Barómetro del CIS: marea (naranja), marejada (azul) y marejadilla (de izquierdas)

La tendencia desde el pasado mes de julio (justo antes de que empezase el clímax de la crisis en Cataluña) es innegable: Ciudadanos sube como un tiro mientras el PP cae a plomo

Foto: Elecciones generales 2016: Mariano Rajoy (Partido Popular), Albert Rivera (Ciudadanos), Pablo Iglesias (Unidos Podemos) y Pedro Sánchez (PSOE).
Elecciones generales 2016: Mariano Rajoy (Partido Popular), Albert Rivera (Ciudadanos), Pablo Iglesias (Unidos Podemos) y Pedro Sánchez (PSOE).

El mejor resumen del barómetro del CIS correspondiente al mes de abril es como un parte meteorológico: en la política española están teniendo lugar de manera simultánea tres perturbaciones, una marea (naranja), una marejada (azul, la que afecta al Partido Popular) y una marejadilla (roja y morada, la que entretiene a PSOE y Podemos).

Empecemos por la foto fija, que en realidad es la que menos interés tiene. Según el CIS, el PP volvería a ganar las elecciones, aunque apenas con un 24% de los votos, seguido por Ciudadanos (22,4%), PSOE (22%) y Podemos (19,6%). Traducidos estos votos a escaños (esta es una proyección propia, el CIS no la hace), el PP caería hasta los 96 diputados, Ciudadanos saltaría hasta los 78, mientras el PSOE resistiría en la segunda posición en escaños (aunque no en votos) debido a su mayor implantación en las zonas rurales. En el juego de las mayorías, PP y Ciudadanos estarían bordeando la mayoría absoluta (174 escaños entre ambos), mientras cualquier otra combinación alternativa resultaría muy complicada.

Como indicaba, sin embargo, los flujos de votos tienen bastante más interés que la foto fija, porque marcan la tendencia. Y la tendencia desde el pasado mes de julio (justo antes de que empezase el clímax de la crisis en Cataluña) es innegable: Ciudadanos sube como un tiro mientras el PP cae a plomo. Estos son los dos primeros fenómenos meteorológicos.

La marejada es el crecimiento de Ciudadanos: desde el CIS del pasado mes de julio, Ciudadanos ha incrementado su voto del 14,5% al 22,4%. O dicho de otra manera, suponiendo una participación promedio (del 75%), Ciudadanos ha ganado dos millones de votantes desde que empezó la crisis catalana. ¿De dónde proceden estos votantes? Aproximadamente 1,2 millones eran votantes que en julio pasado pensaban votar al PP, mientras alrededor de 800.000 eran votantes declarados socialistas. Es decir, que Ciudadanos sigue pescando a uno y otro lado del espectro político. ¿Qué más sabemos sobre ellos? La mayor parte de los nuevos votantes naranjas se concentran en dos franjas de edad: unos 520.000 tienen entre 35 y 44 años.

Hace unos meses, llamaba a estos votantes los 'trader Joes': voy a recuperar la descripción que entonces hacía de los mismos: “No son los jóvenes del 15-M sino la generación inmediatamente anterior. Seguramente es la que más sufrió la crisis económica. A menudo se ha dicho que esta generación será la primera que vivirá peor que sus padres (…), pero en mi opinión el problema más grave de esta generación es de otra naturaleza: es de expectativas”.

Este está siendo el principal motor de crecimiento naranja: Ciudadanos no crece solo a costa del PP, sino que para muchos españoles se ha convertido en la gran esperanza de cambio político. Ciudadanos es el primer partido en todas las franjas de edad hasta los 55 años. En concreto, entre los 'trader Joes' duplica el voto de su rival más cercano (que es Podemos).

¿Se ha derechizado Ciudadanos? No a ojos de los españoles. En una escala de 1 (extrema izquierda) a 10 (extrema derecha) (en la que por tanto 5,5 representa el punto medio), los votantes sitúan a Ciudadanos en el 6,77, una puntuación prácticamente idéntica a la recibida en los dos CIS anteriores (octubre y enero). Es cierto que si lo comparamos con el CIS del pasado mes de julio, Ciudadanos se ha derechizado ligeramente (entonces recibía una puntuación de 6,56), pero así ha ocurrido también con el resto de partidos (el PSOE, por ejemplo, ha pasado de 4,27 a 4,53, es decir, que se habría derechizado todavía más que Ciudadanos). Sin duda, un efecto colateral del conflicto catalán.

Ciudadanos no crece solo a costa del PP, sino que para muchos españoles se ha convertido en la gran esperanza de cambio político

¿Cuál es el siguiente grupo de edad en el que más ha crecido Ciudadanos? Los jubilados. Unos 450.000 de los nuevos votantes tienen más de 65 años. Y aquí puede estar una de las claves de los próximos meses, porque en este caso, 'the sky is the limit' para los naranjas: entre los jubilados, Ciudadanos apenas recibe todavía un 10% de los votos, frente al 22,6% del PP y el 19% del PSOE.

Una última curiosidad: dos de cada tres de los nuevos votantes naranjas son hombres. ¿Significa esto que Ciudadanos tiene un problema con el voto femenino? No necesariamente. De hecho, hay otros indicadores que sugieren lo contrario: por ejemplo, Albert Rivera obtiene una puntuación prácticamente idéntica entre hombres y mujeres (3,80 y 3,78 respectivamente), igual que Pedro Sánchez. En cambio, Rajoy es peor valorado entre las mujeres (aunque solo ligeramente), mientras Iglesias tiene un claro déficit de valoración entre las mismas. La razón de por qué el voto de Ciudadanos se está masculinizando da para otro artículo: tiene que ver, en mi opinión, con los patrones de comportamiento electoral más clásico entre hombres y mujeres. Muy resumidamente, cuando se producen grandes transferencias de voto, los hombres suelen ser los primeros en abandonar el barco.

Y, efectivamente, hay un barco que se está hundiendo, el del Partido Popular. La fidelidad de su voto es de apenas el 60% (está a los mismos niveles que tuvo el PSOE en el peor momento de su refriega interna), Rajoy vuelve a ser el líder político peor valorado por los españoles (superando en este dudoso honor a Iglesias) y, lo que es más grave, el rechazo a sus siglas (es decir, no solamente a su líder) no para de crecer. En una escala de 1 (no lo votaría nunca) a 10 (lo votaría siempre), el PP recibe un 2,25.

Dejamos para el final la marejadilla, la (mini) batalla entre los partidos de izquierda por no quedar el último. Es el tercer CIS consecutivo en que el PSOE de Pedro Sánchez desciende en intención de voto (en realidad, solo subió en uno, el inmediatamente posterior a las primarias). Ya ha perdido la segunda plaza (ahora ocupada por Ciudadanos), y va camino de perder también la tercera (lo que hace unas semanas llamé el 'sorpasito') porque, sorprendentemente, es el segundo CIS consecutivo en que Podemos sube. Sánchez puede seguir diciendo que este es un asunto de "las derechas", o que en realidad el “PP no está tan mal” y los medios están castigando a los viejos partidos. Pero hay un dato en el CIS que le debería hacer reflexionar: solo el 5% de los españoles califica la oposición socialista como “muy buena” o “buena”, mientras un 90% la califica de “regular”, “mala” o “muy mala”.

Quizás aún más llamativas son las respuestas de quienes votaron al PSOE en las últimas elecciones generales: un 15% tiene una opinión positiva de la oposición del PSOE, frente a más de un 80% que la tiene regular o negativa. El rechazo al PSOE aumenta y la valoración de Pedro Sánchez sigue cayendo, tanto a su izquierda (entre los votantes de Podemos) como a su derecha (entre los de Ciudadanos). Y quizá lo más sorprendente es que en plena oleada feminista, el PSOE ha perdido también una de sus banderas más clásicas: el mayor apoyo entre el público femenino. Según el CIS, el apoyo al PSOE es prácticamente el mismo entre hombres (16,6%) y mujeres (16,8%). El pasado mes de julio, estos porcentajes eran del 19,2% y el 25,1% respectivamente. Otra 'novedad' del 'nuevo' PSOE.

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