Valores calientes, valores huérfanos

La pandemia eclipsa el resto de los factores que inciden en la evolución de los negocios. Sin embargo, lo más probable es que dentro de 3 años ya no sea un aspecto que afecte a las valoraciones

Foto: (EFE)
(EFE)

A mediados del siglo XIX, la fiebre del oro hizo que muchos americanos dejaran sus empleos y modos de vida tradicionales. La expectativa de ganar dinero rápido y con poco esfuerzo, los llevo a tomar una decisión que, en la mayoría de los casos, acabó mal. Quienes sí hicieron fortuna fueron los proveedores de quienes se lanzaban a la búsqueda del preciado metal.

Algo parecido ha originado la pandemia en la bolsa. La fuerte volatilidad ha provocado entre los inversores auténtica fiebre por conseguir resultados rápidos. Buscan beneficios en un tiempo muy inferior al que requiere la naturaleza de los negocios y sin realizar un razonable análisis de las compañías. En este entorno, ha aumentado el número de particulares que han entrado en renta variable, se ha disparado la contratación y ha disminuido drásticamente el horizonte temporal de las inversiones.

Los valores que atraen todas las miradas en estas circunstancias son los que más han caído y aquellos que se espera que salgan beneficiados a corto o a largo plazo por la pandemia. Los más damnificados interesan porque son aquellos en los que habría mayor potencial de revalorización en el supuesto de que los precios volvieran al nivel previo a la pandemia. Entre los segundos, destacan las compañías que se benefician del incremento del teletrabajo y del mayor gasto sanitario relacionado con el COVID 19.

Por otro lado, el análisis a largo plazo ha quedado huérfano. Son muy pocos los que en estos momentos se interesan por las compañías en los que los resultados tardan años en generarse. Muchas empresas de diversos sectores que se han visto poco afectadas por el virus han quedado en el olvido, aunque sigan desarrollando sus negocios y creciendo en cuota de mercado.

La pandemia es el monotema de 2020 en los mercados, eclipsa el resto de los factores que inciden en la evolución de los negocios. Sin embargo, lo más probable es que dentro de 3 años ya no sea un aspecto que afecte a la valoración de las empresas. Excluyendo a quienes persiguen los valores beneficiados a largo plazo por la pandemia, ¿Quién invierte hoy con la vista puesta en 5 o 10 años?

Rumbo Inversor
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios