La importancia del coche privado en el sostenimiento del transporte público

¿Cómo vamos a pagar el transporte público si no es con el IVA de los coches privados, entre otros impuestos? El despegue de las cuentas del Estado depende del despegue de las ventas de automóvil

Foto: Imagen de archivo de la calle Alcalá de Madrid, previa a la aplicación del estado de alarma. (EFE)
Imagen de archivo de la calle Alcalá de Madrid, previa a la aplicación del estado de alarma. (EFE)

Sin duda una de las claves del sector del automóvil en el caso de España es la importancia que tiene su sector industrial que supone construir casi 3 millones de coches cada año de los que casi el 85% se exportan más allá de nuestras fronteras. Y lo mismo ocurre con la potente industria del sector de componentes. Por ello, es importante el 10% que supone en el PIB de España o el 9% de la población cuyo empleo depende exclusivamente del sector del automóvil.

Todos estos argumentos son importantes para defender la necesidad de apoyar en estos momentos tan complicados un sector como el de la automoción en España. Pero también es importante analizar, y no se hace casi nunca, la importancia que tiene también en otros aspectos de la sociedad. Sin duda un punto clave es asegurar la movilidad privada pero también hay que tener en cuenta el importante apoyo a las cuentas públicas que supone el automóvil.

Cuando vemos que hay muchos coches buenos por la calle, pocas veces nos paramos a pensar en la cantidad de impuestos que supone ese automóvil de lujo. Un Porsche, un Mercedes o un Audi de gama alta, genera impuestos de un 21% de IVA para el Estado, al que hay que sumar otro 14,5% de Impuesto de Matriculación que va a parar a la comunidad autónoma. A estos dos impuestos hay que sumar el IVTM que cada año recauda el ayuntamiento en el que se ha matriculado el coche. Que se vendan menos coches significa que tanto Hacienda como las comunidades autónomas y los ayuntamiento verán reducidos sus ingresos.

Se habla mucho del transporte público, y cada día son más los que consideran que hay que eliminar el automóvil particular para que todos nos movamos en transporte público. Pero entonces, el problema que tendremos es buscar cómo vamos a pagar ese transporte público si no es con el IVA de los coches, con el Impuesto de Matriculación o con el IVTM de los ayuntamientos. O también con el impuesto de los carburantes, y es que el 50% de lo que pagamos en la gasolinera cada día va directamente a las cuentas del Estado.

Cuando el sector prevé unas ventas del 50% con respecto a las de 2019, el Gobierno debería darse cuenta que también los impuestos que recauda de la venta de coches se van a reducir a la mitad. Y de ahí, la importancia que debería tener fomentar el nuevo despegue de las ventas de coches, de las que también depende el despegue de las cuentas del Estado.

Movilidad

Hay otro aspecto que pocas veces se tiene en cuenta en esta pelea por el transporte público o transporte privado, que sin duda deben convivir. Se trata de la importancia que tiene para la movilidad de las personas el automóvil o la motocicleta. Cada día se construyen nuevos barrios en Madrid, y supongo que también en Barcelona y otras grandes ciudades ocurre lo mismo, en los que es imprescindible el uso del vehículo privado.

En los últimos años se han creado unos barrios de gran extensión en la zona norte de Madrid, en Alcobendas y San Sebastián de los Reyes, en los que no hay transporte público para llegar al centro de la ciudad desde las zonas más alejadas. Todos esos vecinos, que pagan sus impuestos igual que los demás, tienen además la obligación de tener un coche para llegar al centro de la ciudad, para ir a comprar el pan o para llevar al niño al cine o al colegio.

Y eso por no hablar de la necesidad que muchas personas tienen, cada fin de semana, de salir con sus hijos de las grandes ciudades para ir a descansar fuera de la presión que supone vivir en la ciudad. Y en la mayor parte de los casos, la dependencia del automóvil es total en este sentido. No hay transporte público para que cada fin de semana 1 millón de personas, por ejemplo, salga del centro de la ciudad de Madrid en dirección a los pueblos de la sierra. Y tampoco se puede ir en bicicleta o andando...

También resulta muy curioso que muchos de los que apuestan a muerte por el transporte público, son los mismos que viajan en su coche particular cada día, ya sea un vehículo oficial con chofer o su coche personal. Pero es lo mismo que pasa con la sanidad pública o con la enseñanza pública, cuando sus máximos defensores llevan a sus hijos a la enseñanza privada.

Automaníacos
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
3 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios