¿Dónde invierten hoy los protagonistas de 'La gran apuesta'?

Michael Burry es el visionario de una de las mayores burbujas hipotecarias y uno de los pocos gestores que, actuando en contra de la euforia colectiva, tuvieron la visión 'contraria' y acertada

Foto: 'The Big Short'.
'The Big Short'.

La semana anterior publiqué mi opinión sobre la excelente película basada en el aún mejor libro de Michael Lewis, 'The Big Short', sobre la crisis 'subprime'.

Sin duda, Michael Burry es el personaje clave de la historia. El visionario de una de las mayores burbujas hipotecarias de la historia y uno de los pocos gestores de inversiones que tuvieron (actuando en contra de la euforia colectiva y de los grandes poderes fácticos financieros-regulatorios-políticos) la visión 'contraria' y acertada. Tuvo que sufrir una enorme presión, en gran parte por la manipulación de las valoraciones de los instrumentos derivados, los 'credit default swaps' (CDS) sobre bonos hipotecarios 'subprime', cuyas cotizaciones -fijadas por los propios bancos por ser un instrumento OTC ('over the counter') no cotizado- no paraban de subir en contra de la lógica.

Los CDS son unos seguros de impago que te protegen en caso de quiebra o impagos de alguna empresa, Estado o activo financiero. La presión de los gestores en el filme 'La gran apuesta' se debe a que en estos instrumentos, mientras el activo subyacente en el CDS no entra en 'default', debes realizar pagos mensuales que, obviamente, suponen pérdidas, lo que mina tu posición financiera poco a poco, a no ser que se produzca el escenario previsto.

Hay algunos otros gestores de inversiones que también tuvieron la visión de Michael Burry, pero no salen en el libro de Michael Lewis, ni en la película. Por ejemplo, John Paulson, el famoso gestor de 'hedge funds' que, a pesar de unos últimos cinco años en los que ha dado muy mala rentabilidad a sus inversores, aún se mantiene en el 'top ten' de los mejores de la historia, seguramente gracias a las elevadas ganancias obtenidas en 2007-2008. Gregory Zuckerman escribió 'The greatest trade ever', un libro también excepcional sobre el mismo caso de crisis 'subprime', en que el protagonista no es Michael Burry sino John Paulson, que ganó 20.000 millones de dólares para sus inversores.

Hay otros gestores (como John Paulson) que también tuvieron la visión de Michael Burry, pero no salen en el libro de Lewis, ni en la película

Otro personaje relevante que no aparece en el libro de Michael Lewis, pero influyó en la mente de este, es Meredith Witney, la analista de Oppenheimer que en octubre de 2007 publicó un informe enunciando la mala situación financiera del mayor banco norteamericano de entonces, Citigroup. Su negativo informe, muy poco habitual en el sector de recomendaciones de las casas de bolsa, captó la atención de todo el mundo. La diferencia de Meredith con Michael es que esta creó un 'hedge fund' en 2013, pero sus malas rentabilidades la llevaron a tener que cerrarlo en 2015.

Pero ¿a qué se dedican ahora y, sobre todo, dónde invierten los protagonistas reales de 'La gran apuesta'?

Greg Lippman, el 'trader' de CDO del Deutsche Bank (interpretado en la cinta por Ryan Gosling en el papel de Jared Vennett), que aceptó colaborar en el filme si se cambiaba su nombre real, creó su propio 'hedge fund', llamado LibreMax. Según un articulo del 'Wall Street Journal' de 2011, su rentabilidad era del +7,5% anualizada, aunque es cierto que en un periodo muy corto y además alcista. Lippman se mantiene en el anonimato.

John Paulson.
John Paulson.

Steve Eisman, el jefe del 'hedge fund' FrontPoint Partners (Mark Baum en la película), una unidad de Morgan Stanley, gestionaba en 2010 más de 1.000 millones de dólares tras su fama al aparecer en el libro de Michael Lewis, pero en 2011 abandonó la compañía, después de la pérdida de clientes por acusaciones de uso de 'información privilegiada' por parte de otro cogestor de su empresa. En 2012 fundó su propia firma, Emrys Partners, con menos de 30 millones de dólares de capital inicial para invertir, pero tras unos flojos resultados en julio 2014, lo cerró. En 2015, finalmente, decidió entrar en la firma Neuberger Berman Group, en la unidad (Eisman Group) en que trabaja su madre, donde gestionan el patrimonio de grandes fortunas.

¿Y a qué se dedican en la actualidad los dos chicos jóvenes, Charlie Geller (John Magaro en la película) y Jamie Shipley (Finn Wittrock)nbsp;Ambos dirigían un 'mini-hedge fund' llamado Cornwall Capital en Berkeley (California) que iniciaron con menos de un millón de dólares y se convirtió en 15 millones tras una buena rentabilidad, sirviendo para atraer a más inversores, con lo que ese millón se tradujo en 120 millones gracias a sus posiciones contra las hipotecas 'subprime'. En la vida real, sus nombres son Charles Ledley y Jamie Mai. Ledley dejó en 2008 Cornwall Capital y entró en la compañía de Asset Management Highfields Capital Management, donde aparentemente aún continúa. Highfields es una gestora con filosofía 'value'. En cambio, Jamie Mai continuó dirigiendo Cornwall como presidente. Destaca como miembro del consejo y accionista relevante de Keweenaw Land Association Ltd, una empresa con propiedades forestales

Michael Lewis explica que de todos los personajes reales citados en su libro, solo uno no contestó sus mensajes, “un chico de Minesota que dirigía una firma llamada Whitebox”. Lewis contactó con John Paulson, el famoso gestor de la firma de 'hedge funds' Paulson & Co, pero al final decidió no incluirlo en el libro. “Era un personaje muy cerrado, poco transparente, y me pareció ser más parte del problema que de la solución. Quise buscar aquellos personajes que explicaran al mundo lo que realmente ocurrió (para denunciarlo). Todos los personajes de mi historia tienen un punto en común, estaban infectados por una especie de 'shock' moral por lo que veían que estaba ocurriendo. Se produjo una dualidad, por un lado los vemos como héroes, hasta que recordamos que invirtieron previendo el fin del mundo”.

"Todos los personajes de mi historia tienen un punto en común, estaban infectados por una especie de 'shock' moral"

Pero realmente el personaje clave de la historia es Michael Burry. El resto de gestores o 'traders' se apuntaron al carro, siempre 'a posteriori'. Burry levantó la liebre en Wall Street. Pocas personas encajan mejor en la definición de 'genio' que Michael Burry. Probablemente sufre síndrome de Asperger, ya que a su hijo se lo han diagnosticado y, según declara el propio Burry, él también cree tenerlo. Tras aguantar la presión de la mayoría de clientes, de Goldman Sachs, tras recibir denuncias y, finalmente, ganar mas de 1.000 millones, Michael decidió cerrar su 'hedge fund', devolver el dinero a sus clientes y, ya siendo millonario, dedicarse a gestionar su propia fortuna.

No es casual, siendo una persona antisocial, como él mismo se define. Viendo el éxito de sus inversiones históricas (no solo en 2008: también durante la burbuja de 2000, cuando abandonó su empleo de neurólogo en un hospital en Stanford y en los años bajistas obtuvo unos resultados para sus inversores enormes, lo que le llevó a gestionar en 2005 unos 600 millones), a cualquiera se nos ocurriría la misma pregunta. ¿En qué activos invierte ahora Michael Burry? La respuesta la hallamos una de sus raras entrevistas.

Burry invierte en agricultura y agua

Excepcional su reciente entrevista, donde en lugar de tener una actitud eufórica o positiva tras su gran éxito personal y profesional, Burry se siente muy frustrado por la irresponsabilidad de gran parte de Wall Street y porque no hayan sido juzgados los responsables de la crisis 'subprime'. Explica cómo soñaba que veía un avión a punto de tener un 'crash'. A la pregunta de Jessica Pressler sobre en qué activos invierte actualmente, Burry declara que invierte en agua y agricultura: "Fundamentalmente, me puse a buscar cómo invertir en agua hace unos 15 años. El agua fresca y limpia no es un activo cualquiera, tiene una alta connotación política. El transporte de agua es poco práctico, tanto por razones políticas como físicas, por lo que la compra de derechos de agua no tiene mucho sentido para mí. Lo que tengo claro es que, para mí, la comida es la manera de invertir en agua. Es decir, el cultivo de alimentos en las zonas ricas en agua y su transporte para la venta en zonas pobres en agua. Este es el método de redistribución de agua menos polémico y que, en última instancia, puede ser rentable, además de asegurar que esta redistribución sea sostenible. Para fabricar una botella de vino, se utilizan más de 400 botellas de agua -el agua que contienen los alimentos es lo que me parece interesante-".

Por ultimo, dos curiosidades:

  1. Tanto Michael Burry como los dos jóvenes son de California, es decir, totalmente alejados de Wall Street, lo que veo lógico. Es más fácil pensar 'out of the box', desde la costa oeste, que desde el centro del problema y cerca de quien ha originado el problema.

  2. Casualidad o no, dos de los personajes financieros de la historia han decidido invertir, alejándose de los instrumentos financieros sintéticos, en activos tangibles y reales como inversiones forestales, agrícolas y agua. En un mundo donde los riesgos de cisnes negros son cada vez mayores, por la inflación en los precios de los activos financieros debido a las agresivas políticas monetarias de los bancos centrales, es lógica la búsqueda de activos reales.

Pero lo más decepcionante es el relato de Michael Burry sobre lo que le ocurrió en 2010. Tras publicar un articulo en 'The New York Times' dirigido a la Reserva Federal y al Congreso norteamericano (preguntándose por qué si él vio venir lo que pasaba, la Fed no; y también por qué tras lo ocurrido ningún congresista le contactó para ver qué debía mejorarse para evitar en el futuro lo ocurrido) la respuesta llegó al cabo de dos semanas en forma de inspecciones de la SEC de los cuatro fondos que él gestionaba, cerrados desde 2008. Le pidieron todos sus 'emails' y el FBI, posteriormente, los hizo públicos. Se tuvo que gastar un millón de dólares en abogados, además de tener que perder cientos de horas.

Os adjunto, por último, mis entradas antiguas sobre otras grandes películas basadas en los mercados financieros, como 'Margin Call', 'Wall Street 2', 'Inside Jobs' o la histriónica 'El lobo de Wall Street'.

 

El Abrazo del Koala
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
2 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios