Por qué el fútbol vuelve a ser de niños ricos y consentidos, pero no del pueblo

Mientras la Primera y la Segunda regresan con todas las garantías sanitarias, la Segunda B y la Tercera División lo hacen ante la desprotección de la RFEF y de AFE, que se lavan las manos

Foto: El presidente del FC Barcelona, Josep Maria Bartomeu, visitó a los jugadores a un entrenamiento. (EFE)
El presidente del FC Barcelona, Josep Maria Bartomeu, visitó a los jugadores a un entrenamiento. (EFE)

Sabido es que el fútbol nació en las universidades más prestigiosas del sur de Inglaterra y que fue un juego de ricos hasta que la clase obrera lo hizo suyo para convertirlo en el deporte más popular del mundo. Sin embargo, los tiempos cambian y ahora, como consecuencia de la pandemia del Covid-19 que en cierto modo nos ha hecho a todos más iguales, parece que el fútbol regresa a sus orígenes y vuelve a ser un juego —aunque en realidad se trate de un negocio— de ricos.

Al menos en España, donde no se entiende que mientras las competiciones de Primera y Segunda, es decir, el fútbol profesional que gestiona Tebas, vaya a regresar con todo tipo de medidas y garantías sanitarias que LaLiga puede permitirse, el fútbol más modesto como es el de Segunda B y no digamos ya el de Tercera tenga que hacerlo en unas condiciones difícilmente asumibles por la mayoría de los clubes y con una absoluta indefensión para los futbolistas, mientras la Federación Española de Fútbol (RFEF) de Rubiales se lava literalmente las manos. Una medida muy higiénica para prevenir el Covid-19, pero que igual no ha entendido bien 'Rubi-18'...

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"Esto es un paripé", dijo un peso pesado del FC Barcelona —que no es argentino— el primer día de su privilegiado regreso a actividad en la Ciudad Deportiva Joan Gamper. Sí, cuando la idea de LaLiga era que los equipos de Primera se concentraran durante al menos un par de semanas para de este modo aislarse y controlar mejor la salud de los futbolistas tras el largo tiempo de confinamiento. Sin embargo, la patronal no tardó en modificar su protocolo, a pesar de que muchos clubes ya se habían puesto en marcha. Un ejemplo es el del Atlético de Madrid, que tenía previsto desplazarse a Los Ángeles de San Rafael para realizar una concentración.

El asunto de aislar a las plantillas con un régimen de concentraciones fue uno de los principales focos de conflicto entre los jugadores de Primera y Segunda. De hecho, fue lo único que le importó a la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE), quien llegó a lanzar un comunicado en el que aseguraba que "puede ser inconstitucional, por cuanto que está limitando derechos, además de privar de días con las familias", algo que "en un sistema de libertades no cabe". De locos.

Claro que poco más se puede esperar de un sindicato que en su web anuncia alquiler de yates, que durante el confinamiento mandó a sus afiliados ofertas para comprar un BMW y a cuyos dirigentes solo les preocupa mantenerse en sus cargos por los altísimos honorarios que cobran y para los que no están capacitados. A los ejemplos de David Aganzo y Diego Rivas nos remitimos. ¿Cómo puede decirse que estas medidas de precaución "pueden afectar a la integridad de la salud del deportista y a sus derechos como trabajador, si se hace con medidas de coacción"? Eso sí, del mencionado fútbol de Segunda B y Tercera, ni una palabra...

"El Covid-19 no distingue de categorías"

Tuvo que ser el otro sindicato, Futbolistas ON, quien remitiera una carta a la RFEF, con copia al CSD, para pedir que los jugadores que vayan a disputar el llamado 'playoff express' tengan las mismas garantías sanitarias que los de LaLiga. "El Covid-19 no distingue de categorías, todos los futbolistas son profesionales y se enfrentan al virus exactamente igual", puede leerse en el comunicado enviado por el sindicato que preside Juanjo Martínez.

El delantero turco del Deportivo, Emre Çolak, se somete al test PCR del Covid-19. (EFE)
El delantero turco del Deportivo, Emre Çolak, se somete al test PCR del Covid-19. (EFE)

Tal y como puede comprobarse en el documento-tipo remitido por la RFEF a los clubes, hay dos puntos que llama especialmente la atención. En el primero de ellos, el número 4, donde se dice que "el club conoce las circunstancias excepcionales actuales, los protocolos y las normas establecidas para garantizar la salud y seguridad de todos los participantes antes, durante y con posterioridad a la disputa del playoff. Dicho lo anterior, siendo interés de esta parte su participación, y habiéndose tomado todas las medidas al efecto, exime de forma expresa la RFEF de cualquier responsabilidad que traiga causa de la situación sanitaria existente". Increíble.

Tanto o más que cuando en uno de los epígrafes del 8 se pretende que "durante el tiempo que duren los entrenamientos y la competición posterior, los jugadores no deben hacer vida social y mantenerse en sus domicilios o lugares de concentración cuando terminan los entrenamientos. Evitando reuniones, saludos con la mano a fin de evitar las situaciones de posible contagio". Es decir, que la Federación pide los futbolistas que no hagan vida social cuando la mayoría de ellos suelen tener un empleo y algunos de ellos es posible que ni siquiera vayan a cobrar por jugar...

"Seréis Federación, pero NO SOIS FÚTBOL"

Normal que las reacciones, además de la mencionada de Futbolistas ON, no se hicieran esperar y que presidentes de clubes implicados atacaran duramente a Rubiales. Sirva el ejemplo del máximo dirigente del Linares Deportivo, Jesús Medina, quien escribió el siguiente mensaje: "La circular de la vergüenza. Primer evento deportivo donde el organizador se exime de toda responsabilidad y obliga al participante a asumirla al cien por cien. Y si no la asume, no participa. Sin medios y en pleno Covid-19. Seréis Federación, pero NO SOIS FÚTBOL". Cómo de crudo se puso el asunto, que a última hora de este martes la RFEF quiso rectificar diciendo que "se ha realizado una interpretación errónea" de la circular. Vamos, como si el todo el mundo fuera tonto, menos ellos...

También ProLiga, como organismo defensor de más de un centenar de equipos entre Segunda B y Tercera, emitió un comunicado en el que mostró su preocupación, así como el malestar de numerosos clubes. El organismo presidido por David Jiménez considera que la RFEF debería ayudar a afrontar los gastos necesarios para cumplir el protocolo, pues a día de hoy varios equipos con derecho deportivo para disputar las eliminatorias por el ascenso se están planteando inscribirse. Y esto mientras Rubiales sigue ocupado en impedir que haya fútbol de Primera y Segunda los lunes, salvo que Tebas le suelte más dinero, claro. La pregunta es: ¿para qué? O, mejor dicho, ¿para quién?

Por cierto, ese mismo jugador del Barça que tanto se quejó el primer día, no tardó en recular cuando supo que ya no iban a concentrarse, además del toque que le dieron desde su club por lo mucho que económicamente les va en ello. Así, a los pocos días dijo que entendía el interés de LaLiga, "porque hay mucho dinero en juego". Efectivamente, y esa es la única razón por la que el fútbol profesional vuelve. Esa y porque se lo puede permitir, todo lo contrario de lo que sucede con el fútbol de Segunda B y Tercera, a quienes ya les gustaría tener las mismas condiciones para poder disputar ese 'playoff express' que se ha inventado la Federación, pero de la que ahora no se hace responsable. Menos mal que Rubiales antes y Aganzo todavía fueron futbolistas y sindicalistas...

A mi bola
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