Las dos razones por las que 2019 empieza mal para los automovilistas

El automóvil, en los últimos dos años, parece que es el culpable de absolutamente todo lo que pasa en España y en Europa. Pero es mentira

Foto: Con el programa Madrid Central solo se limita el tráfico en el centro de la ciudad, pero no las calefacciones, la industria o los aviones.
Con el programa Madrid Central solo se limita el tráfico en el centro de la ciudad, pero no las calefacciones, la industria o los aviones.

Comienza el año 2019 y lo hace con dos noticias malas para los automovilistas. Por un lado está la llegada del nuevo impuesto al diésel y por otro la limitación a 90 km/h en las carreteras secundarias que no tienen circulación desdoblada, en lugar de los 100 km/h que había hasta ahora en cerca de 10.000 kilómetros de la red viaria. Esta limitación entrará en vigor el próximo 29 de enero.

Son dos nuevas informaciones que se suman a las malas noticias del 2018, que como consecuencia de la criminalización al diésel y de la llegada del nuevo protocolo de homologación europeo WLTP, han hecho que las ventas de coches en los últimos cuatro meses del año se hayan reducido en el mercado español. Y que la industria del automóvil viva un momento bastante complicado y un incierto futuro en España.

El automóvil, en los últimos dos años, parece que es el culpable de absolutamente todo lo que pasa en España y en Europa. Parece que solo con limitar el uso del coche particular vamos a parar el cambio climático, vamos a reducir la contaminación drásticamente, a reducir la siniestralidad... y vamos a llegar a un mundo maravilloso. Pero todo eso es mentira.

El automóvil contamina, sin duda, pero los que más contaminan son los coches diésel viejos con más de diez años de antigüedad. Esos y los de gasolina viejos son los más peligrosos. Decir que los coches diésel modernos son peligrosos es una falacia. Y mientras tanto no se habla nada de lo que contaminan las calefacciones, algunas de ellas de carbón, o los aviones, las industrias o la producción de electricidad quemando carbón.

El Ayuntamiento de Madrid, con su plan Madrid Central, quiere limitar el movimiento de los ciudadanos, pero ese mismo ayuntamiento que tanto busca la ecología, y tanto habla de ella no se ha planteado en ningún momento que cada día hay más aviones sobrevolando Madrid, por ejemplo, y que las calefacciones son una fuente muy grave de contaminación contra la que no se hace absolutamente nada.

Electricidad con carbón

Dentro del sector eléctrico, la producción de electricidad también merece un comentario aparte. Aproximadamente el 20 % de las emisiones contaminantes y de CO2 tienen su origen en la producción de electricidad. Sin embargo, la Unión Europea ha aprobado antes de acabar el año la ampliación de las subvenciones al uso del carbón para producir electricidad hasta el año 2025. Y según tengo entendido, producir electricidad quemando carbón es la forma más contaminante de hacerlo.

Europa, sus miles de funcionarios muy bien pagados y sus instituciones, hace exactamente lo mismo que el Gobierno de España o el Ayuntamiento de Madrid, criminalizar al diésel, al automovilista, y proteger los grandes lobbies. A nadie en Europa le importa la contaminación, solo hay que llenarse la boca con la palabra descarbonización, buscar un culpable y hacer que algún sector, como el del automóvil, pague la fiesta con muchos impuestos y muchas multas.

Estamos en manos de políticos inútiles que solo buscan defender sus derechos y sus actividades, aumentar sus sueldos, sus dietas y sus pensiones

Es sorprendente que la comisaria europea de Mercado Interior, Industria, Emprendimiento y PYMES, la polaca Elzbieta Bienkowska, quiera cargarse la industria del automóvil, que es uno de los pilares económicos de Europa, y que sin embargo apoye la producción polaca de carbón. Rusia es el primer productor europeo, pero más de la mitad de la producción de carbón en Europa depende de Alemania y Polonia. Mientras que Alemania está reduciendo drásticamente su producción desde 2017, Polonia prevé mantener estable la suya en los próximos años. Sin duda las subvenciones europeas al carbón polaco van a ayudar mucho. Pero de la contaminación que produce mejor no hablamos...

Estamos en manos, tanto en España como en toda Europa, de políticos inútiles que lo único que buscan es defender sus derechos y sus actividades, aumentar sus sueldos, sus dietas, sus pensiones y los ciudadanos lo único que podamos hacer sea dejar que nos compliquen la vida cada día y sobretodo que paguemos más impuestos y más multas. Porque esa es la única clave en la política europea, que cuánto más dinero pagamos de impuestos y más multas nos imponen, más cantidad de dinero tienen ellos para repartirse en sueldos, en dietas y en comisiones. Hablar de verdad de contaminación, o de competitividad o de hacer la vida más fácil a los ciudadanos no está en el discurso real de nuestros políticos.

Automaníacos

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