Más Podemos

Más País es, en realidad, Más Podemos: mismo contenido con nuevo continente

Foto: Fotografía de archivo de Íñigo Errejón y Pablo Iglesias. (EFE)
Fotografía de archivo de Íñigo Errejón y Pablo Iglesias. (EFE)

Podemos jamás fue otra cosa que un partido de izquierda radical: una formación defensora de las subidas masivas de impuestos, de la hipertrofia del Estado, de la subsidiación clientelar de los ciudadanos, de las expropiaciones de activos privados o de la sobrerregulación de los mercados. En un comienzo, sin embargo, trataron de ocultar su auténtica naturaleza: “No somos ni de izquierdas ni de derechas: somos los de abajo frente a los de arriba”, gustaban de proclamar al muy populista modo.

Sin embargo, todo cambió cuando, obsesionados con lograr el sorpaso sobre el PSOE, Podemos decidió absorber a Izquierda Unida y, por tanto, también al Partido Comunista de España: a partir de la creación de Unidas Podemos, la identidad de la formación de Pablo Iglesias quedó inevitablemente ligada a la izquierda radical. Cayeron las caretas de un modo irreversible: y Errejón, el artífice de enmascarar la auténtica filiación de Podemos, inició su progresiva marcha del partido. No porque sus ideas hubiesen dejado de gustarle, sino porque se habían quedado sin un buen maquillaje.

Más País, el nuevo proyecto político de Errejón, no es más que el heredero de esa manipuladora estrategia de camuflar un partido de izquierda radical bajo los ropajes de la moderación, la transversalidad, la centralidad o la modernidad. Una reedición del Podemos previo a su asimilación con Izquierda Unida: aparentar lo que no se es para ocultar lo que sí se es. Al respecto, basta con que comparemos las principales medidas económicas con las que Más Madrid y Unidas Podemos concurrieron a los comicios regionales para constatar que el programa moderado de Más Madrid se aproxima enormemente al programa radical de Unidas Podemos:

  • Tanto Más Madrid como Unidas Podemos propusieron elevar el tramo autonómico más alto del IRPF del 21% al 23%.
  • Tanto Más Madrid como Unidas Podemos quisieron restablecer el impuesto sobre el patrimonio, el primero para los patrimonios superiores a seis millones de euros y el segundo para los superiores al millón de euros.
  • Tanto Más Madrid como Unidas Podemos defendieron recuperar el impuesto sobre sucesiones y donaciones entre padres e hijos para las herencias superiores al millón de euros, los primeros manteniendo una bonificación del 60% (si bien reduciéndola al 10% para las superiores a 10 millones de euros) y los segundos sin bonificación alguna.

  • Tanto Más Madrid como Unidas Podemos plantearon elevar el impuesto sobre transmisiones patrimoniales a las socimis.
  • Tanto Más Madrid como Unidas Podemos impulsaron la creación de nuevas tasas turísticas y medioambientales.
  • Tanto Más Madrid como Unidas Podemos pretendían incrementar el número de empleos que dependían directa o indirectamente del presupuesto público: empleos verdes en rehabilitación de vivienda (hasta 90.000 trabajadores, según el programa de Errejón) y nuevos empleos públicos (2.000 nuevas contrataciones, de acuerdo con los planes de Más Madrid).
  • Tanto Más Madrid como Unidas Podemos pretendían disparar el gasto público en sanidad y educación (hasta el 5,5% y 7% del PIB en educación respectivamente; ninguno cuantificó el aumento en sanidad).
  • Tanto Más Madrid como Unidas Podemos proponían una fuerte rebaja de las tasas universitarias (que, en el caso de los de Pablo Iglesias, concluía en su total desaparición).

  • Tanto Más Madrid como Unidas Podemos aspiraban a revisar los conciertos educativos para controlar mucho más de cerca este tipo de escuelas.
  • Tanto Más Madrid como Unidas Podemos buscaban revertir la externalización de la gestión privada de los hospitales madrileños.
  • Tanto Más Madrid como Unidas Podemos querían acabar con la libertad de horarios comerciales (si bien los de Pablo Iglesias lo planteaban sin rodeos, mientras que los de Errejón lo ocultaban tras la rebuscada fórmula “negociaremos una reforma concertada con representantes sociales, laborales y empresariales, que implique la sustitución urgente de la actual Ley de Dinamización de la Actividad Comercial en la Comunidad de Madrid en favor de la protección del pequeño comercio y contra la precarización de las condiciones de trabajo”).
  • Tanto Más Madrid como Unidas Podemos propugnaban un incremento de las cuantías de las rentas mínimas de inserción con el objetivo de ir implantando progresivamente una renta básica garantizada de carácter incondicional.
  • Tanto Más Madrid como Unidas Podemos proponían planificar la reindustrialización y el cambio de modelo productivo de la Comunidad de Madrid.

  • Tanto Más Madrid como Unidas Podemos deseaban penalizar la tenencia de vivienda vacía, llegando al extremo de “expropiarla temporalmente” con la excusa de proceder a rehabilitarla a costa del contribuyente.
  • Tanto Más Madrid como Unidas Podemos prometían reformar la Ley del Suelo madrileña para dificultar y encarecer todavía más la construcción de nuevas viviendas (incrementando, por ejemplo, las cesiones obligatorias a la Administración).
  • Tanto Más Madrid como Unidas Podemos pretendían asfixiar regulatoriamente el alquiler turístico.

  • Tanto Más Madrid como Unidas Podemos postulaban multiplicar la burocracia dentro de la Comunidad de Madrid mediante la creación de numerosos observatorios, consejos, oficinas o agencias (recordemos que el propio Errejón instó a los suyos a crear organismos estatales y paraestatales desde los que infiltrarse). Sin ánimo de ser exhaustivo, algunos de los entes que ambos partidos (pero especialmente Más Madrid) pretendían crear eran: Consejo de Fomento de la Economía Social; Consejo de Cooperativismo; Consejo Asesor de Ciencia de la Asamblea de Madrid; Agencia Regional de I+D e Innovación; Fundación Tutelar Pública; Agencia de Prevención y Lucha contra el Fraude y la Corrupción; Agencia de Evaluación de Políticas Públicas; Agencia de Mediación y Arbitraje de la Comunidad de Madrid; Oficina Ciudadana de Transición Energética; Oficina de Apoyo al Tejido Cultural; Oficina de Coordinación de Juzgados y Servicios Sociales Municipales; Oficina Municipal del Alquiler; Oficina del Dato de la Comunidad de Madrid; Observatorio de la Dependencia; Observatorio Metropolitano Permanente; Observatorio de Infancia y Adolescencia; Observatorio de la FP; Instituto del Talento Emérito; Instituto Madrileño de Innovación, Formación, Investigación y Calidad en Servicios Sociales; unidad de estudios y evaluación de la política cultural y del estado de la cultura en la Comunidad de Madrid; mesa de coordinación de cultura y educación; Centro de Educación Ambiental del Parque Regional del Curso Medio del Río Guadarrama; Consorcio de Salud y Bienestar entre el Ayuntamiento de Madrid y el Gobierno autonómico; Servicio central de Arquitectura, Ingeniería y Mantenimiento; canal de participación infantil para la interlocución de los niños y niñas con sus representantes públicos; comisión madrileña contra la violencia, el racismo, el machismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte; Escuela de Gobierno y Administración Pública; Centro de Documentación y Memoria Histórica LGTBI de la Comunidad de Madrid; Centro de Protección Animal; Agencia Pública de Evaluación de Calidad de la Comunidad de Madrid; Agencia de Turismo de la Comunidad de Madrid; Agencia de Industria de la Comunidad de Madrid.

En definitiva, Más País es, en realidad, Más Podemos: mismo contenido con nuevo continente para seducir a quienes, con razón, se asustaron o decepcionaron con la radicalidad de Pablo Iglesias y de sus colegas, entre quienes, no lo olvidemos, se encontraba Errejón.

Laissez faire
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
25 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios