Cómo acabará este mercado alcista
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Víctor Alvargonzález

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Cómo acabará este mercado alcista

Aprovecharé que tenemos un caso muy reciente en el Bitcoin. No digo que tras la fuerte caída que ha tenido no retome algún día el camino alcista

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Bolsa de Madrid (EFE)

En mi último artículo les comentaba porqué pensaba que tenemos mercado alcista para rato. Hoy les contaré como pienso que puede acabar. O más bien cuáles suelen ser los síntomas de fin de ciclo en un mercado alcista.

Aprovecharé que tenemos un caso muy reciente en el Bitcoin. No digo que tras la fuerte caída que ha tenido no retome algún día el camino alcista, sino que los síntomas previos han sido muy parecidos a los que se han dado en otros activos antes de una caída de esa magnitud. Al final todos cotizan en un mercado y la forma en la que dan el empujón final antes de derrumbarse suele parecerse.

Vaya por delante que no creo que esto vaya a ocurrir en breve en las bolsas. Simplemente me ha parecido interesante complementar el artículo del otro día - que hablaba de cuánto pueden llegar a subir - con este, que habla de cuáles podrían ser los síntomas previos a su caída. Así queda cerrado el círculo.

Foto: EC.

Lo del “súper ciclo” alcista lo dije en mi News Letter “Los Cuadernos del Mercado” en Diciembre de 2017. Lo de que Bitcoin iba a tener una fuerte corrección, en el de Mayo de este año.

Decía que lo primero que me estaba llamando la atención era que Bitcoin se anunciara hasta en las marquesinas de los autobuses. Y la forma masiva en que se anunciaba en medios de comunicación y redes sociales. También me resultaba llamativo que me preguntaran al respecto amigos que jamás habían invertido en renta variable ni nada por el estilo. Como cuando te preguntaban sobre si debían de invertir en Terra durante la burbuja de las puntocom. De hecho, por Bitcoin me preguntaban hasta mis hijos. Y peor todavía: me contaban que durante el confinamiento sus amigos se habían dedicado a hacer dinero especulando con Bitcoin. Los amigos de mis hijos tienen alrededor de 20 años. No me pregunten de dónde sacaron el dinero. Supongo que como todos los confinados, que seguían cobrando su paga y no podían gastársela en la calle.

Por lo tanto, la primera indicación del fin del actual periodo alcista será de tipo social, como cuando explotó la burbuja de las puntocom o cuando, a finales de los años 80, todo el mundo se creía un “rey del universo” bursátil. Si los que me están leyendo son jóvenes pueden documentarse con la película “Wall Street” de Michael Douglas.

El gráfico del Bitcoin había hecho un dibujo de doble techo que era incapaz de romper y empezaba a orientarse en dirección sur

El otro motivo que daba en aquel “Cuaderno” de Mayo para evitar el Bitcoin se basaba en el análisis técnico, el único que de momento y en mi modesta opinión sirve para predecir los movimientos de una criptomoneda. Y digo de momento, porque seguro que en el futuro hay métodos basados en algún tipo de análisis fundamental, como ocurre con las divisas o el oro.

Decía en mi News Letter que el gráfico del Bitcoin había hecho un dibujo de doble techo que era incapaz de romper y empezaba a orientarse en dirección sur, lo cual, según el análisis técnico, es una muestra de debilidad ante los máximos históricos.

Pero pese a que le tengo mucho respeto al análisis técnico – siempre digo que el fundamental dice qué hay que comprar y el técnico cuándo – , es un análisis que no siempre avisa a tiempo del fin de un mercado alcista (tampoco el fundamental). A veces las cotizaciones se vienen abajo y punto. Pero por si acaso nada como ver si los gráficos coinciden con el “síntoma del limpiabotas”, es decir, la anécdota del limpiabotas que le pregunta al banquero qué valores debería comprar y la reacción del banquero es venderlo todo.

Foto: iStock Opinión

Lo que también puede ocurrir previamente a un gran cambio de tendencia es algún tipo de movimiento institucional. El ejemplo más típico es un cambio de política monetaria por parte de los bancos centrales o un movimiento político, como pueden ser los pasos previos a una guerra comercial o convencional. Algo así se produjo “de aquella manera” en el caso del Bitcoin: no hubo una actuación de los bancos centrales, pero, como comenté en la News Letter, se estaba barruntando una intervención conjunta de bancos centrales, reguladores y gobiernos dirigida a las criptomonedas.

No pasó mucho tiempo para que el tiempo me diera la razón. Desde el gobierno chino hasta los reguladores norteamericanos, pasando por los gobiernos – hartos de que todo el dinero negro y de los rescates se les escape en forma de Bitcoin -, todos se lanzaron sobre la joven criptomoneda. Y esto lógicamente afectó al precio.

Una cosa es que las cosas estén caras y otra muy distinta que se paguen por sumas ridículas

Otro síntoma importantísimo previo a una fuerte caída bursátil es el silencio de los agoreros. Está demostrado que las grandes crisis les pillan siempre por sorpresa. Comprueben sino que decían los agoreros profesionales antes de la crisis financiera de 2008, la crisis de los emergentes o la devaluación del Yuan. Ojo: digo los agoreros profesionales. Si el aviso viene de gente seria que no llama habitualmente la atención metiendo miedo, la cosa cambia.

Y por supuesto los precios. Una cosa es que las cosas estén caras y otra muy distinta que se paguen por sumas ridículas. Como cuando un pequeño portal de Internet español valía tanto como Endesa. Era ridículo. Y no era una criptomoneda: era una acción cotizada en bolsa.

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