Hoy "toca" hablar de política

La posibilidad de que se adelanten las elecciones nos obliga a plantearnos escenarios electorales y analizar su influencia sobre la evolución de los mercados

Foto: El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. (EFE)
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. (EFE)

Normalmente no hablo de política. Solo cuando afecta a la economía o a los mercados. Tampoco hablo de bolsa española, porque hace tiempo que ni invierto en ella ni recomiendo hacerlo. Es más: aunque hubiera un cambio significativo en la política, lo más probable es que siguiera fuera de nuestra bolsa, por los motivos que comentaba en el artículo mencionado anteriormente.

En mi opinión, el problema que supone la política para la economía española es ya estructural. Creo que la culpa la tenemos un poco todos, por esa visión poco realista y un tanto hipócrita de que los políticos tienen que cobrar poco y trabajar por vocación. Suena muy bonito, pero el resultado es que un político honrado gana poco y recibe muchos palos ¿Qué persona de gran valía profesional querría vivir así? Al final y salvo honrosas excepciones, que las hay, se dedican a la política quienes no tienen nivel para aspirar a otra cosa o los que piensan hacer de ella un negocio (con consecuencias que ya conocemos).

Aunque tenga una opinión negativa sobre nuestro mercado, como consecuencia del contagio de la mediocridad de la política a la economía, mi obligación es estar atento a lo que ocurre en nuestra bolsa o con nuestros bonos. Y empiezo a tener la sensación de que podríamos estar ante un cambio que un inversor no puede pasar por alto: unas posibles elecciones anticipadas. Y sus consecuencias sobre los activos españoles (o incluso europeos)

Hace un mes parecía claro que el escenario político español sería el de un gobierno del partido socialista que duraría hasta el final de la legislatura. Y que la estrategia del presidente era utilizar la Moncloa para desarrollar una campaña electoral desde el poder, que le permitiera mejorar los resultados de su partido. No hay crítica alguna en esto que digo, creo que es una simple constatación de un hecho, dada la dificultad que supone gobernar con 84 diputados.

Aunque tenga una opinión negativa sobre nuestro mercado [...] mi obligación es estar atento a lo que ocurre en nuestra bolsa o con nuestros bonos

Pero ya se sabe: el hombre propone y Dios dispone. Porque podría ocurrir exactamente lo contrario: que a partir de ahora mantenerse en el poder empezara a restar votos en lugar de ganarlos. Es el desgaste que sufre todo el que gobierna, con el agravante de que este gobierno cuenta con apoyos un tanto complejos y encima últimamente le crecen los enanos. Si así fuera — que está por ver — lo lógico sería que Sánchez convocara elecciones anticipadas antes que perder votos. Así por lo menos mantendría la ventaja de convocarlas desde el poder, que no es poca.

La posibilidad de que se adelanten las elecciones nos obliga a plantearnos escenarios electorales y analizar su influencia sobre la evolución de la renta variable y la renta fija española.

Partimos del escenario “conocido” y descontado por lo tanto en los precios: que las elecciones den un resultado parecido al que dan las encuestas. Tendríamos un gobierno socialista apoyado por la alianza actual, pero con la fortaleza que da haber llegado al poder como consecuencia de unas elecciones recientes y no mediante una moción de censura. También podría darse que el principal apoyo del gobierno, Podemos, quisiera participar en el mismo.

Foto de familia del Gobierno en el Palacio de la Moncloa. (EFE)
Foto de familia del Gobierno en el Palacio de la Moncloa. (EFE)

Sin pretender dar una opinión política, tratando solo de hacer una proyección financiera, creo que ese resultado sería muy negativo para el mercado (especialmente la segunda opción, claro). Con apoyo electoral explícito las dificultades que encuentra ahora el gobierno para forzar el objetivo de déficit desaparecerían y empezaría el pulso en serio con Bruselas. Basta mirar a Italia para ver que ocurre con la prima de riesgo y la bolsa solo con insinuar un acto de rebeldía. Los mercados tienen todavía muy reciente en la memoria la crisis del euro.

Entrando ya en el terreno de la política ficción y desafiando a las encuestas tendríamos el escenario contrario: que la mayoría se incline hacia la derecha. No es imposible. Solo hay que ver lo que ocurrió en Inglaterra con el Brexit o en Estados Unidos con Trump. Hay que dejar abierta la posibilidad de que las encuestas se equivoquen porque hay cierta tendencia a la corrección política. No es de extrañar que si a alguien le llama a su casa un desconocido y le pregunta a quién va a votar – eso es una encuesta telefónica - diga que a Clinton aunque esté pensando en votar a Trump. Las empresas de demoscopia no utilizan todavía coeficientes correctores de la corrección política, pero probablemente deberían.

Si las encuestas fallan podrían darse resultados más a la izquierda o más a la derecha. Esos escenarios menos probables son los que más pueden mover las cotizaciones (efecto sorpresa). Si la victoria de la izquierda fuera mayor que el peso que tiene ahora en las encuestas, la opción de vender o de ponerse corto en bolsa española sería de libro (ponerse corto significa utilizar productos derivados para apostar contra la evolución de un mercado). Pero, en cambio, si fuera cierto que los encuestados tienden a la corrección política cuando les preguntan, pero no a la hora de votar, en ese caso habría giro a la derecha y lo que sería de libro es comprar bolsa y bonos españoles, al menos a corto plazo.

Finalmente tenemos escenarios de los se habla mucho menos pero que tampoco son imposibles. Uno sería una coalición entre el Partido Socialista y Ciudadanos. La política hace extraños compañeros de cama, sobre todo cuando los políticos viven exclusivamente de la política. Si van a tocar poder, es decir, puesto de trabajo, no van a hacerse ascos.

También podríamos ver un nuevo dirigente en el PSOE para facilitar esa coalición, ya que si Sánchez pierde votos respecto a lo que tiene actualmente podría salir muy tocado internamente. En cualquier caso creo que sería un escenario positivo para la bolsa y los bonos. Y si las encuestas fallan estrepitosamente y Ciudadanos supera en votos al PSOE, entonces tendríamos una coalición de centro o centro derecha pro empresa – y pro autónomos – liderada por un partico liberal. Otro buen escenario para el mercado.

Finalmente está el que posiblemente sea el mejor escenario de todos, porque permitiría abordar los grandes retos políticos y económicos del país: un gobierno de gran coalición PP, PSOE y Ciudadanos. Como somos España seguro que no se va a producir, pero mi deber es incluirlo en la quiniela. Muy bueno para el país, para la economía y para el mercado y, por lo tanto, altamente improbable.

¿Qué cual de estos escenarios veo más factible? Sería aventurado decirlo ahora, ni siquiera está claro si va a haber elecciones anticipadas. Ahora “toca” establecer posibles escenarios. Pero creo que si el presidente deja que se siga deteriorando la situación – y no les digo si empieza a notarse en el bolsillo - ocurriría lo que les decía al principio: que en lugar de ponerse una alfombra para ganar las elecciones podría estar poniéndosela al adversario. Cosas de la política.

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