Europa debe respaldar la sentencia del 'procés'
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Luis Garicano

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Europa debe respaldar la sentencia del 'procés'

Los políticos separatistas desobedecieron la ley y violaron los derechos de los ciudadanos catalanes

placeholder Foto: El 'expresident' Carles Puigdemont (2d) durante una protesta independetista en Bruselas. (Reuters)
El 'expresident' Carles Puigdemont (2d) durante una protesta independetista en Bruselas. (Reuters)

Los 12 líderes separatistas catalanes que han sido condenados por el Tribunal Supremo de sedición, malversación de fondos públicos y desobediencia han tratado de maquillar sus crímenes y hacernos creer que eran parte de una protesta civil, de un intento de "defender las libertades de los catalanes".

Nada podría estar más alejado de la realidad. Los condenados no eran honorables luchadores por la libertad que defendían los derechos de "la gente". Ocupaban cargos públicos y ejercían todo el poder a su alcance para, de forma repetida, quebrantar la ley y violar los derechos civiles de los ciudadanos.

Foto: Foto: Reuters.

Ningún país permitiría que sus políticos desobedecieran las leyes. Imaginen por un momento, que el gobierno británico decidiera desobedecer la llamada "Ley Benn", que obliga al gobierno a prorrogar durante 3 meses la pertenencia a la Unión Europea en caso de no llegar a un acuerdo con los 27 estados miembros.

Supongan ahora que Boris Johnson decidiese ignorar esta ley y llevase a cabo una salida sin acuerdo de la Unión Europea. ¿Cuáles serían las consecuencias de esta acción? Como han alegado el abogado inglés David Allen Green y otros juristas, el delito cometido sería "conducta indebida en cargo público", por el que la guía oficial de la Fiscalía de la Corona del Reino Unido impone una pena que puede llegar a la cadena perpetua.

placeholder Puigdemont, durante una protesta independentista en Bruselas, donde reside tras fugarse. (EFE)
Puigdemont, durante una protesta independentista en Bruselas, donde reside tras fugarse. (EFE)

Nadie, ni siquiera los propios condenados, niega que los líderes separatistas desobedecieron de forma repetida la Constitución y el Estatuto de Autonomía. Incluso el entonces presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, tuiteó una foto de sí mismo en abril del 2017 mostrando de forma desafiante las cinco sentencias del Tribunal Constitucional que le avisaban de las consecuencias de su conducta. En el mismo tuit, declaraba: “Hoy he recibido la quinta sentencia del Tribunal Constitucional. No dejaremos de avanzar.”

De forma similar, el 7 de septiembre de 2017, el Parlament aprobó, con una mayoría ajustada, la Ley de Transitoriedad Jurídica, la cual se dotaba a sí misma de mayor rango que la Constitución y que el Estatuto de Autonomía. Esta Ley permitía, por ejemplo, que el gobierno de la Generalitat pudiese nombrar a sus propios jueces.

Foto: La sentencia, en la sala de prensa del Tribunal Supremo. (EFE) Opinión
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Al ignorar el Estado de derecho, estos políticos violaron los derechos civiles de una gran parte - al menos la mitad - de los ciudadanos catalanes. Su propaganda separatista pretendió hacernos olvidar que Cataluña es una sociedad compleja y multicultural. El propio Centro de Estudios de Opinión, dependiente de la Generalitat, dice que “un 41,2% de los catalanes se siente tan español como catalán”. Únicamente un 20.1% declaran sentirse “solo catalán”, mientras que el resto está dividido entre “solo español”, “más español que catalán” o “más catalán que español”.

placeholder El presidente de la Generalitat, Quim Torra, durante la reunión extraordinaria del Govern. (EFE)
El presidente de la Generalitat, Quim Torra, durante la reunión extraordinaria del Govern. (EFE)

Los separatistas han buscado dividir a la sociedad catalana de la misma manera que los populistas lo están haciendo en otros lugares. En Estados Unidos, el presidente Donald Trump alcanzó el poder usando la retórica del "ellos contra nosotros", tachando a los mexicano-americanos y a los musulmanes de no ser “americanos de verdad”. Hemos visto procesos similares en el Reino Unido, donde los populistas culparon a las élites europeas de todo aquello que no funcionaba. Sin embargo, en ningún lugar este proceso de dividir a la sociedad en dos ha llegado hasta los límites a los que ha llegado en Cataluña.

Nadie, ni siquiera los propios condenados, niega que los líderes separatistas desobedecieron de forma repetida la Constitución y el Estatut

Los separatistas catalanes han usado la clásica narrativa populista de "un solo pueblo" ('un sol poble') que lucha contra el Estado opresor e invasor que "roba a Cataluña". Aquellos que se sienten, en distinta medida, tan catalanes como españoles son tratados como traidores hacia su idioma y su país, y son privados de sus derechos civiles.

Foto: Un 'mosso', durante una de las cargas en el aeropuerto de El Prat. (EFE) Opinión

El propio presidente de la Generalitat, Quim Torra, escribió en 2012: "No, no es natural hablar castellano en Cataluña… y cuando tú decides no hablar en catalán, le estás dando la espalda a Cataluña".

Torra escribió que los castellanoparlantes son "bestias carroñeras, víboras, hienas (...) con forma humana que destilan odio"

Torra también ha escrito que los castellanohablantes son "bestias carroñeras, víboras, hienas. Son bestias con forma humana que destilan odio, un odio perturbado, nauseabundo, como de dentadura postiza con moho contra todo lo que representa la lengua (catalana)".

En el mismo artículo, escribió lo siguiente de los españoles: "Están aquí entre nosotros, les repugna cualquier expresión de catalanidad, es una fobia enfermiza, hay algo freudiano en estas bestias, o un pequeño bache en su cadena de ADN".

placeholder Jordi Pujol, a la entrada de su domicilio de Barcelona. (EFE).
Jordi Pujol, a la entrada de su domicilio de Barcelona. (EFE).

Más recientemente, tuiteó: “Sobre todo, lo que sorprende es el tono, la mala educación, la pijería española, sensación de inmundicia. Horrible.”

Otro presidente anterior, Jordi Pujol, logró inculcar en Cataluña una ideología supremacista y etnocéntrica desde un supuesto liberalismo. Para Pujol, "el andaluz es un hombre anárquico que vive en un estado de ignorancia y de miseria cultural, mental y espiritual".

Estos líderes separatistas que han sido sentenciados con penas de cárcel han recibido un juicio justo y transparente que ha sido retransmitido en su totalidad por televisión. Los siete jueces del Tribunal Supremo, de distintas sensibilidades, han resuelto de manera unánime que los acusados violaron la ley.

Foto: Jordi Pujol en una foto de archivo. (EFE) Opinión

La sentencia va en línea de la mejor tradición de los estados democráticos de Europa: la preservación del Estado de derecho en una sociedad diversa y multicultural frente a aquellos que buscan dividir e incluso limpiar étnicamente la sociedad en nombre de la "democracia" plebiscitaria.

Por ello, la sentencia merece el apoyo de todos aquellos que en Europa están luchando por el Estado de derecho.

* Luis Garicano es eurodiputado de Ciudadanos y vicepresidente del grupo Renew Europe en el Parlamento europeo. Este artículo ha sido publicado en inglés en la revista Politico y traducido para 'El Confidencial'.

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