¿Eres presa del pánico comprador?

Es igual de malo el pánico comprador que el pánico vendedor. La urgencia y el miedo no ayudan al inversor en su propósito de proteger y rentabilizar su patrimonio en el largo plazo

Foto: (iStock)
(iStock)

En estas fechas, son muchos los que compran los regalos navideños sabiendo que les ha pillado el toro. Cuando no hay tiempo para pensar y comparar, se acaba comprando peor y gastando más dinero.

En el mundo de las inversiones, también se producen este tipo de situaciones. A menudo, por querer invertir rápido se acaba invirtiendo mal. Un ejemplo es el mercado inmobiliario en momentos de subidas continuadas de los precios de las casas. Cuando los precios subían todos los meses de manera sostenida, era muy habitual ver compradores que se lanzaban casi a por la primera opción razonable que veían. Aunque la localización no fuera la mejor, aunque no se ajustase del todo a sus necesidades, sin revisar bien el estado del inmueble, etc. Para ellos, el riesgo era quedarse sin comprar y que dentro de unos meses todo estuviera más caro.

En las inversiones financieras, también ocurre. En momentos de fuertes subidas de los índices, muchos temen quedarse fuera. Muchos inversores, sean profesionales o no, consideran los índices su 'benchmark' (referencia a batir), y no pueden permitirse que el índice suba y ellos no por estar en liquidez. En esas situaciones, también hay pánico comprador. Se invierte rápido y sin apenas analizar las opciones con el fin de subirse cuanto antes al tren de las revalorizaciones generalizadas.

Con el tiempo, se demuestra que es igual de malo el pánico comprador que el pánico vendedor. La urgencia y el miedo no ayudan al inversor en su propósito de proteger y rentabilizar su patrimonio en el largo plazo. Por otro lado, tampoco debemos caer en la 'parálisis por análisis'. Entonces, ¿cuánto tiempo debemos dedicar a estudiar las opciones antes de invertir?

La urgencia y el miedo no ayudan al inversor en su propósito de proteger y rentabilizar su patrimonio en el largo plazo

Depende en gran parte de los costes de transacción. Es decir, del coste de cambiar de inversión en caso de que consideremos que nos hemos equivocado o de que hayamos encontrado mejores opciones. Si los costes son muy elevados, deberemos dedicar mucho tiempo al estudio inicial de cada inversión y sus alternativas. Una vez realizada, será muy difícil cambiar. Por el contrario, si los costes son menores, siempre podremos cambiar de inversión cuando encontremos una alternativa mejor. En este segundo caso, el análisis de seguimiento de la inversión y sus alternativas es mucho más relevante.

Termino destacando que lo importante es el resultado a largo plazo, varias décadas normalmente. En ese espacio temporal, el rendimiento dependerá mucho más de la calidad del análisis que hayamos realizado que del momento en el que hayamos comprado o vendido las inversiones.

Rumbo Inversor
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios