Por qué el fichaje de Kevin-Prince Boateng por el Barcelona es un (doloroso) bombazo

El elegido por el FC Barcelona es Kevin-Prince Boateng. Un refuerzo que deja indiferentes a los aficionados y que es otro mal mensaje para la cantera. Ernesto Valverde se sale con la suya

Foto: Boateng posando con su nueva camiseta del FC Barcelona. (FC Barcelona)
Boateng posando con su nueva camiseta del FC Barcelona. (FC Barcelona)

Lo peor que puede provocar un fichaje es indiferencia. Este es el sentimiento que transmite Kevin-Prince Boateng, el delantero que han elegido en el Barcelona para dar un respiro a Luis Suárez. La pasión ya la pone Messi, que para eso es máximo goleador del equipo —18 en la Liga— y el que resuelve los problemas de Ernesto Valverde cuando hay que activar el plan de auxilio. Mientras dure el '10', se tiene la garantía de que se puede salir de cualquier bache y el que llegue —Dembélé, Coutinho y hasta Boateng— solo tiene que devolvérsela o empujarla a la red. Pero en el Barcelona hace tiempo que se han olvidado de la cantera. No hay paciencia o falta arriesgar y apostar por el producto de La Masía. Aquí va por delante el Real Madrid de Solari. Busca en el filial las soluciones a los problemas en el primer equipo y si tiene que jugar Reguilón por Marcelo, se le pone; como si hay que darle la titularidad a Fede Valverde antes que a Isco.

Pero vayamos al Barcelona. Ha elegido un quinto plato para sustituir a Munir. Ernesto Valverde pidió un delantero con experiencia, que conociera la Liga y garantizara un rendimiento rápido. En la lista estaban Fernando Llorente, Stuani, Morata, Carlos Vela y Boateng. La criba se quedó en el ghanés como opción más económica y sencilla. El Barcelona paga dos millones de euros de cesión al Sassuolo y tiene una opción de compra de ocho millones. A Boateng le toca la lotería, como dicen en Barcelona, porque quién le iba a decir que un día iba a jugar al lado de Messi.

Puede cumplir perfectamente el perfil que pidió Valverde, porque el ghanés ha jugado en las mejores ligas: Alemania, Inglaterra, España e Italia. Es un trotamundos que llegará con las ilusiones renovadas del que vive una segunda juventud. Pero este fichaje no tiene el sello Barça y es un mal mensaje, otro más, a la cantera. A esos chicos que pelean por derribar la puerta del primer equipo. Los perjudicados son Rafa Mújica y Abel Ruiz, los delanteros del filial. Lo doloroso es comprobar cómo en el mercado de invierno se incorporan para reforzar la defensa un central que no quería el Valencia, Jeison Murillo, y un delantero con casi 32 años que solo ha hecho cinco goles en 15 partidos con el Sassuolo. En verano, ya sorprendió el fichaje de Arturo Vidal. Alejado del modelo Barça. Llega Boateng que, por cierto, es un mediapunta.

Lo de Boateng podrá salir bien, regular, mal o muy mal. Dependerá de Messi, sin duda, que lo tapa todo. Pero esa sensación de ir a menos con la política de cantera se ha instalado entre el barcelonismo. Munir, una de esas joyas que estaban predestinadas a echar raíces en el primer equipo, se ha ido cansado porque Valverde no le ha dado minutos. Antes que él, el error más grave fue dejar marchar a Paco Alcácer, un delantero con olfato de gol contrastado que hoy triunfa en el Borussia Dortmund. Segundo máximo goleador de la Bundesliga con 12 goles en 13 partidos. Kevin-Prince Boateng es el último tapón a la cantera. Lo de Boateng nos ha dejado fríos y en la prensa de Barcelona lo califican como 'bombazo'. Habría que interpretar si tiene un significado más negativo que positivo. Apostaría que sí.

Tribuna
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
7 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios