'Twin Peaks' ha tenido una audiencia ridícula y su cadena está encantada

La expectación era mucha, pero los espectadores han sido pocos. Sin embargo, no hay motivos para la preocupación y la estrategia de Showtime es perfecta

Foto: El Agente Cooper y Laura Palmer, reencuentro 25 años después.
El Agente Cooper y Laura Palmer, reencuentro 25 años después.

Tras su comentadísimo regreso, ‘Twin Peaks’ se ha incorporado a la conversación seriéfila, entre el escepticismo propio de un producto de Lynch y la emoción por recuperar personajes y lugares de los que creíamos que nos habíamos despedido definitivamente. Los más fanáticos, han hecho los deberes y ya se han visto los cuatro capítulos que Showtime (y Movistar) ha puesto a disposición de la audiencia. Los menos, tratan de buscarle defectos, pero ni eso les pone fácil el creador. En las redes, ese moderno termómetro social, según Variety la serie generó casi cinco millones de impresiones en Twitter, además de ser trending topic en varios países. Y en la pequeña pantalla, el lugar en el que nació, alcanzó 506.000 espectadores, con un rating de los espectadores entre 18 y 49 años, los que le interesan a los anunciantes, del 0,2%.

El 8 de abril de 1990, cuando la ABC estrenó ‘Twin Peaks’, 34 millones de norteamericanos se sentaron frente al televisor. El abandono fue paulatino, y se despidió en su primera entrega con 18 millones de espectadores, aunque en la segunda apenas alcanzó la mitad. Para entonces el misterio estaba resuelto y la producción era, indiscutiblemente, un producto de culto no apto para cualquier paladar televisivo. Algo que tampoco ha impedido que, 25 años después, haya resucitado acompañado por una expectación desmedida. Y que no se corresponde con la triste acogida que ha recibido en la televisión. Un hecho que, más que ser preocupante, ofrece un sincero retrato de la situación que vive la ficción televisiva hoy en día.

La vertiente malvada de Coopèr tiene poca paciencia.
La vertiente malvada de Coopèr tiene poca paciencia.

Cambio de audiencia

Cuando ‘Twin Peaks’ llegó a nuestras vidas, su audiencia objetivo era un sector de la población que hoy, en muchos casos, andará entre los cuarenta y los sesenta años. Entre ellos habrá numerosos fans de Lynch, que habrán disfrutado enormemente con ‘Mulholland Drive’ o ‘Terciopelo Azul’ y otros que no volvieron a ver nada del director. Mientras se convertían en adultos, durante estos 25 años, Lynch ha vivido altibajos, pero nunca ha sido un director con capacidad para atraer a las masas. Y quizá la distancia temporal haya jugado encontra de la producción a la hora de atraer el interés de los espectadores televisivos.

Lejos de mostrar cierta preocupación, la cadena que ha devuelto ‘Twin Peaks’ a la parrilla televisiva, Showtime, ha sacado pecho. A los quinientos mil espectadores iniciales ha sumado otro millón, gracias a las repeticiones, el streaming y los visionados bajo demanda. Y sin especificar cifras, anunció que el pasado domingo fue el día en el que más inscripciones registraron en su plataforma online desde su puesta en marcha. Porque a la cita del domingo acudieron unos cuantos que, cuando el Agente Cooper llegó a la televisión, ellos no habían hecho la Primera Comunión. Y hoy son aquellos que consumen televisión cuando y donde quieren, no cuando elige una cadena.

El agente Copper en su pose más pensativa.
El agente Copper en su pose más pensativa.

La estrategia ¿perfecta?

Que no sea capaz de imponer un horario a los espectadores, no significa que Showtime se deje llevar por sus caprichos. Al contrario, tiene la sartén por el mango. Porque en una acción que muy probablemente copiarán otras cadenas en el futuro, el canal de cable ha demostrado una gran visión de negocio. El domingo, de forma convencional, estrenó dos episodios. Y los dos siguientes los puso en su plataforma de contenidos de pago, que cuesta a los suscriptores 11 dólares al mes, aunque el primero es gratis. Si querías ver (en Estados Unidos) qué más había preparado David Lynch para el esperado regreso de ‘Twin Peaks’, tenías que suscribirte.

Es cierto que todos conocemos a alguien que en su día se suscribió a Netflix, o a HBO y tras el mes gratuito, lo dejó porque ya había visto lo que quería, o porque no encontró nada para ver. Pero son más los que se inscriben, prueban y terminan quedándose porque tienen la esperanza de encontrar, algún día, tiempo para disfrutar de la producción de la que todo el mundo habla. Seamos realistas, los servicios de streaming se parecen más a los gimnasios de lo que creemos. Porque a la empresa, lo que le preocupa, es que pagues mes a mes. Si vas o no vas a perder esos kilitos de más, o si disfrutas o no de la serie de moda, ya es cosa tuya.

Para Showtime, responsable de series como 'Weeds', 'Californication', 'Ray Donovan', 'Billions' o 'Shameless', el trabajo está (practicamente) hecho. Le proporcionaron a Lynch un presupuesto, y el director les entregó una serie que han promocionado hasta la saciedad y han vendido a países de todo el mundo. El merchandising de rigor ya está en marcha, y por delante quedan muchos episodios con los que seguir haciendo ruido hasta, por lo menos, la nueva temporada de 'Juego de Tronos'. Asi que, lo que menos les importa es que tan sólo medio millón de personas sintonizasen Showtime el pasado domingo. Así de surrealista es la televisión del siglo XXI.

Desde Melmac
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