tiene una explicación: el Gear S tiene como sistema operativo Tizen, y no Android. A la hora de navegar se defiende bien, pero ni de lejos va tan rápido como la mayoría de móviles, por lo que en mi opinión es útil para echar un simple vistazo a internet o leer algunos emails. No intenten navegar mucho tiempo si no quieren desesperarse y mucho menos escribir algo que no sea corto.

Pero no todo son malas noticias. El Gear S tiene un montón de notificaciones muy útiles como el sensor de ritmo cardiaco o S Health lo que, unido al hecho de que disponga de 3G lo hace bastante competitivo. De esta forma con él se puede acceder a las redes sociales, mensajes, citas en el calendario y aplicaciones en cualquier momento y lugar, sin necesidad de llevar el teléfono encima. Algo muy práctico para los que quieran estar conectados las 24 horas del día.

El Gear S está disponible en España desde el pasado viernes y cuesta 399 eurosEn cuanto al diseño Samsung ha apostado por un modelo curvo que se adapte mejor a la muñeca. Realmente lo consigue aunque quizás a algunos les puede parecer demasiado grande y grueso. También ofrece la posibilidad de guardar música desde el móvil. Algo que no encuentro muy práctico porque si conservas muchas canciones corres el riesgo de quedarte sin memoria interna, y además se escucha infinitamente peor que en el smartphone.

Samsung, en colaboración con el Centre fr Retail Research (CRR), acaba de presentar un informe que revela cómo 2014 será el año en el que los dispositivos wearables comenzarán a suponer un impacto económico significativo en el mercado europeo, con una previsión de ingresos de más de 1.165 millones de euros entre Reino Unido, Alemania, España y Holanda. Que esto sea cierto o no es algo que tendremos que comprobar a final de año. De lo que no cabe duda es que la tecnológica necesita un soplo de aire fresco porque sus beneficios cayeron un 60% durante el último trimestre. Algo que intentará lograr con el Gear S a pesar de su elevado precio: en España ya está a la venta por 399 euros.

Tribuna
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