Qué debes saber antes de ver ‘Élite’, el próximo pelotazo español de Netflix

La plataforma de 'streaming' ha estrenado ya su segunda producción propia hecha en nuestro país y (esta sí) no vas a poder dejar de verla

Foto: Imagen de la serie española de Netflix 'Élite'. (Netflix)
Imagen de la serie española de Netflix 'Élite'. (Netflix)

En abril de 2017, Netflix estrenó su primera producción propia hecha en España, ‘Las chicas del cable’. A falta de una cifra de visionados que confirme el éxito de la producción histórica, la plataforma de 'streaming' debe estar satisfecha, ya que la serie ha sido renovada por una cuarta entrega. Posteriormente, la compañía de Reed Hastings añadió a su biblioteca ‘La casa de papel’ y la producción que en España habíamos visto en Antena 3 se convirtió en un fenómeno mundial que llevó a millones de espectadores a la Fábrica de Moneda y Timbre.

Para entonces, Netflix ya había confirmado que volvería a trabajar con la industria audiovisual española, anunciando un nuevo proyecto que llevaría por título ‘Élite’. Creada por Carlos Montero y Darío Madrona, y dirigida por Ramón Salazar y Dani de la Orden, este 'thriller' criminal estaría compuesto por ocho episodios y ambientado en Las Encinas, el colegio más exclusivo del país, y se estrenaría en 2019.

Afortunadamente, las previsiones fallaron y ya podemos disfrutar de una producción que ha despertado mucha expectación gracias a su reparto, su propuesta narrativa y las buenas impresiones que dejaron el tráiler y sus fotos promocionales. Tras probar la nueva propuesta de Netflix, puedo decir que si disfrutaste con ‘La casa de papel’ o te gustan las series de adolescentes ambientadas en institutos, ‘Élite’ es tu cita para el fin de semana. Y si eres de los que se deleitan con los giros y las pistas falsas propios de las ficciones de suspense, tengas la edad que tengas, tampoco deberías hacer demasiados planes.

Nadia, Christian y Samuel, los estudiantes trasladados. (Netflix)
Nadia, Christian y Samuel, los estudiantes trasladados. (Netflix)

¿Qué es ‘Élite’?

Nadia, Samuel y Christian son tres jóvenes que han cambiado su ruinoso colegio público por el centro más prestigioso y exclusivo de España. Su llegada despierta viejos fantasmas en Las Encinas, y no tardan en sufrir el desdén y los comentarios de sus compañeros de clase. Un choque que, según la sinopsis de la serie, “crea una tormenta perfecta que acabará en un asesinato”.

Pero, en serio, ¿de qué va?

‘Élite’ coge los casoplones de ‘Big Little Lies’, los pasillos de instituto de ‘Por 13 razones’ y los interrogatorios de ‘La casa de papel’ y los pone al servicio de un puñado de adolescentes mimados. Jóvenes como Guzmán, Polo o Lucrecia que se ven envueltos en un crimen por culpa de sus prejuicios y sus miedos por los recién llegados. La élite que da nombre a la serie y que, como cualquier otra banda mafiosa, apela a la lealtad y la cuenta bancaria, refiriéndose a sí misma como “los tuyos” o “los de tu clase”.

La versión hormonada de una lucha de clases en la que los recién llegados se convierten en la comidilla del colegio. Una propuesta que puede resultar familiar en la ficción televisiva, pero que ‘Élite’ lleva a la elegancia y la distinción de las urbanizaciones más prestigiosas. Tonos fríos e intensos para un drama cargado de suspense en el que la calidez la pone la 'clase baja' con sus pequeños pisos y sus humildes tiendas.

Imagen promocional de la serie 'Élite'. (Netflix)
Imagen promocional de la serie 'Élite'. (Netflix)

Y eso, ¿por qué me va a interesar?

Todos hemos disfrutado alguna vez en nuestra vida de una serie de adolescentes, y Netflix lo sabe. Con ‘Por 13 razones’, la compañía descubrió el poder de una serie para el público adolescente y solo tardó tres meses en anunciar una nueva ficción ‘teen’. Pero esta flecha dirigida a los corazones más hormonados también puede llegar a un público 'más adulto' que busque un drama criminal en el que abundan las fiestas de postín y los salones interminables.

Después de probar, es difícil que el espectador no quiera seguir con una producción que apenas dura ocho horas y que le seduce a base de oportunos ganchos y nuevos secretos. ‘Élite’ aprovecha la llegada de los chicos al colegio para presentar los personajes a los recién llegados y a la audiencia, y es fácil verse atrapado por la necesidad de saber más sobre esos críos cuyo pijerío y esnobismo parece que nunca tienen fin.

Nadia, Samuel, Christian y Ander, en una secuencia de 'Élite'. (Netflix)
Nadia, Samuel, Christian y Ander, en una secuencia de 'Élite'. (Netflix)

Es buena y además es adictiva

Si ‘La casa de papel’ y ‘El fin de la comedia’ han logrado colarse, merecidamente, en los Emmys internacionales, no sería de extrañar que en 2019 ‘Élite’ recogiese el testigo de ambas. La creación de Montero y Madrona puede ser imperfecta, pero cumple a la perfección con su misión de entretener y seducir al espectador. Para ello, recurre a un montaje que sorprende en el que fusiona varias historias para resolver un interrogante, ¿quién es el asesino? Pero también cuenta con unos personajes con chicha que, con el paso de los episodios, evolucionan porque sufren.

Cuando uno llega a Las Encinas, puede conocer a Lucrecia, la hija de diplomáticos que aspira al trofeo de fin de curso y para lograrlo hará todo lo que sea necesario. O su inseparable Guzmán, hijo de un constructor y hermano de Marina, la jipi de la escuela, que se "pinta las uñas de negro para rebelarse". Quizás en el vestuario de las chicas te cruces con Carla, hija de una marquesa propietaria de viñedos, y si es en el de chicos, por allí andarán Polo, su inseparable novio, o Ander, el hijo de la directora.

Entre los nuevos alumnos está Samuel, acostumbrado a servir a alguno de los alumnos en la cabaña en la que trabaja. Tímido y reservado, el joven caerá rendido a los pies de Marina. Nadia, la joven musulmana, tal vez ha atendido a sus nuevos compañeros en la tienda de sus padres y llega al colegio dispuesta a demostrar su compromiso con la oportunidad de estudiar en un centro tan prestigioso. Por último, Christian será el joven descarado y despreocupado que no se muerde la lengua a la hora de enfrentarse a sus compañeros de clase. O de hacer otras cosas.

De izquierda a derecha, Polo, Guzmán y Ander, tres estudiantes de Las Encinas. (Netflix)
De izquierda a derecha, Polo, Guzmán y Ander, tres estudiantes de Las Encinas. (Netflix)

Ocho horas en pijolandia

‘Èlite’ uniformiza las aulas de un colegio con grises y tonos oscuros para llevar al espectador a 'pijolandia' a base de fiestas, más fiestas y secretos de vestuario. Niños y niñas bien, ataviados con chalecos ridículos y vestidos de fiesta, que afrontan los peores años de su vida entre decisiones terribles y ganas de reivindicarse. Coqueteos con las drogas, enfermedades de transmisión sexual y embarazos no deseados de la mano de unos críos que asumen, a golpe de titular, que sus padres tampoco son perfectos.

En el corazón de San Esteban, la localidad ficticia en la que transcurre la producción, la vida no es mucho mejor y Samuel, Christian y Nadia tienen que afrontar el regreso de Nano. Hermano del primero y amigo del segundo, el joven regresa a casa tras cumplir su condena en la cárcel. Una estancia que le ha servido para sumar nuevos problemas a su ya complicada vida. Nadia, por su parte, se verá obligada a modificar sus estrictas normas para adaptarse al lugar que le puede llevar a cumplir sus sueños.

Samuel y Marina. (Netflix)
Samuel y Marina. (Netflix)

Corrupción, racismo y… sexo

Para llevar adelante su planteamiento, ‘Élite’ también se atreve a adentrarse en algunos temas de actualidad como la corrupción y el racismo. Porque algunos de los estudiantes de Las Encinas también han tenido el privilegio de ver cómo se construía el instituto de sus compañeros a base de favores y presupuestos miserables. O a pesar de ser hijos de diplomáticos mexicanos, cargan con un carro de prejuicios racistas que no dudan en utilizar en cuanto se les presenta la ocasión.

Y también se sirve de tórridas escenas entre amantes prohibidos, relaciones abiertas y polvos en duchas comunes o sofás de diseño. De nervios y besos robados, de esperanzas y decepciones, de visitas inesperadas que acaban sin pantalones. Citas concertadas a base de mensajes, que también sirven para revelar o esconder engaños propios y públicos. La adolescencia del siglo XXI cuando la rutina consiste en estar a la altura de las expectativas de unos padres que te lo han dado, literalmente, todo

Desde Melmac

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios