Vuelve 'Masters of Sex': sujetadores ardiendo y sexo por todas partes
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Aloña Fernández Larrechi

Desde Melmac

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Vuelve 'Masters of Sex': sujetadores ardiendo y sexo por todas partes

Arranca la cuarta temporada de la serie basada en la vida del doctor William Masters y Virginia Johnson, pero no es la única ficción que se ha rendido al poderoso atractivo de los sesenta

Foto: 'Masters of Sex'
'Masters of Sex'

“Los 60 se han ido, la droga nunca será tan barata, el sexo nunca será más libre y el rock and roll nunca será tan grande.” Esta cita atribuida al activista y escritor Abbie Hoffman resume diez años de Historia a través de los elementos que, para muchos, caracterizaron una época. Esa en la que sucedieron numerosos acontecimientos históricos que, en la memoria, quedaron arrinconados por otros que para muchos simbolizaban, simplemente, la libertad. Diez años que han inspirado a unos cuantos creadores televisivos, que en las últimas temporadas nos han transportado a escenarios de decoración pop, con coloridos vestuarios y ambientes plagados de humo.

La productora y guionista Michelle Ashford fue una de las últimas en hacerlo, a través de 'Masters of Sex', la producción que desde 2013 ficciona la vida del prestigioso Dr. William Masters y su no menos importante compañera, Virginia Johnson. Una historia que regresará el próximo domingo (lunes, 23:30h. Movistar Series) con el estreno de su cuarta temporada, que transcurre entre finales de los años sesenta y principios de los setenta. Ese momento histórico en el que, según la sinopsis de Showtime, “los sujetadores están ardiendo, el sexo está en todas partes.”

Tráiler cuarta temporada de 'Masters of Sex'

Los sexuales sesenta

Los nuevos capítulos de la serie protagonizada por Lizzy Caplan y Michael Sheen arranca semanas después del cierre de la tercera temporada. La relación personal de la pareja de investigadores atraviesa una nueva crisis, mientras que su éxito profesional puede verse empañado por las dificultades que atraviesan para llevar a cabo sus investigaciones. Ante este panorama, la cuarta entrega de la producción retrata dos personajes que, fundamentalmente, deben asumir los cambios que sus decisiones han provocado. William Masters, abandonado por Virginia y expulsado del hogar familiar por su mujer, encontrará en el alcohol el refugio en el que olvidar sus penas. “Ser experto en el sexo no es suficiente”, le comenta a un compañero de barra, “debes mirarte en el espejo y decir las palabras que has tenido que decir antes: ella no me quiere.”

Mientras tanto Virginia espera en Las Vegas a que Dan Logan, el perfumista del que se enamoró meses atrás, regrese de uno de sus viajes de negocios. Sin embargo, los días se suceden en soledad, mientras las noches transcurren entre los cócteles de moda que consume en el bar del hotel. Un lugar en el que consigue despertar el interés de la clientela y los trabajadores, hasta que una noche, casualmente, descubre que su fama y su trabajo no ha caído en el olvido, e incluso algunos desconocidos se aprovechan de él.

Realidad vs. ficción

Según desveló la propia Michelle Ashford hace unos meses, la cuarta temporada de 'Masters Of Sex' abarcará uno o dos años, un momento en el que los personajes reales en los que se inspira la serie, “se convirtieron en grandes celebridades.” Esta fama les abrió, y les cerró, numerosas puertas, y además les sirvió para ser portada de la prestigiosa revista 'Time' en 1970. Ashford desveló también que el interés de la producción por la vida de Masters y Johnson nunca ha querido desvirtuar el trabajo que ambos llevaron a cabo, aunque algunos personajes y tramas se construyeron específicamente para completar la historia que narra la serie. Sin embargo la creadora, guionista de producciones como 'John Adams' y 'The Pacific', aclaró que en la nueva temporada 'Masters Of Sex' estará más próxima a la historia real de los protagonistas.

'Masters of Sex'

En aquella época, los famosos investigadores comenzaron a tratar la homosexualidad, que por aquel entonces era considerada una anormalidad. En sus informes, ambos llegaron a reportar una tasa de éxito considerable en la conversión de homosexuales en heterosexuales. Una cifra sobre la que la propia Virginia Johnson tenía grandes reservas, y que terminó demostrándose falsa. A pesar de estas discrepancias profesionales, la relación personal entre ambos siguió adelante, y en 1971 decidieron hacer oficial, con papeles de por medio, la relación que todo el mundo intuía desde hace años.

La década infiel

Para cuando Virginia Johnson y William Masters llegaron a la pequeña pantalla, los amantes de las series de televisión llevábamos seis años sumergiéndonos, intensamente, en la década en la que Nixon y JFK se enfrentaron en las urnas, murió Marilyn Monroe o los Beatles daban sus primeros conciertos en tierras norteamericanas. Acontecimientos que pudimos revivir en 'Mad Men' de la mano de Don Draper y sus compañeros publicistas.

La añorada producción creada por Matthew Weiner, además de situar a sus personajes ante hechos históricos, o exquisitos decorados, traslada, capítulo tras capítulo, el machismo, el alcoholismo o el racismo propios de los años sesenta. Para lograrlo, el guionista decidió utilizar el mundo de la publicidad, un entorno que en aquel entonces experimentó cambios trascendentales que, entre otras cosas, dieron lugar al consumismo moderno. Pero también se preocupó por trasladar a través de los personajes femeninos las dificultades que encontraban a la hora de progresar en sus carreras publicitarias mientras trabajaban en campañas que utilizaban la liberación de la mujer como reclamo.

'Mad Men'

Los oscuros sesenta

En sus últimas temporadas, que prácticamente coincidían con el final de la década, la trama de 'Mad Men' que se centraba en la segunda esposa de Don Draper, Megan, transcurría en California. Un lugar en el que la contracultura estaba muy presente y las comunas hippies se establecían a lo largo de todo el estado. Tal y como sucedió con el grupo que encabezaba Charles Manson, un hombre al que se llegó a relacionar con el devenir de Megan, y que, desafortunadamente, no necesita presentación.

El conocido sociópata que, entre otros, conspiró para acabar con la vida de Sharon Tate, es la excusa para sumergirse en los ambientes policiales de Los Ángeles en la serie de la NBC 'Aquarius'. Una producción en la que Manson comparte protagonismo con Sam Hodiak, el detective experto en homicidios al que da vida David Duchovny. La serie, que se encuentra en su segunda temporada, describe con ciertas libertades la relación que ambos mantienen desde que, en 1967, Hodiak descubriese al grupo de hippies entre los que destacaba un joven conocido como Charlie.

'Aquarius'

El rechazo que encontró en la industria musical, en la que aspiraba a triunfar, se unió a la particular visión que Manson tenía de la política y la sociedad estadounidense. Una combinación que, junto a su cautivadora verborrea, le llevaría a convertirse en un peligroso líder sectario con una extensa comunidad de fieles a su alrededor. Los mismos que, años después, pasaron a la Historia como la “familia Manson.”

Pero 'Aquarius' y su particular comuna, en la que el sexo y las drogas eran ingredientes habituales, no es la única producción interesada en llevar a la pantalla los personajes más siniestros y espeluznantes de la década. Antes que Manson, el prolífico Ryan Murphy llevó a la televisión seres como el inquietante Cara Sangrienta, un asesino en serie que mataba y despellejaba mujeres. Y lo hizo a través de su antología del terror, 'American Horror Story', una producción que a lo largo de cinco temporadas ha utilizado en varias ocasiones los años 60 para ambientar sus tramas.

Los sesenta que fracasaron

El éxito de 'Mad Men', y el interés que despertó por la moda, la decoración o la música de los años sesenta, provocó que varias cadenas se interesasen por contar en su parrilla con series que recuperasen el encanto de aquella década. Aunque, ni de lejos, lograron el éxito de su predecesora. En 2013 el canal creado doce años antes, BYUt,v se atrevió a dar el salto a la ficción serializada gracias a 'Granite Flats'. A lo largo de tres temporadas, la serie se centró en los sucesos que ocurrieron en una pequeña localidad de Colorado durante la Guerra Fría, cuando algunos vecinos se ven envueltos en eventos cargados de misterio y peligro.

'Public Morals'

Dos años después fue ABC la encargada de trasladar a la pantalla una década en la que la carrera espacial vivió algunos de sus momentos más trascendentales, como la llegada del hombre a la luna, que con tanta emoción retrató 'Mad Men'. Y lo hizo a través de 'The Astronaut Wives Club', una miniserie creada por Stephanie Savage ('Gossip Girl') en la que las protagonistas eran las mujeres de los valientes cosmonautas. Cuando siete de ellos fueron enviados a una peligrosa misión, las cámaras de televisión se centraron en sus esposas, que de la noche a la mañana se convirtieron en personajes importantes para la sociedad norteamericana.

También en 2015 TNT optó por hacer su propia aportación a la causa, con el título de 'Public Morals', y Edward Burns a cargo de la dirección, el guion y el papel protagonista. La serie, que no pasó de la primera entrega, se ambientaba en el Nueva York de 1967 y describía el trabajo de Terry Muldoon y Charlie Bullman. Dos oficiales de la División de Moral Pública que investigan los crímenes relacionados con el vicio en la Gran Manzana, desde la corrupción en las propias fuerzas del orden hasta las mafias que manejaban a su antojo los barrios más deprimidos de la ciudad. La discreción con la que llegó y se fue de la parrilla televisiva podría ser la responsable de que, desde entonces, el interés de las creaciones audiovisuales por los años sesenta se haya relajado notablemente. O quizá, por fin, las cadenas han asumido que detrás del éxito de 'Mad Men' había “algo” más que una época apasionante en la que la sociedad experimentó cambios trascendentales.

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